jueves, 16 de octubre de 2008

La Secta

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JOSE MANUEL ARECES
Creo que de todos mis amigos y lectores es patente, y públicamente conocida, mi postura hacia Mariano Rajoy y el engendro inane y posibilista en el que está convirtiendo al Partido Popular de mis amores. Pero lo cortés no quita lo valiente, y ante todo como liberal y hombre de principios, hay una serie de cosas con las que no puedo comulgar. La maniobra torticera y emboscada que ha realizado la cadena zapaterísta “La Sexta”, o la Secta, como algunos la denominamos, envolviendo, con poca habilidad y mucha intención, la imagen de Mariano Rajoy con el término o la imagen de un "payaso" es absolutamente deplorable.

Por mucho que a los sectarios de “La Sexta” les atraiga mantener el pesebre, producto del cual se les concedió su licencia televisiva, no es excusa para que, hora sí y hora también, dediquen gran parte de sus tiempos y contenidos a convertir lo que habría de ser una labor informativa seria y rigurosa en un espectáculo de servicio chabacano al poder político. La mano de su amo se ve en todos sus espacios, desde los desmesurados espectáculos de ese decrépito fantasma de lo que fue un cómico, conocido por el “Gran Wyoming”, y que ha degenerado en una caricatura esperpéntica de show-man digno de régimen post-comunista, pasando por ese artísta de la teletienda populista que es Buenafuente, hasta unos informativos, que pretenden pasar por frescos y cool, y en los que una serie de lindas niñas muestran lo peor de la generación de Bibiana Aido, en definitiva: poco conocimiento, mucho pesebrismo post-progresista, y desde luego nada de oficio.

Insultar públicamente a Mariano Rajoy es hacerlo a once millones de españoles, que contentos o no con su labor, en democracia somos dignos de respeto, por escoger la opción que nos parece más valida o en otros casos menos mala. La política de persecución estatal creada por el gobierno radical post-marxista de Zapatero tiene su fiel reflejo en esta cadena de televisión sectaria y el panfleto de diario que a su sombra nació, me refiero al diario “Público”.

Para el socialismo imperante, en esta su fase revolucionaria de exaltación del extremismo, la chabacanería y el elogio de la mentira como forma de llegar y mantenerse en el poder, se han convertido en una forma de vida que pretenden por todos los medios hacer extensiva al resto de la ciudadanía. El dominio de los medios de comunicación, la educación de los jóvenes, los ataques a la libertad de culto, la exaltación de la cultura de la muerte, los pactos con las más bajas y peores formaciones políticas, como es el lumpen nacionalista y la izquierda más demodé, son solo medios para mantenerse en el poder mediante la profunda transformación de la sociedad a imagen y semejanza de su particular idea decimonónica de cortijo social.

Como ya señalé portanto, lo cortés no quita lo valiente, y en honor a la educación, las buenas formas y el juego democrático que esta nación merecen, quede patente mi desprecio por esta banda de pesebreros que pueblan la sectaria cadena del diabólico numerito, y mi firme defensa por el honor del señor Rajoy, y muy especialmente por la dignidad de mi partido y las personas a las que nos representa. Esto nos son maneras señores.

2 comentarios:

Mike dijo...

Hemos coincidido todos. Yo posteé sobre esto ayer.

Ni "El Alcazar" en sus buenos tiempos, esto de La Secta.

Saludos!

Mike dijo...

¡Hola! Me gustaría animarte para participar en una campaña importante para el futuro de nuestros hijos.

Tan solo te pido un pequeño esfuerzo.

Muchísimas gracias.

http://elrepublicanodigital.blogspot.com