viernes, 18 de diciembre de 2009

El impacto de la red social en la política

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JOSE MANUEL ARECES.-
Mientras las administraciones públicas aún están financiando la instalación de redes y se esfuerzan en desarrollar soluciones de e.administración y piensan en clave TIC, los desarrollos que nos ha traído la web 2.0 avanzan a 10 años por delante de cualquiera de estas iniciativas políticas.

En la web social el ciudadano, el usuario, son los generadores de contenidos, la red ya es un espacio cotidiano y real en las vidas de millones de personas. Hace unos pocos años colectivos cerrados desarrollaban las aplicaciones que los usuarios manejaban, hoy estas corporaciones intentan recuperar el tren mientras la sociedad desarrolla aplicaciones en código abierto que pueden ser disfrutadas, modificadas y mejoradas por cualquiera. Los diarios impresos han caído en ventas, los primeros diarios digitales cuyos contenidos eran de pago fracasaron en su intento porque podemos encontrar la misma noticia gratuita en mil lugares, los ciudadanos se han convertido también en periodistas digitales e informan y expresan sus opiniones.

Los mass media antes escogían las noticias de portada, hoy son los ciudadanos los que las escogen, y los periodistas sondean la red para conocer esas opiniones y reflejarlas. Los periódicos incorporan blogs de particulares, buscan el favor de la sociedad para seguir vendiendo publicidad, que es su auténtico negocio.

Internet cada día se acerca más a replicar la vida diaria, lo cual es cierto hoy por hoy, es para muchos millones de personas una actividad cotidiana, navegar por internet, cumplimentar formularios, obtener datos, buscar casa, comprar artículos, leer periódicos o entrar en redes sociales a saludar a nuestros ciberamigos, opinar políticamente. Este hecho diario supone un cambio radical para algunos en nuestras costumbres diarias con respecto a unos años atrás.

Las tecnologías que han favorecido este cambio social las llamamos TAC, tecnologías del Asociacionismo y la Colaboración. La velocidad vertiginosa en el desarrollo de nuevas aplicaciones se explica con la incorporación de millones de participantes al esfuerzo que antes realizaba un número pequeño de corporaciones y profesionales.
Muchas organizaciones tratan de alcanzar este carro, cuando no entienden primero la filosofía que rige este fenómeno social, esto no es una moda, esto es un nuevo espacio social, es una realidad y es presente. Internet es un espacio social, no un espacio comercial. Por poner un ejemplo; para los asesores de comunicación y marketing de las organizaciones políticas tienen clara la existencia de herramientas como el blog, youtube o las redes sociales, pero para ellos vienen a suponer lo mismo que una valla publicitaria al lado de una autopista, piensan que miles de personas pasan por ahí y deben instalar un cartel, tener presencia, hacerse visibles. No funciona así.

En un espacio social no se puede publicitar un producto, unas ideas, una imagen con solo tener presencia. Es preciso conocer la filosofía del medio y lo que es más importante asimilarla y participar en ella. Nadie dura diez minutos en un club donde no se cumplen sus normas. Para los responsables de comunicación política los mass media resultaban muy cómodos, porque podían ser favorables o contrarios, pero en ellos unos pocos profesionales y más concretamente, sus propietarios, podían ser convencidos para dar traslado a sus medios del mensaje de su partido. En la red sencillamente esto es imposible, y esto desconcierta al político profesional y más aún al asesor. En la red el ciudadano ejerce, opina, decide sobre los contenidos a los que tiene acceso. Hacer campaña en la red es lo mismo que una campaña puerta a puerta, exige contacto personal, exige dialogo y sobre todo exige escuchar criticas y elaborar respuestas, y propuestas directas y comprensibles, exige personalizar el discurso, y esto da mucho miedo.

La revolución está presente, hoy es algo cotidiano y no puede ser controlado, ni tan siquiera la dictadura cubana ha sido capaz de impedir que los blogger de esta nación lancen su opinión disidente al ciberespacio y que otras personas conozcan esas opiniones. Contra esto solo puede limitarse el acceso a la información mediante el control de las telecomunicaciones. Creo que las tecnologías de la participación van a acelerar muchos cambios en la política y el que sepa adaptarse a estos cambios triunfará. Barak Obama lideró una campaña en internet que le proporciono en gran medida la victoria, sus asesores comprendieron a tiempo el cambio, y disponían de un candidato capaz de responder a las preguntas del público, y un equipo de ciberagentes electorales que no dejaban escapar ningún evento digital, y atendían todas las demandas del público. Un candidato norteamericano cuenta con la gran ventaja de estar fogueado en la campaña puerta a puerta, y por ello su acceso a la red es mucho más natural.

En España nuestros políticos profesionales no están preparados para esto, las estructuras de los partidos son opacas y las decisiones se toman a puerta cerrada, las estrategias las lideran profesionales de comunicación de la era de los mass media, y la presencia en internet es solo publicidad unidireccional. La opinión se construía con la colaboración de los mass media. cuando un diputado se atreve a contestar desde su perfil de Facebook a un ciudadano, sale corriendo despavorido al recibir las primeras críticas por tímidas que sean, y corta la comunicación, la capacidad de debate es nula, la capacidad de escuchar al ciudadano no existe, no es culpa suya, sino del sistema político. En internet los pedestales no existen, los pulpitos están ocupados por miles de personas que tienen pequeños grupos de seguidores, el pasillo de la fama es más estrecho y está muy disputado. En las redes sociales el ciudadano opina, participa, hace política y se moviliza, y a unas velocidades fulminantes. Prueba de ello es que tras lanzarse, en el contexto de la Ley de Economía Sostenible, un apartado para controlar y penalizar las descargas en internet, en cuestión de horas, los ciberciudadanos se movilizaron y organizaron una protesta y un manifiesto, con cientos de miles de apoyos, que llegaron a los medios tradicionales, más atentos a estas opiniones y en un día el gobierno desautorizaba a la ministra de cultura y reculaba. Son las consecuencias de una campaña viral.

En las redes sociales, en los blogs, en resumen en la web social, el ciudadano tiene la última palabra sobre la aceptación de un mensaje político y es capaz de influenciar a otros miles de internautas a través de las redes sociales. El poder que ofrece Internet a los votantes para dar sus opiniones sobre un candidato a través de las comunidades, foros, blogs y redes sociales, es ilimitado. Por ello, los partidos tradicionales corren el riesgo que una mala recomendación eche por tierra la campaña publicitaria o de comunicación más potente. Un ejemplo, ayer el Presidente Zapatero lanzó desde Copenhague, en el escenario de la cumbre del cambio climático, una de sus frases cargadas de ingenuidad y vacías de sentido. Cuando Zapatero dijo aquello de -Tenemos que logra unir el mundo para salvar la tierra…pero la tierra no pertenece a nadie salvo al viento- instantes después los medios de comunicación lanzaron el mensaje a las redes, el RSS transmitió estas palabras, y minutos más tarde en Facebook miles de stakeholders de ambos bandos políticos tiraban por tierra este mensaje burlándose de él, o lo defendían, argumentando cada cual sobre el mejor modo de trabajar contra el cambio climático. Cientos de miles de ciudadanos leían estas opiniones y a su vez comentaban al respecto.

Como respuesta a esta realidad, los políticos contratan moderadores de contenidos y comentarios, pero esto es un error. Creo que las redes sociales van a acelerar el proceso de cambio tan necesario en los partidos políticos. Si la política, como siempre digo, es en última instancia un fiel reflejo con cinco años de retraso de la sociedad en la que vive, dentro de cinco años comenzarán a surgir candidatos acostumbrados a participar en foros de debate y no en conferencias, dispuestos a discutir sus propuestas con el ciudadano de tu a tu, y por tanto dispuestos también, a disputar su candidatura con otros compañeros de partido. Los candidatos tendrán que ser en ese momento defensores efectivos de sus circunscripciones. En un futuro cercano serán inevitables las listas abiertas y las primarias porque los propios afiliados son parte de las redes sociales y no entenderán la diferencia entre tener libertad en unos espacios y no en otros.

Hoy en día, cualquier usuario de Facebook asiste a un debate permanente de ideas y propuestas desde la ciudadanía, mañana el político deberá empezar a escucharlas, porque la sociedad opina en internet, dado que los demás espacios, las calles y los mass media se le han vetado, en internet no te pueden moderar, y la gente lo ha comprendido rápidamente, y ejerce sus derechos.

Las próximas elecciones municipales ya se están debatiendo en Facebook, los partidos políticos no comenzarán sus campañas hasta dentro de un año, aún no son conscientes. Nuestros políticos no entienden que el futuro es ya el presente y no están preparados para ello, y de cara a las próximas elecciones habrá sorpresas, porque al igual que en el mundo de la empresa, el más pequeño es más ágil porque se juega la supervivencia y está más obligado a innovar permanentemente, los partidos nuevos, con menos medios, se están convirtiendo en maestros del marketing en internet y cuentan con ciberagentes electorales. El ascenso de UPyD y ciudadanos no es casual, puede que hoy solo sea una tendencia, pero tienen muy claro donde pueden batirse el cobre con sus escasos medios, y saben que las redes sociales, los blogs y los medios digitales mueven millones de votos, y por sus carencias la necesidad se hace virtud y están dispuestos a invertir su tiempo en debatir cara a cara con cualquier votante. Los grandes partidos, por el contrario, son incapaces de asumir esta realidad, su filosofía de vida se lo hace sencillamente inconcebible. Como muestra un botón: Mientras el PP de Madrid, gasta un dineral en actos públicos a los que solo acuden sus votantes, para hacer la clac con el objetivo de obtener unos segundos en las cadenas de televisión, el blog oficial de la regional, Pico y Pala, ofrece artículos escritos hace meses. No hay medios para reforzar internet. Hay que acudir a los lugares donde y cuando están los votantes, y el telediario del mediodía no es ya el único lugar probable. ¿Qué valor tiene un corte de diez segundos en el telediario, frente a poder argumentar durante horas frente a miles de posibles votantes?. Con la inversión que suponen dos grandes mítines o convenciones se puede gestionar una importante red de ciberagentes y stakeholders los 365 días del año, 7 días por semana, 24 horas al día.

Para mí está muy claro, y para el público también. La brecha digital de la que tanto hablan los políticos profesionales es la que hoy existe entre ellos y sus votantes, sencillamente se mueven en espacios y dimensiones distintas. La batalla política del ciudadano informado y con opinión hoy se libra en internet.

lunes, 7 de diciembre de 2009

¿Es conveniente apoyar a Mariano Rajoy?

Reacciones: 

JOSE MANUEL ARECES.-
Recientemente conversaba con unos amigos en animosa tertulia sobre la situación política en España. Todos coincidíamos en dos cosas: que el gobierno Zapatero es el peor de la historia y muy peligroso para los que desde la derecha pensamos y queremos una España fuerte, orgullosa, pujante en el contexto internacional y próspera. Una tierra donde impere la seguridad jurídica para el individuo, una España donde cada cual pueda tener oportunidades para forjar su futuro, y donde el estado no intervenga, prácticamente, en cualquier aspecto de nuestras vidas, alienando al individuo en bien, no ya del colectivo, sino de ese ente sin alma que es el estado.

La otra cuestión en la que coincidimos, era que Rajoy no representaba ni de lejos la persona que necesita España en general, y la derecha en particular, para liderar el viaje de regreso de la nación al modelo de sociedad que concebimos y deseamos, no solo para nosotros, sino para el futuro de los más jóvenes. En ese punto se presentaron dos opciones muy distintas, que creo son ambas muy representativas de las que hoy por hoy animan las tertulias de ese cosmos humano, que es lo que algunos llaman la derecha española: La conveniencia o no, de votar al Partido Popular al que representa Rajoy. Como resulta evidente una de las posturas, era la del mal menor. Para algunos es preciso y urgente acabar con Zapatero, y por ello taparse la nariz y apoyar a Rajoy con todas nuestras fuerzas. En mi caso me alinee en la opción contraria, aquella en la que algunos pensamos que el voto útil es un error, que en nada nos beneficia como personas y nación, y solo da alas para que los peores representantes se aúpen y aferren al poder, y luego cueste más deshacerse de ellos. Porque desde nuestro punto de vista no hay nada relativo, y el mal es malo per se, por muchos adjetivos que se le quieran añadir, igual que hay muerte y vida, luz y oscuridad. Se trata de cuestiones absolutas. Por tanto si caemos en el posibilismo, considero que estaremos perdidos.

En este contexto hay que tener una cuestión muy clara, la izquierda española tiene un modelo de sociedad muy claro, y un plan a largo plazo para llevarlo a cabo. Igualmente los separatistas tiene también un modelo social y un plan, sin embargo los representantes políticos de la derecha solamente tienen un programa electoral y un plan de gobierno para cuatro años. Y esto es un terrible error. Porque la izquierda no da nunca un paso atrás, y poco a poco avanza utilizando todos los medios para lograr sus objetivos, desde hace treinta y cinco años. Sin descanso.
Como insiste mucho en decir Esperanza Aguirre, se precisa un rearme ideológico, porque ahí está el debate de esta sociedad. Estanos jugando con cuestiones muy serias y de amplio calado que afectan al conjunto de nuestras vidas. Porque las dos Españas han venido a manifestarse, resucitadas a causa del revanchismo radical de Zapatero. La izquierda que hoy sufrimos no gobierna para toda la ciudadanía, beneficia exclusivamente a los suyos, y busca el aislamiento moral y social del que no se adhiera o pliegue a sus postulados. La izquierda modela las almas y los pensamientos e imbuye en todo ese proceso al conjunto de la sociedad, como si de aprendices de brujo se tratase. El socialismo y el separatismo son clientelares, al amigo plata y al enemigo palo. Zapatero está acelerando el plan de crear una sociedad modelo socialista, con medidas radicales y urgentes, Zapatero tiene prisa y no da puntada sin hilo, pues todas y cada una de sus medidas no son de gobierno, es decir destinadas a gestionar o solucionar tal o cual cuestión administrativa, no es así. Zapatero está creando un estado totalitario, donde finalmente los individuos queden sometidos a un gobierno absoluto, donde la individualidad sea sofocada, donde el pensamiento sea vigilado, la discrepancia aislada socialmente, y la libertad sea, como en las dictaduras bananeras, una frase para exhibir en pancartas muy de vez en cuando. A los españoles, como a la rana del cuento, les han metido en una olla de agua fría, y han ido aumentando poco a poco la temperatura, hasta el punto de ebullición, y como la rana, nadie se ha dado cuenta de que nos iban a escaldar, y así no hemos salido de un salto. Como decía, esto es el producto de un plan a largo plazo, donde el control de los medios de comunicación, la instalación de una mentalidad colectiva sobre lo que es bueno o malo, el dominio de la educación y la cultura, son las armas para moldear a una sociedad muy poco a poco, a fuego lento. Y a fuego lento, añado, nos encontraremos un día cualquiera, desposeídos de nuestra libertad y soberanía individuales.

Teniendo claro que es esta la situación que estamos viviendo, donde la religión es sustituida por la opinión moral del estado, donde la autoritas de los padres y la familia son relevadas por instituciones dominadas por el pensamiento único, donde las prohibiciones se van agolpando y encorsetan nuestra libertad individual, donde el empleo lo da el estado y no las empresas, o donde todos nuestros ingresos han de parar en las arcas públicas, porque nosotros no podemos decidir en qué gastarlos, hemos de pensar muy seriamente como ciudadanos, y ahora que aún conservamos nuestros votos, decidir cuál es la dirección que hemos de tomar. Porque en mi opinión, es tan fuerte la convicción de la izquierda, y tan débil y acomplejado el político de a pié del Partido Popular, que hay cuestiones que ya se dan por asumidas y gobierne quien gobierne, los “avances” del socialismo perduran, sin marcha atrás posible por miedo al escándalo. A este punto hemos llegado, los líderes de la derecha sometidos al poder del pensamiento único, doblegados ante la fuerza moral de la opinión del contrario. Con esto me refiero a que en la dirección del Partido Popular existe la ambición ambivalente de gobernar el día a día, y no revertir el modelo socialista. Esto significa que a nuestros líderes populares solo les interesa el poder, y que piensan que desde allí podrán cambiar las cosas, pero esto no es así, porque el problema es mucho más profundo y no lo ven. Aquí se debaten cuestiones de mayor calado que afectan ni más ni menos que nuestro modo de vida.

En el acalorado debate que se suscitó por estas cuestiones durante nuestra tertulia, y en defensa de la importancia de la independencia de criterio del individuo, puse como ejemplo una serie de cuestiones que definen el pensamiento y las formas de Mariano Rajoy, y aquellos que le sostienen.

El famoso congreso del PP en Valencia, en donde se consolida el poder de Mariano Rajoy, vino precedido de una serie de presiones y movimientos antidemocráticos, en todas las locales del partido, destinadas a nombrar compromisarios marianistas, de tal manera que se favoreciera un congreso a la búlgara en un momento en el que muchos militantes, clamaban por unas listas abiertas, y por una renovación profunda, y un debate desde las ideas y los valores. Las amenazas al entorno de Esperanza Aguirre y otros pocos líderes divergentes, tuvieron su efecto. Y con la persecución de los que defendían las listas abiertas la rebelión quedó sofocada.
Otro caso ejemplar fue el de las primarias del PP en Cataluña. Con tal de cercenar la vía de Montse Nebrera, se cometieron todo tipo de ilegalidades y se impuso una candidata única “de consenso” que era de la cuerda de Rajoy. Fue un espectáculo bochornoso, y un insulto a la libertad y capacidad de decisión de los militantes. Esas son las cacicadas que destacan en la izquierda, y no a mi partido. A pesar de las presiones, la valentía de Nebrera al mantenerse como candidata, puso en evidencia las vergüenzas (o mejor, la falta de pudor) del entorno de Rajoy, del entorno del establishment popular, esa máquina de miles de asalariados de la política, que por no perder el empleo, se defienden con uñas y dientes. No defiendo que Nebrera fuese o no la candidata ideal, esa no es la cuestión, sino su derecho a presentarse candidata libremente a la elección de los afiliados. Un buen político, no debería de tener miedo de someterse a la opinión de sus compañeros, y competir en buena lid.

Por sus acciones les conocerás. Estos dos casos ponen de manifiesto, que Rajoy no es el hombre que vaya a traer el modelo de estado que favorezca la libertad, y la independencia del individuo, como quiere la mayor parte de la derecha llamémosla sociológica. Un hombre que por mantenerse en el poder es capaz de hacer lo que sea, por encima de los intereses de sus militantes no merece mi voto. Para colmo, Rajoy ha mostrado en muchas ocasiones su falta de interés por las necesidades de la calle, de sus votantes, y ha realizado una oposición muy cómoda para un Partido Socialista acorralado por una difícil situación. El Partido Popular se ha nutrido de numerosos políticos profesionales que no tienen ideología, cuyo máximo interés es gobernar, ostentar el poder y plegarse a las corrientes de la prensa diaria, o de lo políticamente correcto. Eso no es lo que necesitamos, para ello ya tenemos a Zapatero.

Prefiero que Zapatero se hunda solo ahogando a esta sociedad, empujándonos a la rebelión cívica, que tener un inútil interregno con Rajoy. Y esto lo resumía en una ejemplo muy claro, porque si Rajoy ganase la elecciones, yo no podría salir a la calle de pura vergüenza por la mofa de los contrarios, porque cada vez que Rajoy metiese la pata o se escondiera de los problemas, mis conocidos de izquierdas y los independientes iban a saber aprovechar muy bien la ocasión para pasármelo por las narices.

Sinceramente no voy a favorecer el mal menor. No mientras el PP no se oponga claramente al aborto y lo prohíba, no mientras no devuelva los crucifijos a las aula, no mientras no suprima la Asignatura para la Educación de la Ciudadanía, no mientras no reforme la ley de partidos y haga que cada voto valga lo mismo sea cual sea la región española. Quiero un Tribunal constitucional y un ministerio fiscal independiente. Quiero la abolición de las prohibiciones. Quiero Cajas de Ahorros sin políticos en los consejos de administración. No votaré al Partido Popular, mientras no tenga un plan de reversión del modelo de sociedad, que nos han impuesto los socialistas e independentistas. No votaré al Partido Popular como si fuera de izquierdas, porque yo no voto marcas, yo voto a un programa ideológico, a un modelo de estado pequeño, ligero, y de sociedad libre. Quiero libertad, necesito un país donde se pueda respirar.

Mi postura, y espero que la de muchos de los que estamos en la derecha, es la de defender unos principios vitales y apoyar a aquellos que estén dispuestos a llevarlos a cabo, con coherencia y respeto a la inteligencia y capacidades de los ciudadanos, porque no somos borregos. No nos engañemos, la política española ha llegado a tal situación, que se ha convertido en una confrontación de dos maneras de ver la vida, dos modelos de estado y los valores se han convertido en el campo de batalla. Por tanto no secundaré nunca jamás la vía del voto útil y de ningún mal, sea menor, minúsculo o insignificante, conmigo que no cuenten para este viaje, porque el futuro se plantea muy negro para los que deseamos el imperio de la libertad.

Lo único que ha aportado Mariano Rajoy es la desesperanza a los votantes y afiliados, el imperio del caciquismo, y un modelo que en nada favorece la democracia interna en el Partido Popular. Y porque soy de derechas pienso y decido por mí mismo, porque soy de derechas no acepto cualquier solución de liderazgo. Porque soy de derechas, y tengo unos valores, no permito que un señor de Pontevedra, me diga que como afiliado no tengo madurez o formación para decidir con mi voto, cual es el candidato que más me conviene. Porque soy de derechas, y creo en la libertad individual, no acepto plegarme a disciplina de partido si mis principios están en juego. Porque yo, sí soy de derechas señor Rajoy, y no me da vergüenza reconocerlo públicamente, lo hago con orgullo y sin complejos.

Si el Partido Popular en su conjunto no es capaz, ni tiene los valores para crear un modelo de sociedad que permita a todos vivir en ella, sea cual sea el pensamiento de cada individuo, habrá que impulsar desde el centro del partido y la sociedad civil, organizaciones que presionen el cambio de dirigentes dentro del partido y relevar con nuestro voto a los políticos de baja calidad que hoy sufrimos. Tenemos el voto en blanco y la abstención como opciones, tan o más validas, que plegarnos a una marca por la marca como borregos. Podemos elegir no votar a Gallardón en el ayuntamiento, sí a Esperanza en las autonómicas y no a Rajoy a las nacionales, podemos hacer muchas cosas aún con libertad e independencia de criterio, porque somos de derechas y además estamos orgullosos de ser así.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet

Reacciones: 

Me adhiero totalmente a este manifiesto, y os ruego lo hagáis circular si estáis de acuerdo:

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.