martes, 23 de marzo de 2010

Ciudadanos anónimos, leyendas no escritas

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JOSE MANUEL ARECES.-
Hoy he podido reencontrarme a través de la red con un antiguo conocido, una persona inteligente, libre y con grandes ideas, un paria de nuestro tiempo, un desterrado por el clan burocrático que guía los destinos de la Patria.

España en su historia es el cúmulo de dos caminos paralelos, el de los gobernantes, burócratas, chupatintas y lameculos, y el camino de los hombres libres que contribuyeron también para que fuésemos algo grande a pesar de los puntapiés, zancadillas, putadas, envidia y saña de los primeros. Cuando el clavo despunta, el martillo acude raudo a machacarle la cabeza, esa es nuestra España. Aquí hay mucha mala baba y si no andas bajo el radar te meten la crisma bajo el charco en menos que canta un gallo. Para prosperar hay que formar parte de un clan y reír las gracias al mediocre de turno, ser de una familia determinada, dejarse tomar por dónde amargan los pepinos, o arrodillarse ante el mejor postor. Pensar por uno mismo, señalar al rey desnudo, cantarle las cuarenta al poderoso, o demandar justicia son gestos destinados al paredón, al sambenito y el escarnio público, así ha sido desde la noche de los tiempos.

Me atraen las personas libres, los que se meten en líos, los que no callan ni bajo el agua, los quijotes, loa antihéroes, los perdedores, los que alzan la bandera cuando no toca, los que dicen la verdad desnuda, los que visten el traje remendado pero llevan la cabeza bien alta. En aquellos encuentro por regla general más mérito y originalidad, más autenticidad que en cualquier baboso pelotero de los que tristemente pueblan en exceso nuestra piel de toro.

Estas son las personas que atraen la infamia, la envidia, las injurias, a los que les rompen los huevos a palos, pero de lo que nunca sacas una confesión ni un renuncio a mi fe. Son personas que llevan tantos palos encima que uno más les trae una higa, y se permiten mirar con desprecio y desafío al poder. Porque no tienen nada que perder, porque no les pueden arrebatar nada más, y lo que llevan dentro no se vende en los kioscos, ni se compra con un master, se sortea en una tómbola o se puede hurtar. Tienen siempre brillo y luz propia, no precisan de focos, flashes, bambalinas, corifeos ni mamporreros y rufianes. No son amigos de pugnar por sacarse una foto al lado de un personaje conocido, pues tienen demasiada dignidad. Son aquellos a los que los amigos avisan de un fatal y cierto destino, pero haciendo oídos sordos, se encaminan a él con la triste certeza de un final asegurado, porque la honra, la verdad o la propia fatalidad obligan. Sin desearlo ni pretenderlo, son los abanderados de la honra nacional.

Ese puñado de personas libres tienen por insana costumbre sacrificarse por causas justas, conquistar continentes, inventar nuevas medicinas, escribir obras geniales, acometer tareas imposibles con éxito y en la mayor parte de los casos suelen quedar sin blanca y en el olvido. Como digo nuestra historia está forjada por muchos de ellos aunque sus nombres no figuren, y hoy en día otros tantos viven en nuestro entorno, como digo es fácil localizarles. Normalmente los instantes más gloriosos de nuestra patria han sido bordados por su manos y pintados con sus venas, aunque a la postre, el mérito se lo haya adjudicado el listo de turno. No suelen andar escurriendo el bulto, ni maldiciendo al prójimo sin causa, ni envidiando el capital ajeno. No se presentan de gorrones, ni demandan subvenciones, construyen su futuro con su propio merito, y como decía Marco Anneo Lucano, son los que se alejan de los palacios, porque virtud y poder no casan bien.

De querer un futuro mejor para esta tierra, y en caso de apostar, me pongo del lado de ellos, y ya sé que me juego pensión, hacienda, esposa y hasta el apellido, pero de tener que dejarse algo por el camino, prefiero hacerlo en buena compañía y con la cabeza bien alta, con honra, que manchado con la tizne indeleble que adorna a los mandamases y toda su jarca pestilente de borregos. Prefiero recordar sus nombres y escribir sus historias, porque para hablar de famosos y poderosos ya están los chupatintas bien pagaos, los aspirantes y los catedráticos de historia pomposos.
Para ser grandes como nación, antes hemos de ser grandes por dentro, para vivir mejor, antes hemos de ser mejores. Porque no hay gloria de la buena sin honra.

jueves, 11 de marzo de 2010

Porque no quiero olvidar

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Hoy me he levantado con un amargo recuerdo, porque no quiero olvidar. Hoy cierro los ojos y quiero vivir tántos sentimientos tristes, quisiera ver todos los rostros que aquel día se marcharon. Porque no quiero olvidar, porque no puedo olvidar, hoy rememoro aquella tragedia. Recuerdo dónde estaba en aquel fatal momento, cuando el rumor llegó, y después el rumor se hizo noticia, y miles de voces quebraron el viento anunciando entre humo, sirenas y sangre que la muerte había llegado a Madrid. El adios de mil almas que rompen a volar no es silencioso.

No puedo olvidar, como en un sueño guiado por un resorte salí a las calles, todos a mi alrededor miraban al suelo con gestos de dolor e incredulidad, nadie hablaba, nadie podía creer, y alguien me preguntó ¿es verdad lo que cuentan?. Nadie podía creer. Como siempre sucede en estos tiempos, solo l televisión es el notario que certifica la realidad. Solo las imagenes cruentas que en todas las casas y en los bares vimos en los televisores de todo el país nos confirmaron la terrible certeza, de que mil almas se fueron. No recuerdo tanta pesadumbre en las calles, pero lo peor estaba por llegar. La infamia sucedió al dolor, el uso partidista e interesado de la tragedia trajo el triunfo más vil de la democracia, y con ese triunfo llegaron el silencio, los enjuagues, las mentiras.

No quiero olvidar como miles de españoles salimos a las calles cada día 11, para demandar justicia, para pedir la verdad, para reclamar memoria, dignidad y justicia. Hoy como ayer seguimos en ese afán, y la verdad, poco a poco va tomando forma, se va haciendo presente.

No podemos olvidar, no debemos olvidar cómo y porque mil almas preñaron el cielo de Madrid aquella mañana. La justicia espera paciente a los responsables de la tragedia.

martes, 9 de marzo de 2010

A vueltas con el IVA

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Zapatero se ha sentado en el cómodo sillón de la televisión pública para ser entrevistado por tres amables funcionarios de la casa que temerosos han facilitado al Presidente toda clase de cómodas preguntas. En casa juega a gusto hasta el Real Madrid, y si no que se lo pregunten a Florentino. La verdad es que uno es aficionado a la política y me tragué la entrevista de principio a fin, pero como siempre sucede con este personaje, el que escribe estas líneas comienza por el color blanco para ir pasando al rosado y finalmente al colorado conforme escuchaba una tras otra las soporíferas respuestas, las indignantes mentiras y los alucinantes argumentos del personaje que habita en la Moncloa.

Tal vez uno de los más espeluznantes argumentos que me alteraron los niveles gástricos en dicha entrevista fue sin duda la justificación de la subida del IVA. Zapatero ni corto ni perezoso afirmó ante los telespectadores, que el atraco a mano armada que supondrá dicha subida, permitirá pagar el subsidio a 500.000 desempleados. ¡Toma Nisperos Julián!. Con los pelos como escarpias este autónomo no puede más que temblar ante el descaro de este tipo, máxime pensando que el argumento facilón lo escribió de puño y letra, a buen seguro, el pope de la UGT, Cándido Méndez, ¡otro gran economista!.

Subir el IVA es generar pobreza, contrariamente a lo que expuso días antes, esa señora a la que llaman Vicepresidenta económica (lo de económica, creo que es un adjetivo y no una función, porque al presi su trabajo le sale regalado), una tal Elena Salgado, cuyo mayor logro en Sanidad fue la ley del tabacazo, que casi arruina a miles de hosteleros. Esta señora que asevera, con gran desparpajo, que la subida de dos puntos del IVA no repercutirá en la economía, pues es algo apenas perceptible. Señora económica, permítame que le señale un par de cosas; dos puntos de bellón, en el momento en que más cuesta hacer negocios y cobrar para las empresas, nos supone encarecer precios o reducir márgenes, dos puntos supone atacar a la cesta de la compra, a los gastos fijos familiares y promover la economía sumergida, dos puntos señora económica, suponen dos pasos agigantados hacia el abismo del incremento de la pobreza.

Señor Zapatero, usted no puede justificar por otra parte a donde va dirigida la subida del IVA, y lo que es más importante no puede usted tratar a los parados cono los analfabetos funcionales, que en gran número usted precisa como votantes, de ninguna manera. Como señala Bernardo Rabassa hace un par de días en un excelente artículo; -a la subida del IVA le responderá el descenso del consumo, al menos del legal, aumento del mercado negro, el correspondiente aumento de la presión fiscal que puede llegar al 60% del PIB, no se crearan empresas nuevas-.

Añado, a las evidentes consecuencias que señala Rabassa, si no se crean empresas, tampoco se genera empleo, y si este no crece aumenta la lista de parados con lo que el estado aumenta su gasto en prestaciones, o sea, miel sobre hojuelas. Las subidas de impuestos solo traen paro, pobreza, injusticia social y generan a su vez más aumentos. La subida de impuestos supone menos libertad, incrementar organismos persecutores y un monstruo que no deja de crecer. Las Crisis traen inevitablemente, según la práctica, el crecimiento del estado para aportar soluciones erroneas y costosas, solo que pasada la crisis, el estado no vuelve atrás, no regresa al status quo, los organismos creados se mantienen y generan otros nuevos, así hasta alcanzar los niveles de España, donde no podemos sostener el leviatán de 18 administraciones públicas cargadas de funcionarios ociosos, políticos en busca de soluciones peregrinas y los consiguientes gastos inasumibles.

Hemos de poner un límite, alzar una barrera, y hacer que las imparables aguas de la marea generada por el crecimiento del estado, regresen atrás. Dejemos que el mercado se regule, absorba mano de obra, cierre las empresas que no funcionan, abra otras nuevas, y así podremos salir de la crisis. No precisamos orientaciones económicas alucinantes, ni leyes sostenibles, ni otras paparruchas caras e imposibles, el único papel del estado en estos casos ha de ser encogerse, reducir gasto, eliminar empleo público y reducir impuestos. Cualquier retraso en este aspecto o medidas contrarias, aseguran a nuestros bolsillos un largo paseo hasta poder finalmente otear la luz al final del tunel.

jueves, 4 de marzo de 2010

España marcha por la vida

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El Domingo no faltes a tu cita con la vida.

La Marcha por la Vida recorrerá las calles de Madrid, comenzando en la Plaza de Cibeles y terminando en la Puerta del Sol.
La cita es el domingo 7 de marzo, a las 12 horas.


¡¡NO FALTES!!