sábado, 19 de noviembre de 2005

La Yihad se hace presente

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JOSE MANUEL ARECES

“Un día millones de hombres abandonarán el hemisferio sur para irrumpir en el hemisferio norte. Y no lo harán precisamente como amigos. Porque irán para conquistarlo. Y lo conquistarán poblándolo con sus hijos. Será el vientre de nuestras mujeres el que nos dé la victoria”.

Estas proféticas palabras, fueron expresadas como un deseo y una convicción por el presidente argelino Huari Bumedian ante las naciones unidas, hace casi treinta años.
Los habitantes de occidente nos hemos acostumbrado en el ultimo siglo a ser tachados por las naciones islámicas de colonialistas. Estos argumentos se justifican por razones históricas y fueron utilizados por distintos movimientos con fines independentistas.
En la actualidad, superado el hecho colonial este argumento es utilizado como elemento de defensa por parte de un bloque ideológico, religioso y cultural para defenderse de las influencias occidentales.

El Islam como hecho cultural y religioso tiene sus valores y los protege, del mismo modo en occidente deberíamos actuar. Aun costándole sudores a algunos progres, somos una cultura de raíz y tradición judeo-cristiana, con nuestras costumbres y tradiciones, pero la "modernidad" nos lleva a hacer permanente mea culpa de nuestra historia colonialista, esta falta de memoria histórica nos hace olvidar el hecho colonial musulmán.

El Islam también es colonizador, pues para ellos Alá es el único Dios y su fe la verdadera. Al-ándalus, fuera de las nuevas tendencias en España, centradas en hablar de la convivencia y demás rollos de los revisionistas de la izquierda progre, es un hecho producto de un afán expansionista. Los musulmanes se quedaron en España porque Carlos Martel les paró en la batalla de Poitiers, sino, de haber podido, hubieran llegado hasta Escandinavia. Por el este conquistaron Bizancio (la actual Turquía), y llegaron hasta las puertas de Viena. Vlad el empalador (el famoso conde drácula) no es el héroe nacional de Rumania precisamente por la obra de Bran Stoker, sino por su lucha contra la invasión islámica.

Estos hechos históricos se mezclan con el presente pues la “Umma” (la comunidad de los creyentes del Islam) es una realidad presente con un propósito claro. Para determinados sectores del Islam, especialmente los salafístas, los wahabíes y los profesores radicales de la universidad de Al-azahar, se anuncia; “un nuevo despertar para la humanidad”.

Hace quince siglos el profeta Muhammad reveló una “Din” (profecía) en la que preveía que toda la humanidad sería islamizada. Esta revelación anima la gran expansión en tiempos del califato y actualmente sirve de soporte ideológico para los sectores más radicales en sus planes de conquista, pues no nos engañemos; El Islam no está a la defensiva sino que es expansionista.

En la cultura de la comunidad musulmana y en concreto las razas árabes está imbricada con mucha fuerza la tradición oral, es habitual ver en los cafés de Damasco a relatadores de historias sobre las cruzadas, y en cualquier hogar se cuentan también las glorias de los califas y el futuro del dar al-Islam (La nación islámica). Hoy en día se siguen llamando cruzados a las tropas que se encuentran en Irak o Afganistán. Curiosamente si vemos un mapa del dar al-Islam, observaremos como en este se encuentra la península ibérica, de hecho uno de estos mapas se puede contemplar en el palacio del rey de Marruecos.

Inmerso en este contexto expansionista se encuentran un objetivo y un enemigo a batir; occidente y su cultura. Si la nación islámica debe llegar a toda la humanidad, hay que eliminar los obstáculos, y el obstáculo principal es el sistema neocolonialista, imperialista y satánico de occidente. Hay que evitar su influjo sobre la población musulmana y atacar sus fuentes. Por tanto somos un enemigo para la comunidad musulmana radical si no deseamos plegarnos a la única y verdadera fe.

Las acciones terroristas del 11M, 11S, de Londres y el estallido de la intifada francesa, no son casuales si los observamos desde una perspectiva global, existe una sincronicidad y del motivo ya hemos hablado. Cuando existe un motivo y un plan, así como una cabeza dirigente, se habla de conspiración.

Como hechos aislados, los de Francia, Alemania y Bélgica, puedan parecer estallidos de violencia por causa del maltrato contra la población musulmana en aquellos países, pero realmente lo que tenemos es un choque de culturas en un mismo territorio, y en esta pugna solo puede haber un vencedor, pues cada cual se considera en posesión de la verdad absoluta. Cuando los campesinos de un país, por poner un ejemplo, protestan contra su gobierno, se puede hablar de una cuestión coyuntural surgida por problemáticas puntuales. Cuando se pretende vivir en una sociedad con una cultura y tradición y disfrutar de sus ventajas, no se puede imponer tu estilo de vida al de los demás, no es posible y, o te adaptas y acaeptas tus derechos y deberes, o el proceso de integración falla. Este es el problema de raíz. Dos culturas incompatibles pueden coexistir, pero en diferentes territorios, si las metes en el mismo cesto, se rompen los huevos, y eso es lo que está sucediendo. sucesos como los de Francia puede que comenzaran con un incidente aislado como detonante, pero a día de hoy están inspirados por una doctrina y una organización y persiguen unos objetivos. No es de extrañar que si sumamos esta intifada a las acciones terroristas y a otros sucesos que puedan estallar, nos encontremos con efectos evidentes de una estrategia muy clara y preocupante para nuestra sociedad.

Es tiempo de ver las cosas con perspectiva global y de armarnos de soluciones ante un futuro que ya está en entre nosotros, la Yihad. Como decía Lincoln: “Con la historia se pueden hacer muchas cosas, pero nunca escapar de ella”. Es preciso que en España se comience a hablar seriamente de estas cuestiones, pues ya dice el refrán; “cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar”. La presión migratoria se está convirtiendo en una excusa para que determinados sectores se infiltren en nuestra sociedad para cumplir sus objetivos. No deseo parecer racista, pero en Francia ya se está considerando la procedencia de los emigrantes que se puedan acoger, de manera que sean integrables y asimilables por su sociedad. Al tiempo, pero si las cosas se ponen negras lo mismo vemos expulsiones masivas como las sufridas por los judíos en tiempos de los reyes católicos, pues a pesar de parecernos un hecho bárbaro hoy en día, fue una lógica medida política preventiva para poder garantizar la creación del futuro estado de España, con una unidad territorial, política y cultural. Lo mismo que hoy pretenden algunos islamistas.

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