martes, 17 de febrero de 2009

De la libertad en América



JOSE MANUEL ARECES.-
El ciclón Chavez continúa arrasando en las lejanas playas del Caribe y asolando a su paso, no ya, este mar sino adentrándose al interior, y asolando toda la América hispana. Venezuela, Bolivia, Paraguay, Argentina, Nicaragua son testigos de los efectos de los petrodólares bolivarianos, y la decimonónica revolución socialista se propone ahora poner cerco a El Salvador.

La libertad no fue en nuestras tierras hermanas, más que una bandera roja de sangre, y negra de intenciones, tras la que se escudaron siempre dictadores y salvapatrias ávidos de poder y dinero. Libertad en América latina es un terrible concepto que se conjuga con pólvora, plomo y sangre. Hoy en día la bandera de la libertad la alzan personajes siniestros, en nombre de un socialismo olvidado felizmente por el resto del mundo, pero que aún puede hacer mella en los corazones ignorantes y ávidos de justicia, de las clases más humildes. Solamente los desheredados de las riquezas del nuevo mundo, que durante siglos han suspirado por emular a sus congéneres del norte y allende el atlántico, pueden dejarse caer en brazos de las hermosas palabras que de labios tan corruptos brotan con promesas de amor fraterno, pan y justicia.

España tiene una deuda pendiente, una deuda de honor, con una América hispana, a la que dejó en manos de burgueses, criollos, buscavidas, lindos y comerciantes egoístas, una América, que en dos siglos que están por cumplirse en breve, celebra el bicentenario de unas independencias, que desde entonces poca justicia y prosperidad ha traído a tan ricas y fértiles tierras. España es hoy refugio de cientos de miles de hermanos, que han cruzado las aguas frías del Atlántico en un camino de regreso a la madre patria, para encontrar las bondades de la democracia y el libre mercado que los gobernantes corruptos de sus países de origen, se niegan sistemáticamente a conceder. Revoluciones y contra revoluciones, mina y contra mina, Guerra, traición y mentiras, y más, y más pobreza, son las cíclicas consecuencias de la descomposición y el abandono de un imperio que España no podía sostener, ahogada en luchas intestinas, recuperándose de una guerra de invasión, acosada por cien enemigos y un emergente imperio. A perro flaco son todo pulgas.

Las clases dirigentes de la América hispana no supieron aprovechar ninguna de las lecciones de la ilustración española, del nuevo orden de primeros de siglo, solo se quedaron con lo peor de nuestra casa, y en muchos casos abrazaron en la década de los sesenta, las mentiras del marxismo revolucionario. América es incapaz de salvarse a si misma, América no encuentra redención. Hoy el personaje más ilustre del cono sur y Caribe es un botarate de camisa y boina roja, que amenaza día a día a todo bicho viviente con unas ideas propias del peor Lenin, y unos modos dignos de León Trostki. Petrodólares para comprar elecciones, escuadrones de la muerte para comprar voluntades, demagogia para engañar a pueblos enteros, y un plan de expansión imperialista que sería la envidia de Mao Tse Tung. Al amigo plata, al indeciso palo, y al enemigo plomo, decía otro gran revolucionario, el panameño Eduardo Noriega.

La América hispana no ha avanzado un paso desde hace dos siglos, hoy el gorila rojo se perpetua en el poder para continuar su siniestra larga marcha, y en una España donde no hay límite constitucional a las reelecciones pocas lecciones podemos dar. Solamente hay que contar los años que nuestro Cháves lleva en Andalucía dominando el cortijo, recordar a Pujol, Felipe González y tantos otros, que ávidos de sillón no levantan sus posaderas más que con agua hirviendo, sin dedicar un solo segundo de sus pensamientos al pueblo para el que trabajan. Lo peor de la vieja España ha calado en América, los políticos, y no parece una mancha deleble. Tenemos Chavez en Venezuela para rato y procesos revolucionarios sin fin, en tanto el pauperimo pueblo venezolano, admita la fuga de divisas en pro de una revolución fanática, que augura más décadas de sangre, sudor y lágrimas a unas tierras bellas, fértiles y vírgenes que en un tiempo fueron la susurrante promesa de un nuevo mundo, del nuevo albor para la humanidad.

martes, 10 de febrero de 2009

ETA entra en campaña


JOSE MANUEL ARECES.-
No es nada nuevo que la banda terrorista, una de las instituciones más antiguas del país vasco, haga su propia campaña electoral. A su manera esta facción del separatismo no es más que una pata un tanto violenta del PNV. En la salsa de la convocatoria a las elecciones regionales de las provincias vascongadas siempre encontramos el condimento de ETA.

El Tribunal Supremo, por fin, ha cortado toda opción a presentarse al parlamento de Vitoria a cualquier marca de los batasunos, y esto escuece. ETA solo conoce un medio de expresión; la violencia, y sus titulares siempre están escritos con la tinta de la goma 2 o el amonal, dejando un reguero de desperfectos y víctimas, como triste recuerdo de su persistente forma de hacer política.

La izquierda revolucionaria siempre fue así, a los anarquistas del siglo XIX, cuando algo les parecía injusto, tiraban un par de bombas, o liquidaban a tiros a un gobernante, y todo listo. No hablemos del gusto por el petardo de los revolucionarios del ancho mundo, es algo conocido. Los movimientos revolucionarios siempre han tenido dos caras, como ese antiguo Dios de los romanos, Jano: Dios de las dos puertas, Dios del principio y el fin, Dios de revoluciones. Así el nacionalismo siempre tiene dos caras, principio y fin de una única manera de hacer política, de un objetivo único: la separación. Ayer me decía una amiga que no entendía como algunos españoles están dispuestos a hacer el mal, aún volviéndose este contra ellos. Estoy convencido que es parte de la esencia nacional, por esos pueblos de España vemos ejemplos manifiestos de disputas generacionales entre hortelanos, vecinos y familias. Nada nuevo bajo el sol. Manifiesta es la disputa interna de la derecha española, mientras el único beneficiado es su enemigo. Del mismo modo en la política de las vascongadas, el nacionalismo lo único que logra es matar la tierra, enfermar el ganado y arruinar al vecindario, siempre en aras del ideal de una independencia, que es un proyecto vago y abstracto, humo y niebla. Porque más allá de esa separación del estado, no hay nada, está el vacío, el mar ignoto, pero eso no importa, nadie se cuestiona ese momento del futuro.

En mi opinión, la realidad reside, como es costumbre, en que a los políticos que viven de la marca nacionalista no les importa tanto el fin como el camino, porque en verdad de lo que viven es de su retórica, probablemente ni si quiera crean la mitad de lo que dicen, al fin y al cabo son eso, políticos. Del mismo modo, la otra faz de la serpiente, ETA, el brazo tonto y armado del separatismo, no se crea el fin, es como una banda de funcionarios que viven del crimen, son una mafia instalada en el negocio del terror, que no lo olvidemos mueve mucho dinero, es una forma de vida como cualquier otra, y mire usted, que no en vano llevan en el negocio medio siglo.

Mentar que en un país, donde el estado tiene fuertes recursos legales y de fuerza, que una banda criminal lleva campando a sus anchas medio siglo, es una evidencia de clara debilidad de las instituciones. Todos los gobiernos de la democracia (exceptuando a los de José María Aznar), no solo los nacionalistas, son responsables del sustento de ETA y habría que analizar los oscuros intereses que han permitido toda esta locura. La política de pacificación solo hace más agresivo al agresor, esto es un dogma incuestionable, una realidad en nada abstracta, un hecho tozudo. La receta para acabar con ETA no es negociar con ella, no consiste en dar pábulo a sus demandas, ni pasa por intentar comprender sus postulados o hacer pedagogía barata, el mal no tiene solución, solo se le puede combatir. La receta es sencilla, persecución sin fin, cadena perpetua, trabajos forzados e ilegalización de todos los partidos separatistas, así en diez años habremos acabado con el problema, no lo duden ustedes. Por ello háganse una pregunta ¿Qui prodest?, ¿a quien beneficia ETA?: la lista puede ser más larga de lo que ustedes puedan imaginar.

Diariamente son evidentes los signos de enfermedad en nuestra democracia, para detectarlos no se precisa ser ni augur, ni tan siquiera médico. España avanza merced a la incercia, cada día más esforzada y sudorosa, bajo el peso de miles de problemas sin solución, porque sencillamente a nadie le importa. Los compromisos, los intereses, las corruptelas y la ausencia de libertad real son un lastre para una democracia que, como es tradición en las Españas, siempre a muy pocos beneficia.
Es tiempo aún de cambios, se precisan reformas, regeneración, limpieza y una cierta honradez. No lo olvidemos, pues los políticos son fiel reflejo de la sociedad, entre tanto continuemos mirando a otro lado, el monstruo de la crisis nacional seguirá perpetuándose in eterniam. Seamos mejores para vivir mejor.

lunes, 26 de enero de 2009

Ni Mortadelo ni Filemón



JOSE MANUEL ARECES
Este PP de mis entretelas anda cada día perdiendo más tornillos, bielas y hasta aceite. La cortinona de humo de la trama de espionaje, está levantando más polvo que una estampida de búfalos en la sabana. Puedo jurar y perjurar que no quería hablar de este tema, hasta que la neblina del combate, y la pólvora hubiesen despejado un tanto, pero como siempre la actualidad manda, en cualquier caso voy a intentar ser por una vez prudente, y decir la mitad de lo que pienso, lo cual va a costar bastante, créanme.

Si las bases del partido no tenían bastante con las últimas derrotas, con el abandono de los movimientos cívicos, con el melifluo y cortesano grupo parlamentario, los rifirrafes del congreso de Valencia o los enjuagues del congreso de Cataluña, ahora han de sufrir un nuevo calvario, con el espectáculo bochornoso que han orquestado el diario gubernamental El país, y quien se beneficie de esto en las sombras.

Resumiendo muy mucho, cuestiones que están en primera plana desde hace una semana, parece ser que existen una o dos tramas de espías, también parece que tenemos tener a los espías de los espías, o sea el gobierno, que como ha declarado Rubalcaba están representados muy dignamente por Mortadelo y Filemón. La pantomima, si es que esto fuera una obra cómica, tiene como protagonistas de videos y otras grabaciones e informes, a consejeros del gobierno de Esperanza Aguirre, concejales de Gallardón, y sabes Dios si alguien más saldrá en la foto.

Parece mentira que en esta tierra que habitamos, alguna persona con dos dedos de frente (y que no tenga carnet de la izquierda cavernícola) le pueda dar algún crédito al diario El país, pero bueno, para algún socialista que pueda leer este artículo, me remitiré a lo único que es tozudo y válido, los hechos:

Primero.-El redactor de estas informaciones, Francisco Mercado negaba ante el juez instructor, este pasado viernes, que tuviese alguna prueba de que Esperanza Aguirre siquiera conociese algo de esta presunta trama.
Segundo.- El diario El País solo menciona unos "partes" sin firma, rúbrica o membrete alguno y cuya procedencia se desconoce.

Es curioso como tanta gallardía periodística, cuando toca declarar ante un magistrado, se desmorone, lo cual ya huele bastante a podrido, pero aún así y como es tradición en su línea editorial, el diario gubernamental no duda ni un momento en que la trama de espionaje parte desde la comunidad de Madrid. Bueno yo solo sé de hechos, y sobre ellos saco mis propias conclusiones, entre las que puedo deducir, que me resulta bastante extraño que un gobierno se espíe a sí mismo. Existen otros hechos, como por ejemplo son las deudas que pueda tener el diario El país contraídas con Caja Madrid, entidad cuyo presidente no tiene precisamente el apoyo de Esperanza Aguirre, y anda peleando con uñas y dientes por mantener el sillón y coche oficial. De todos es conocida también la estrecha relación y aprecio del diario “independiente de la mañana”, hacia el Alcalde de Madrid, Alberto Ruíz Gallardón, y de nadie es tampoco un hecho desconocida su animadversión hacia Esperanza Aguirre. Otro hecho que puede ser constatable, es el alto aprecio de las bases del partido, tanto en Madrid, como en toda España, demuestran hacia la presidenta de la comunidad, lo cual debe levantar bastantes envidias, pienso yo. El cuadro ya va tomando a nuestros ojos una composición y cierto color.

Si tal vez ha sido precisa una guinda para adornar tan desgraciado bodegón, haya sido la postura de Mariano Rajoy, a la sazón Presidente del Partido Popular in pectore, y si por él pudiera ser, in eterniam. Un Rajoy fuera de juego como es costumbre en él, una vez más, actúa de cara a la galería, de la manera más torticera que se puede esperar. Rajoy, que contó con el incondicional apoyo y la lealtad firme de Esperanza Aguirre en la pasada legislatura, se ha colocado al lado de Gallardón, y admite a trámite los embustes de El país. Rajoy promete sin piedad guillotina, y evidentemente no está pensando ni en la cabeza de Gallardón, ni en la de Soraya. Solo una persona hace sombra en las encuestas al de Pontevedra, solo una mujer concita apoyos entre las bases del partido, y especialmente, planta cara al gobierno de Zapatero en estos momentos; se llama Esperanza Aguirre. Con lo que sumen ustedes dos más dos.

Resulta triste que la única oportunidad que tenga Rajoy para demostrar su liderazgo, sea el tan español método de cortar cabezas para quedarse solo, es algo muy valiente y digno de un hombre en nada mediocre, qué duda cabe. Resulta muy triste igualmente que la presunción de inocencia brille por su ausencia, frente a un mal disimulado oportunismo político, en las declaraciones del líder de TODO el Partido Popular, en la que habría de ser la defensa de los suyos. Hay dos cosas que no soporto en un político; una es la cobardía, otra es la falta de caballerosidad y finalmente la incapacidad de ser resolutivo con los asuntos.

Mucho me temo que el espectáculo aún no haya llegado a su fin, y así entre Filemón Gallardón, Mortadelo, y el dicharachero reportero de El país, continúen proporcionando gozo sin fin a los inquilinos de la Moncloa y Ferraz, que deben estar muriéndose de la risa, y frotándose las manos a la vista de los resultados de las encuestas, cara a las próximas convocatorias electorales. ¿Qui prodest?, a quién beneficia este berenjenal”?, solo se me ocurren tres figuras, uno es Zapatero, y los otros son Mariano Rajoy, y el ambicioso Filemón Gallardón.

Solo he de hacer un reproche a Esperanza Aguirre, y es que en esta ocasión, su tradicional arrojo y valor están de más. En este mundo, por pocas personas se puede poner la mano en el fuego, y hay ocasiones en las que es mejor optar por esperar, y que los tribunales y otros hablen. La gallardía de esta mujer es conocida, muchos son sus fieles, pero ha de entender que también los enemigos, máxime en un partido donde no importan las opiniones de las bases, más que para rellenar los muros del Facebook, solo cuenta el establishment, la amplia nómina de empleados y burócratas al cargo de administrar la organización, véase el increíble caso de las no-listas abiertas de Cataluña, resuelto el envite con un manotazo de Génova, e imposición de candidata de “consenso”. Así están las cosas.

Esperanza es mucha mujer para enfrentarse con ella, bien lo saben algunos, y temiendo un enfrentamiento claro, directo y honrado, con urnas de por medio como Dios manda, prefieren orquestar estas maniobras con el fin de descabalgarla de las quinielas, antes siquiera, que haya empezado la carrera. Mucha gente, en previsión que la venganza proporcione tan desdichados frutos, está clamando por el regreso de José María Aznar para poner orden, concierto y principios a esta orgía de melés que asola, a lo largo y ancho de la geografía, al único partido que puede, en otras circunstancias, poner al PSOE mirando hacia Pernambuco.

viernes, 23 de enero de 2009

El papelón de UGT y CCOO



JOSE MANUEL ARECES.-
Mientras una permanente ráfaga de cortinas de humo, en forma de novelas de espionaje, recorre los mentideros de la capital madrileña, me van a permitir que me centre en las cosas que verdaderamente importan, aquellas de las que no se quiere hablar. Estoy dedicando estos días a realizar un repaso exhaustivo de los problemas estructurales que han llevado a España a una crisis sin paragón, y que la enfrentan a la que llama Mayor Oreja; la segunda transición. Hemos hablado de políticos, de economía, y de las inútiles y costosísimas comunidades autónomas como causas de nuestro problema estructural, hoy le toca a los sindicatos llamados de clase o mayoritarios, a saber CCOO y UGT, ambos son parte importante del destrozo que vivimos.

Recientemente alguien, en nada sospechoso de resultar de derechas, como es Julio Anguita, al que respeto personalmente y del cual discrepo en lo político, ha manifestado, con contundencia y su tradicional sentido común, en referencia a UGT y CCOO, que "no están haciendo lo que debieran" ante el crecimiento del desempleo y el aumento del número de parados que no tienen asistencia alguna. Anguita añadió, que "todos los sindicatos, pero especialmente los dos mayoritarios, son un apéndice del Estado, una cadena de transmisión de las políticas que han constituido el soporte de los distintos gobiernos".

Estas son verdades como puños, y además se agradece que procedan de alguien de la izquierda. Los sindicatos de clase son meros instrumentos al servicio del gobierno del PSOE. Estas enormes centrales no son más que un negocio de la izquierda, en donde se refugian de sus empleos los liberados y paniaguados, de algunas empresas y de muchos organismos públicos, y a los que difícilmente se ve el pelo por su centro de trabajo en mucho tiempo. Como si de un país comunista se tratara, estas enormes organizaciones se han poblado de burócratas, han crecido a costa del patrimonio de los extintos sindicatos verticales, y viven del supuesto patrimonio histórico, y de las subvenciones del estado para prestar servicios, que están bastante lejos de lo que es la defensa de los derechos de los trabajadores. Los sindicatos, entre otros negocios, se dedican a repartirse con la patronal parte de los fondos de formación para empleados, y hacer así la competencia a las empresas educativas, es decir al mercado, o sea a la sociedad.

Los sindicatos CCOO y UGT, en lugar de acudir a apoyar a los empleados a sus empresas, dedican su actividad a participar en las innumerables mesas de representación que el estado, y comunidades autónomas les ofrecen. Otra de las actividades más importantes de UGT y CCOO, es actuar como máquina electoral para sus fines y los del PSOE. Así en la última década estas organizaciones, cuasi-institucionales, han visto perder su representatividad en todas partes a favor de pequeños sindicatos independientes de rama o gremio, más eficaces en sus reivindicaciones, y desde luego más peleones. Hoy en día UGT y CCOO no representan ni al 10% de los empleados españoles, pero son reconocidos como instituciones con representación por todos los partidos políticos. Es curioso cómo funciona en este país lo de la imagen.

Resulta absolutamente injusto, que comunidades autónomas y Gobierno del estado, sigan concediendo cuotas de poder y fondos, a dos organizaciones que no representan en nada ni a sus fines, ni a los trabajadores. Supongo que debe ser por la costumbre, la comodidad, y el interés, pero lo cierto es que esta sociedad es bastante más dinámica que sus instituciones, y de justos sería adjudicar la representatividad de la voz de los trabajadores, a la pléyade de organizaciones sindicales que verdaderamente están presentes en la brecha.

Quiero aludir finalmente al otro servicio de utilidad que CCOO y UGT prestan a su amo, y es el de mamporreros, brazo armado, alabarderos, o matones de barrio, como ustedes prefieran. Los sindicatos son la policía política del régimen socialista. Ejemplos muy claros los podemos encontrar en las campañas que orquestan, por orden de su amo, para generar cortinas de humo y desviar la atención de los asuntos que asedian al PSOE. En Madrid, por poner un ejemplo, tenemos sobradas muestras de las actuaciones de estos ultras a sueldo, con la permanente persecución a que someten al gobierno de Esperanza Aguirre. En España se ha instalado una costumbre que es la de pensar que si un acto ilicitico se practica por un sindicalista, es una obra social, somos así de estúpidos.

Dado que el PSOE e IU en Madrid, por el castigo de los votantes, están políticamente muertos, pues se dedican entonces a la guerrilla, su objetivo no es otro que impedir el reformismo y la regeneración de lo público, es decir, defender sus derechos y privilegios a toda costa, como buenos conservadores que en realidad son. Si alguien se opone a la modernidad y a los cambios, es la guerrilla de la poltrona, del chollo, de la liberación sindical, de no acudir a tu puesto de trabajo. Porque aqui de lo que se trata, en resumidas cuentas, es de ganar dinero sin pegar palo al agua, y les aseguro que hay gente que lleva en esa situación 20 años.

Las relaciones entre representantes políticos de IU y PSOE con los sindicatos, son de hermandad, pues se trata de las mismas personas. El caso es no trabajar y vivir del chollo a costa del erario público, si no tienes puesto de concejal, diputado o funcionario del partido, te metemos en el sindicato, que allí estarás muy bien. La actividad de UGT y CCOO en Madrid se reduce a actuar como brazo armado de los partidos políticos, en el fin revolucionario, de acosar al PP en las instituciones, boicotear, y sabotear su labor con el objetivo último de derrotarlo. Como vemos es el manual del buen marxista revolucionario seguido al pié de la letra, claro que a estos revolucionarios de salón, les pagamos todos de nuestros bolsillos, tienen empleo fijo y ganan más que nosotros.

Para regenerar España y limpiarla no podemos hacerlo en esta segunda transición sin desbancar a los sindicatos UGT y CCOO de las instituciones y órganos colegiados en los que sientan sus reales, sin derecho ni representación real. Por cierto a estos señores la democracia no les debe nada de nada y no hay derechos ni deuda histórica alguna que concederles. Les recuerdo, no en vano, que si queremos una democracia más limpia, y una sociedad más sana, solo hemos de hacer una cosa: Seamos mejores para vivir mejor.

martes, 20 de enero de 2009

Citas



“Es necesario, especialmente en tiempos difíciles, tener un proyecto de país con ambición de futuro. Ningún país está condenado al fracaso, pero tampoco ninguno tiene garantizado el éxito. Aferrarse a los logros ya alcanzados y confiar en que durarán para siempre es una opción fácil, pero abocada al fracaso".

José María Aznar (Presidente del gobierno de España)

España en el rincón de la historia



JOSE MANUEL ARECES.-
Esta tarde Barack Obama jura el cargo como cuadragésimo cuarto Presidente de los Estados Unidos de América, ante sus ojos se abre la que, para bien o para mal, será una nueva etapa de la historia mundial. En medio de una crisis económica que va a arrasar una parte de su gran nación, Obama se ha sentido consciente del peso del poder por el que tanto ha pugnado, pero tiene la fortuna de contar con un pueblo consciente de sus deberes. Hoy todas las cadenas de televisión gubernamentales españolas han retransmitido el acto de toma de posesión, en el que hemos asistido a unas escenas, ¡tremendas escenas!, de masas populares acompañando a su nuevo líder.

Estados Unidos marca irremisiblemente la pauta al mundo con sus fortunas y desgracias, igual que en su momento el imperio romano lo hizo con el mundo conocido; solo una nación con sentido de destino en la historia es capaz de transformar ese mundo. No sé cómo se habrán sentido los progres demodés españoles, al ver a un pastor evangélico elevar sus plegarias a los cielos por su patria y por el mundo, por la paz, en un profundo y emotivo ruego de energía, de aciertos, para el que es hoy, el hombre más poderoso del mundo. Este reverendo protestante es amigo de Obama, y curiosamente se opone al matrimonio homosexual y al aborto, cosas que el progrerío de aquí no debe cuadrar muy bien en sus estrechas mentes, cuando definen a Obama de hombre de izquierdas. Y es normal esta falta de entendimiento de la cultura estadounidense, porque allá el estado nunca está por encima del hombre, nunca se eleva sobre la nación, es ella, la nación militante quien siempre sostiene al estado. Paradojas que ningún izquierdista reaccionario español logrará entender. La nuestra, España, es una nación demolida, dividida, egoísta e injusta consigo misma, una nación sin fe en el futuro, sin amor por el trabajo, indolente, y absolutamente carente de capacidad de sacrificio, España está destinada, en esta fase de la historia, a ser cola de ratón.

Envidio pues, sanamente, la fe de un pueblo, y creo que será capaz de bandear la crisis, porque ésta no es un fenómeno natural sino humano, y por tanto aquello que han hecho los hombres, otros pueden deshacerlo, con buena labor, ánimo, sacrificio, y patriotismo. Son lecciones que nos da la historia.

Entre tanto a la cola de los cambios que han de producirse, en un rincón de la historia, se encuentra un país llamado España. El nuestro, es un país donde la nación se desintegra como concepto, diluyéndose en pequeñas taifas. Un país en el que el candidato separatista de Galicia dedica los euros de su partido a lanzar un video electoral en el que se muestra como Asterix, oponiéndose al imperio español, un país donde el ministro de economía más mentiroso de la historia, tira la toalla frente a la batalla de su vida, pero resiste en el cargo. Es este un país, donde cada región lucha por despedazar los restos de la tierra común, y matan por obtener, y dilapidar, unos menguados fondos que son imprescindibles para salvar el barco.
Para el que no se de cuenta, lo diré con claridad meridiana: estamos ante la mayor crisis de nuestra historia, y no me refiero a la económica, hablo de una crisis de valores profunda y oscura, una crisis de fe en el futuro, la peor que puede sufrir una nación. España se hunde más y más en el fondo del abismo, nuestro gobierno, siempre lo he dicho, es fiel reflejo de una sociedad que ha perdido principios y valores, que no tiene fe en su destino como pueblo, que ha perdido la identidad, la honradez, y la vergüenza torera. Esto es España, ¡pasen y vean!.

Llegados a este punto de nuestra larga historia común unos optan, como las ratas, por abandonar el barco, otros como el gobierno, por hundirse con él, ya nadie piensa en el rescate, en afrontar el levante, en plantar cara al temporal. Aquí nadie quiere pelear, afrontar el destino con gallardía, defender su libertad. Siento envidia cuando oigo de los labios de un Presidente, un discurso digno de un general antes de la batalla, poco me importa si lo cree o no, nada me importa en verdad. A buen seguro cuando Obama dice: "Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad por parte de algunos, pero también por el fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era", queda claro que implica a la nación, y la hace partícipe de su destino, es evidente, que no puede por menos, sentir el peso de la historia sobre sus hombros. En España, no conozco en el gobierno al político que se atreva decir a sus conciudadanos: “Tenemos que levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar, de nuevo, a construir América”. Desgraciadamente España, y los españoles estamos tan hastiados de nuestros políticos, y de nosotros mismos, que una ola de cinismo nos embarga negándonos toda esperanza de reparación.

Para hacer historia hay que tener sentido del destino, fuerza interior, valor, fe, capacidad de sacrificio, y en ocasiones, negar la oportunidad al desaliento. En la España del siglo XXI lo único que negamos es la realidad, con un Presidente Zapatero escondido en su pensamiento Alicia, con una serie de paletos, y egoístas barones regionales, que no ven más allá de su ombligo, y con un pueblo, que antes practica la solidaridad en Kenia o Palestina, que entre sus propios compatriotas.
Dice mi amiga Esther que algo de los valores del ser español debe quedarnos en la sangre, espero que sea así, ruego por ello. A título individual si conozco muy buenos españoles, pero en el orden colectivo, miro a mí alrededor, y solo veo egoísmo y ceguera por doquier. España ha dormido la siesta holgando de las subvenciones del estado, sisando a los congéneres, y mandando a foráneos a hacer el que es nuestro trabajo. Ya ni tan siquiera somos capaces de engrosar las filas de nuestros ejércitos, todo los subcontratamos, hasta el patriotismo.

No sé cuánto pueda quedar en nuestras venas de conquistadores, almogávares, cruzados, marinos de Lepanto, soldados viejos del tercio, misioneros en destinos imposibles, héroes de Baler. Los asturianos que tocaron arrebato la orden de la reconquista, viven hoy de sus prejubilaciones, agarrados a una botella de sidra, abrazados al olvido. Los vascongados que hicieron más pequeño el mundo, y parieron Castilla, hoy retornan a la era de las cavernas. Los aragoneses y catalanes que sometieron el sur de Italia y Bizancio, pelean por un litro de agua del Ebro, y los castellanos que plantaron cara a media Europa, y la pusieron bajo sus abarcas, abandonan sus tierras, y miran a esa misma Europa, en busca de un mísero subsidio. Temo a los griegos cuando traen regalos, decía el poeta, el peor regalo que se ha podido dar al pueblo español se llama subvención, nos han descastado, hemos perdido nuestra fiebre, nuestro coraje a favor de cuatro cuartos de vellón, estamos más capados, como pueblo, que un capón de Villalba. Nuestra capacidad de lucha, nuestra moral, están por los suelos, bien sabe mi querido Carlos Patricio, que ningún ejército, que ningún pueblo, pueden jamás avanzar en tales circunstancias hacia su destino, nos hemos resignado a que nos den el viático como nación, en espera de la extremaunción del destino.

Solo una cosa nos puede salvar de este sino pesaroso, y es la poesía, son las palabras, son los conceptos cargados de certeza, es la fe en el futuro. Precisamos de hombres y mujeres que se levanten a sí mismos con su esfuerzo, que no necesiten de zancadillas en su mérito, son personas independientes y con credo, con voluntad de luchar. Necesitamos de menos zalameros y cobardes, no precisa España de tanto hipócrita y fariseo, España necesita que le digan las verdades a la cara, sin titubeos, sin adornos. No nos hacen falta más sacamantecas y haraganes, no queremos más marketing electoral y gastos superfluos en autobombo. Esta España solo sabe, puede, y debe encarar el destino con modestia, con austeridad, como es nuestra tierra, pero con tronío. Alguien debe haber en algún rincón que sepa sacarnos de esta apatía, de este pasotismo destructor y nihilista, removiendo nuestras tripas con redobles de tambor, con palabras que huelan a futuro, a esperanza, que traigan la fragancia de la primavera, palabras llenas que no vacuas, frases con sentido, cargadas de verdad, palabras que sepamos creer sin duda alguna, palabras de las que elevan los corazones. No precisamos promesas de subsidios, precisamos palabras que nos devuelvan la dignidad y la fe en nosotros mismos. Mañana puede ser un buen día para poner un anuncio: "Nación demanda urgentemente líderes en su rescate. Situación muy grave, perdida de fe colectiva. Se valorará experiencia en el sector privado, valor y energía, fe y tesón. Abstenerse funcionarios y políticos con más de un años en el cargo. Remuneración a convenir, imprescindible vehículo y vivienda propios, pagamos gastos de manutención y desplazamiento".

España, aunque no lo quiera ver, está ante una nueva frontera, de la nación depende encarar el inevitable correr de la historia labrando uno u otro destino, de la actitud de todos nosotros depende. Les remacho de nuevo, con el que va a ser el lema que leerán en estas páginas con asiduidad en el futuro próximo, y que finalizaba nuestro anterior artículo: Seamos mejores para vivir mejor. Buenas noches y buen futuro, compatriotas.

sábado, 17 de enero de 2009

Citas


En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
Eugenio Trias

Ventajas que extraer de esta crisis


JOSE MANUEL ARECES.-
Los efectos de la tan cacareada crisis han comenzado a instalarse en nuestras vidas, nos acompañan a tomar el café de la mañana, nos saludan en las noticias del día, se emboscan tras el precio de los alimentos, el recibo de la luz, y en muchos casos, nos llevan a pasar largos ratos a la cada vez más gruesa cola del paro. Me van a permitir que por una vez pugne por escapar de esta sensación universal, de temor y depresión colectivas, hoy voy a mostrarme optimista.

Probablemente se deba a que uno ha sufrido unas cuantas crisis, propias y ajenas, por lo que hemos aprendido a controlar el miedo, al phobos que los griegos-espartanos aprendían desde niños a dominar, para presentar batalla. En la lengua de la china, de cultura milenaria, la palabra crisis es ambigua, significa riesgo y oportunidad; hoy quiero hablarles de oportunidades.

Atrás han quedado los artículos que uno mismo, modestamente, y otros más dignamente, hemos publicado en los dos últimos años avisando, a quien quisiera escuchar, que vivíamos tiempos de fingido esplendor, rodeados por el oropel de una prosperidad vana e irreal. Se ha advertido a un gobierno sordo, loco, e irresponsable: cuasi suicida, que se actuara urgentemente, que esto iba a estallar. Hemos señalado por activa y por pasiva, la larga marcha cuesta abajo, y a velocidades de espanto, hacia un abismo en el que ya nos estamos instalando, nada se pude hacer ahora por evitarlo. Pensemos por tanto en cómo salir del abismo, porque señores, de todo se sale en esta vida, simplemente es una cuestión de actitud y enfoque, de esfuerzo colectivo en individual. Como en la parábola del burro que cayó en un pozo, solo hay dos opciones: dejarse enterrar con la tierra, que a paladas te lanza tu amo, o sacudírtela, e ir ascendiendo poco a poco sobre ella, para recuperar la libertad.
La crisis se ha instalado en nuestras vidas, esto es un hecho tozudo e irrefutable, nada podemos hacer por evitar su llegada, ni tan siquiera valen lamentos, hay que afrontar la realidad y estar prestos a desafiarla, a sacar lo mejor que nos trae, y cambiar las cosas para que no se vuelva a repetir por un largo tiempo. Se precisa del esfuerzo colectivo, porque en estas hemos fallado colectivamente, tanto este gobierno radical e iluso, como una banca irresponsable e incompetente, un estado de las autonomías insostenible para nuestros bolsillos, peonadas, prejubilaciones multimillonarias, precios de escándalo en la vivienda, admitidos por un mercado iluso, que creía que vivíamos en un país rico, gastos personales y familiares dignos, de no ya de una clase media, sino de un opulento Craso, y tantas cosas más. Hemos vivido en una fábula, las recientes décadas de fingida prosperidad en este país de tamaño medio, nada de la octava potencial mundial, han potenciado y multiplicado todos y cada uno de nuestros defectos estructurales, han aumentado el tamaño de nuestras fallas, y en ello hemos colaborado todos y cada uno de nosotros.
España, desde la entrada en la UE, se ha creído de repente parte de la primera división, y como le ha pasado a cualquier modesto equipo de futbol que llega a tales posiciones, si no cuenta con la infraestructura, los jugadores, y la financiación necesaria, no dura más que una temporada, como mucho dos. Así ha sucedido, no hemos trabajado por mejorar, por innovar, por aprovechar los fondos estructurales y de cohesión de la UE, no hemos luchado por mejorar nuestra balanza comercial, hemos sustentado nuestra riqueza sobre legiones de mileuristas, de inmigrantes, hemos renunciado a determinados empleos para nuestros hijos, hemos derrochado a manos llenas, como posesos, gastando imprescindibles fondos públicos en cursos de formación inútiles, en fuentes con chorrito y jardines de diseño, árboles de navidad de Ágata Ruíz de la Prada, en crear cientos de polígonos industriales vacíos, en vanidad, y lo peor , es que esta euforia nos ha hecho egoístas, desmedidos, y fanfarrones. Más de uno de los lectores puedan enfadarse, pero créanme este ejercicio lo he repetido una y otra vez conmigo mismo, he precisado de él para acordarme de quien soy, en donde vivo, y así poder extraer soluciones que me sirvan para encarar el futuro de manera exitosa. Se precisa un ejercicio de autocrítica para volver a la realidad, medir nuestras verdaderas fuerzas, asumir los errores, y fijar una estrategia de vida nueva.

Las crisis nos traen lo mejor y lo peor de nosotros, y de nuestra actitud depende escoger. Lo peor de nosotros lo hemos señalado anteriormente: hemos vivido un dulce espejismo, pero como dice el refrán, más dura será la caída. En estos momentos solo nos queda levantarnos, actuar con juicio y ponderación, no dejarnos llevar por la depresión y actuar. La crisis nos va a obligar a vivir modestamente, a mirar con ponderación cada euro que empleemos, a sentir el peso de la responsabilidad sobre cada uno de nuestros actos, esto es muy bueno, porque esta vuelta a la realidad nos hará mejores. Precisamos de los únicos valores que nos pueden salvar, aquellos precisamente que dejamos de lado con una sonrisa, en la anterior y loca belle époque de prosperidad insensata.

Claro está que este cambio ha de ser colectivo, y en nada nos beneficia este gobierno que aún metidos en un hoyo, nos quiere enterrar aún más gastando a manos llenas en unas inútiles, corruptas, y carísimas autonomías, para satisfacer las demandas de otros políticos igualmente manirrotos en su mayoría, derrochando los imprescindibles créditos para familias y empresas (dinero nuestro) en sacar del problema a la Banca que lo ha generado, y ese dinero no está fluyendo a nuestros bolsillos. Nos van a crujir a impuestos, cuando justamente precisamos lo contrario para poder ascender esta larga cuesta. De poco sirve que seamos responsables con nuestro erario personal, cuando el colectivo, sigue en manos de los irresponsables que nos han traído a esta deriva. La sociedad debe actuar en dos direcciones, en lo personal transformarse retornar a los valores que nos permitan llevar una vida próspera, que no onerosa, y de otra debemos exigir los valores de la sociedad en nuestros políticos, pues estos han de ser fiel reflejo de nosotros, al contrario de lo que ha sucedido en las últimas décadas, cuando ellos mismos con nuestra aquiescencia, han marcado el ritmo a la sociedad. Se precisa por tanto un cambio radical, ante el embate de lo que tenemos encima solo queda formar en cuadro, apretar los dientes y los pies al suelo, mirar a los ojos al futuro, y actuar con decisión.

Los valores de libertad individual, buen juicio, sacrificio, responsabilidad, solidaridad bien entendida, una cierta valentía, compromiso en lo político, patriotismo realista, ahorro, moderación en el gasto, amor por la verdad y honradez; son precisos para salir adelante, y aquel que juzgue todo esto con ironía y cinismo, no va a lograr otra cosa que hacerse con un dudoso patrimonio, que la cruda realidad nos ha demostrado a donde lleva. Seamos mejores para vivir mejor; es el lema de la nueva vida, de la nueva sociedad que precisamos.

miércoles, 14 de enero de 2009

La justicia no está tan ciega



JOSE MANUEL ARECES.-
La mitad de los jueces amenaza al gobierno con su primera huelga si no se cumplen sus objetivos, antes de seis meses. El plante se realiza no sin responsabilidad, ya quisiera el gobierno que los sindicatos dieran tan amplios plazos. Cuatro asociaciones de jueces exigen la adecuación salarial, la regulación de su carga de trabajo, y la adaptación de la justicia a las nuevas tecnologías. Promoverán una protesta en todas las sedes judiciales del país el próximo 18 de febrero, en caso de no lograrse acuerdo habrá una huelga para el mes junio. El ministro de la cosa, Bermejo, cree que esto es injustificable y señala con el dedo a los jueces amenazándoles con el recuerdo de que nadie es intocable, es evidente que a la banda de la secta no le agradan las verdades. Todo esto sucede tres meses después del paro de los secretarios judiciales, en solidaridad por la suspensión de empleo y sueldo, de la secretaria judicial relacionada con el caso Mari Luz, y un año después de los tremendos paros de los trabajadores de justicia.

En fin, si algo es evidente, es que en la justicia hay problemas. Resulta chocante como el Presidente del gobierno en recientes declaraciones hablaba de la independencia del poder judicial, curioso resulta escuchar estas palabras, cuando día sí y día también, somos testigos de las presiones políticas que los del régimen ejercen hacia aquellos jueces que nos son de su cuerda, no olvidamos el caso del juez Ferrín, públicamente linchado por las asociaciones de jueces y fiscales progres, colectivos lésbicos, partidos de izquierda y agrupaciones de afectos al pesebre institucional.

El problema de España es precisamente que habida cuenta del mal funcionamiento de la administración, de la corrupción generalizada, de los chanchullos miles, el carácter picaresco español, los fraudes empresariales, los divorcios por matrimonios mal planteados, querellas entre vecinos, y demandas varias; exigen una justicia no ya de calidad, sino con los medios suficientes para absorber la brutal carga de casos que se acumulan en los palacios de justicia.

Para más Inri la cesión de competencias de justicia a las comunidades autónomas, uno de los mayores errores de la democracia, han acelerado el problema, porque ahora vamos a 17 administraciones de justicia, cada cual a su manera, esto es un dislate.
Los jueces tienen una gran carga de razón y en principio piden lo que cualquier hijo de vecino, y desde luego su comportamiento resulta más ejemplar, a la hora de amenazar con una huelga, que el que muestran pilotos o sindicatos verticales como UGT y CCOO, cada vez que se le pasa por el arco del triunfo organizar una tangana.

Necesitamos una administración de justicia eficaz, con medios suficientes para prestar el mínimo servicio que precisan los ciudadanos, este es un servicio que responde a una de las más básicas garantías en democracia, dar justicia al que la precisa, hacer aplicar las leyes por las que nos regimos, dirimir los conflictos, en fin, tener paz. Si para esto se precisan cientos o miles de ordenadores, y su mantenimiento, cómprense, en lugar de invertir en vinos españoles, inauguraciones y festejos varios. No hagamos parar a un servicio básico para la convivencia por causa del dispendio en imagen y propaganda inútiles. Probablemente el ministro Bermejo en lugar de andar hurgando heridas, manipulando al ministerio fiscal, repartiendo prebendas a amigos, o castigando desafectos, y lanzando amenazas; mejor debiera pelear con su patrono por obtener estos fondos para su departamento. No en vano queda bastante mal que el tal Mariano Bermejo, a la sazón ministro de justicia, se gastase 250.000 euros de vellón en la reforma de su pisito y ahora ande racaneando con necesidades que sí son reales, con ese dinero se hubieran equipado informáticamente 100 salas judiciales. Llámenme demagogo si quieren, pero los dineros están para administrarlos y gastarlos con cierto decoro, máxime en tiempos de crisis.

domingo, 4 de enero de 2009

Citas


No hay más que un poder: la conciencia al servicio de la justicia; no hay más que una gloria: el genio, el servicio de la verdad.
Victor Hugo (1802-1885) Novelista francés.

Una dictadura silenciosa


JOSE MANUEL ARECES
El terrible caso del Juez D. Fernando Ferrín Calamita es uno más de tantos en la persecución extremista y fanática de la jauría políticamente correcta. Son muchos los profesionales en distintos empleos que han caído víctimas de la justicia paralela de la izquierda. Como escribimos hace tiempo, refiriéndonos al fiscal Fungairiño, una nueva inquisición ha nacido, una dictadura soterrada y silenciosa, no declarada pero no menos poderosa que amilana a la política, al poder judicial, las fuerzas armadas y a todo quisque viviente. Su objetivo, someter al estado de derecho.

Los tribunales populares están hoy gobernados por progres con mentalidad de chekista, sus púlpitos están en plazas, senados, periódicos, y televisiones, y su ideología es la del lumpen de la sociedad, ideología de género, gays y lesbianas, feministas, alianza de civilizaciones, persecución a católicos (que no laicismo), y demás bagatelas masónicas que convierten en hereje al hombre de fe, en traidor al defensor de la ley, y condenan al insulto, y al ostracismo al que nada contracorriente y solo pretende, un estado de derecho e igualdad.

Con el caso del juez Ferrín se ha logrado capar a la justicia como si fuera un pollo de Villalba, curiosamente, según los chekistas, puedes ser un juez de izquierdas, puedes ser un juez gay, puedes incluso ser juez batasuno, pero de ningún modo, y aún siguiendo estrictamente la ley al pié de la letra, puedes ser un juez católico con siete hijos. La ley del embudo es así, no hay constitución, ni leyes, ni garantías que valgan si estas entran en confrontación directa con lo políticamente correcto. En el caso de que uno pretenda ser honrado en este mundo, y fiel a sus principios, no queda más que el ostracismo, el insulto público, la deshonra sistemática , el escarnio y la suspensión de empleo y sueldo. Así se hacen las cosas en la España democrática, y ha este punto hemos llegado, al punto en que unos cuantos locos dictan la moral pública, adoctrinan al ciudadano, suprimen al enemigo de la fe, y ponen de rodillas al totum estado de derecho y sus instituciones.

Es preciso recordar al que esté mal informado, que el Juez Fernando Ferrín ha sido suspendido de empleo y sueldo, sin opción a ganarse entre tanto la vida en otra actividad, porque dos lesbianas esgrimen, en función a la ideología de género, su derecho de adopción. Precisemos las cosas porque puede haber alguien confuso al respecto: el derecho de adopción no pertenece a los padres, este derecho pertenece al niño, el juez lo que decide es si unos u otros padres son los adecuados para el cuidado de dicho niño, nada más. Esto enlaza con la famosa discusión relativa a las uniones de gays y lesbianas, el matrimonio se regula entre dos personas de distintos genero, hombre y mujer desde que el mundo es mundo, uno de cuyos fines es la reproducción, o sea traer hijos a esta tierra. Para desmontar esta institución, base de nuestra sociedad, la izquierda cavernaria precisa retorcer los conceptos y así hacer asimilar a la sociedad, que cualquier ser puede unirse en matrimonio, no importa el género, y por tanto para crear una familia precisa hijos, y como por naturaleza es imposible que los pares puedan procrear, pues hay que darles el privilegio de adoptar niños.

Esta corrupción total de la naturaleza y el orden social tiene un trasfondo que va más allá de otorgar supuestos derechos a gays y lesbianas, pretende transformar la sociedad, y está ligado a cuestiones tan dispares como la educación de los niños en función a los intereses del estado, la supresión de toda doctrina religiosa en nuestras vidas, y el sometimiento en fin, de nuestras almas a la dictadura silenciosa. La última estación de todo este proceso es el paraíso comunista o como ahora lo quieran vestir; da lo mismo.

El pueblo español y sus instituciones están hincados de rodillas ante el poder oculto de unos pocos grupos minoritarios, pero poderosos y bien coordinados, y cualquiera que se aleje del camino trazado pone en juego su vida, hacienda y carrera. Hoy en día el cursus honorum pasa por rendir pleitesía a los dictados supremos de la izquierda totalitaria y rancia, la libertad es una palabra bella escrita en viejas piedras, cuyo significado ha sido retorcido hasta que apenas si queda un retazo de su recuerdo. Hoy el hombre libre no puede decir ya aquello de: -yo solo me arrodillo ante Dios y no ante el rey-, el hombre libre no puede confiar su vida a los valores de nuestros ancestros, el hombre libre, en definitiva, no puede ni tan siquiera decidir cómo educar a sus hijos, ¿Dónde estás libertad?.

Permítanme que ose demandarles lo siguiente: arriesguen sus haciendas, contesten al poder, eleven sus puños al cielo, desafíen a la corriente, salven sus almas eternas, defiendan su personalidad sea cual sea esta, nieguen la mayor, y opinen libremente, porque solo tomando esta postura lograran llevar una vida digna, la cabeza alta y contribuir con el común de sus vecinos, a someter al destierro esta dictadura que como gota de lluvia fina, y sordamente, se ha instalado sobre nuestras cabezas. Desafíen a su miedo, vuelvan la cabeza ante la comodidad, son tiempos de penuria y nuestra libertad, la de sus hijos, la justicia, reclaman el apoyo decidido de la nación, del común de los españoles. No se equivoquen la soberanía recae sobre la nación, nadie dicta nuestro futuro más que nosotros, y se precisan medidas contundentes para recuperar nuestra soberanía entregada de balde a una banda de políticos y adláteres, que pretenden someter, no ya nuestras vidas, sino aún peor, nuestras conciencias a su dictado. Una revolución de sordina barre España de punta a punta, y entre tanto, los españoles se van de cañas, hoy ya es tarde, y mañana, como decía Alfonso Guerra, a España no la va a conocer ni la madre que la parió.

En sus manos está decidir: sí, pueden decidir cuál es su destino, que vida desean, el estado no puede, no debe decidir por ustedes. Entre tanto, les animo a contribuir con su apoyo a desafiar la injusticia: una serie de asociaciones cívicas han abierto una cuenta corriente para sostener a un hombre que lo único que hizo fue cumplir con su deber, no más. En las manos de los españoles de bien está cambiar las cosas, no en las de los políticos, contribuyan pues a que el Juez Fernando Ferrín pueda alimentar a su familia en estos tiempos de penuria, puedo asegurarles que este acto les será devuelto con creces a buen seguro, como mínimo, si todos ponemos un poquito de nuestra parte, devolveremos la fe en la justicia y la solidaridad a una familia apurada, y como máximo estaremos cambiando el rumbo de las cosas.
Apoyen pues a la plataforma cívica en pro del Juez Ferrín Calamita, con este apoyo se pretende:

1- Instar a la sociedad española a realizar una ayuda económica para el pago de la indemnización a las lesbianas y las costas del procedimiento, así como para que el Juez condenado por actuar justamente pueda mantener a su familia (provisionalmente permanece abierta la cuenta BBVA: 0182-7589-91-0201517203).

2- Apoyar moralmente al Juez Ferrín Calamita, mediante los mensajes de aliento y comprensión que la ciudadanía quiera manifestarle, en el blog creado al efecto: http://juezcalamita.blogspot.com.

3- Activar la sociedad civil para reivindicar la despolitización de la judicatura. El caso del Juez Ferrín Calamita ha sido un ejemplo más de la claudicación de la justicia ante lo políticamente correcto, de la politización de la fiscalía y la judicatura, de la condena previa por motivos religiosos, y del sometimiento de la justicia a la ideología de género y al lobby gay, desoyendo el elemental principio de la presunción de inocencia.

En sus manos está el poder de cambiar el rumbo de nuestro destino común, tan solo han de hurtar unos euros a cualquier capricho banal, que como todos ellos, apenas si luego quedará en su recuerdo. Un hombre honrado y su familia las están pasando canutas por defender nuestros derechos, de justos es corresponder el sacrificio.

jueves, 1 de enero de 2009

Citas



Existe una tentación extremadamente sutil y peligrosa de confundir la paz con la simple ausencia de guerra, como estar tentados de confundir la salud con la ausencia de enfermedad, o la libertad con el no estar preso. La terminología es a veces engañosa. Por ejemplo, la expresión "coexistencia pacífica" significa ausencia de guerra y no verdadera paz.
Dominique Pire (1910-1969) Sacerdote y sociologo belga

De nuevo tierra santa


JOSE MANUEL ARECES
El eterno conflicto palestino-israelí parece no tener fin. La enésima tregua impuesta desde instancias internacionales ha vuelto a fracasar, como no era menos de esperar. Hamás ha regresado a una política de terror y hostigamiento de la población de Israel, mediante el bombardeo permanente del territorio judío, estos por su parte, han iniciado una campaña más de autoprotección mediante el uso de la fuerza militar. Los primeros no precisan de mucha tecnología para el lanzamiento de cohetes, y los segundos utilizan su avanzado armamento para intentar producir los menores daños colaterales posibles. En cualquier caso cuando se hace uso de la fuerza, los riesgos son inevitables, y los daños entre la población civil consecuencias evidentes. La franja de Gaza, el territorio más hostil de los dos gobernados por palestinos, es un estrecho pasillo con poblaciones masificadas. Los terroristas de Hamás lanzan sus ataques desde calles y avenidas, se esconden entre la población, utilizan edificaciones residenciales como baluartes, y a una población pobre y radicalizada como escudos humanos.

Los responsables de las IDF no comprenden que Hamás les lleva a la guerra urbana, porque en esta las bajas civiles son inevitables, y estas bajas representan la necesaria imagen que se pretende llevar a un mundo horrorizado por tales escenas de muerte y destrucción. El triunfo en la guerra se basa en las acciones de campo y en el triunfo de la propaganda. Cada baja civil, cada niño fallecido, es un mártir de la causa a exhibir por el aparato propagandístico de los palestinos pro iraníes. Por otro lado, en Israel no se entiende que un ataque recibido no conlleve como respuesta el ojo por ojo. Israel hace décadas que perdió la guerra de la propaganda, e intenta sobrevivir, como un estado democrático, en medio de una jauría de enemigos que no tienen problema alguno en dejar la sangre de sus ciudadanos con tal de lanzar al mar al enemigo judío. Lo que resulta harto evidente, en cualquier caso, es que en una guerra urbana de baja intensidad, la actuación de un ejército regular es lo mismo que meter un elefante en una cacharrería.

El problema tiene muy difícil solución, no olvidemos que el conflicto es la esencia de nuestra historia, y en este caso el odio entre generaciones y generaciones de habitantes, de tan escaso territorio, no tiene fin. Prácticamente cada ciudadano tiene uno o varios muertos en su particular haber de esta guerra, que se inició prácticamente en la cuarta década del siglo XX. El sentimiento de venganza, la demanda de sangre, son un clamor popular en ambos bandos, pocos son los ciudadanos que puedan sustraerse a tal sentimiento, el pacifismo en ambos países es una muestra de exotismo socialmente denostado. Cientos de resoluciones, negociadores internacionales e incluso unidades de interposición han pasado por este conflicto sin ningún resultado alguno, a los ojos de cualquier observador la paz en tierra santa parece una utopía inalcanzable.

Como en el caso de los Balcanes, parece evidente que todos los pueblos tienen razones históricas, sus demandas, y una extensa lista de derechos. Particularmente pienso que llegados a un punto de no retorno de radicalización, que abarca a toda la población, el conflicto solo puede dirimirse con una victoria clara por parte de uno de los contendientes. Esta es una guerra inconclusa, permanentemente pausada por los organismos internacionales, pero nunca satisfecha. Cientos de veces hemos visto detener el conflicto pero nunca se han propuesto soluciones que satisfagan a ambos bandos, lo cual supone una tregua más en medio del conflicto, pero nada más.

Las soluciones son harto difíciles, pero me temo que son pocas, en principio la más brutal sería dejar que la guerra acabe con un bando vencedor, otra es imponer un gobierno internacional a ambos países, solución que ninguno de ellos aceptará salvo sea por la fuerza, lo cual llevaría a una invasión y a otra guerra inevitablemente. En cualquier caso, lo que sí es cierto, es que el reparto de territorios y la convivencia se ha demostrado imposibles a la luz de la experiencia, ambos bandos desean y reclaman una victoria total sobre el contrario, y cualquier cosa menos resultará insuficiente. Por tanto o la ONU invade Israel y Palestina a la limón, vence en una guerra en la que la cifra de muertos puede ser inasumible, y desarma a ambos bandos, imponiendo un gobierno foráneo de ocupación o se les ha de permitir acabar su guerra. Las consecuencias en cualquiera de ambos escenarios son imprevisibles, y los costes imposibles de asumir salvo, tal vez, para el bando musulmán de carácter menos democrático y humanitarito que el occidental.

En cualquier caso temo que ante la evidente insuficiencia de arrojo y valor de los políticos internacionales veamos durante más décadas las mismas escenas de sufrimiento, horror y desgracia, a la que estamos acostumbrados. En casos excepcionales se requieren medidas de excepción, ante la fuerza la paz no es una solución posible ni viable. Las peroratas y discursos encendidos de la ONU no rebasan la bahía del río Hudson, y sus medidas de pacificación, por débiles y timoratas, son a todas luces insuficientes. En mi opinión, a los auténticos responsables de la prolongación, sine die, de este chorreo permanente de muertos, hemos que buscarlos en la sede de naciones unidas. El frentismo internacional, la incapacidad de ponerse de acuerdo en cuanto a quién es el bueno de esta película, los intereses nacionales, el choque de civilizaciones y el deseo de protagonismo de políticos y diplomáticos, son haces de leña que solo sirven para alimentar este conflicto y mantener la caldera en permanente funcionamiento.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Citas


Es una especie de enfermedad natural de los poderosos no poder fiarse de los amigos.
Esquilo de Eleusis (525 AC-456 AC) Poeta trágico.

Cuestión de confianza


JOSE MANUEL ARECES
Uno no es precisamente un experto en economía, ese terreno, salvando los conocimientos básicos, siempre me pareció cosa de brujos. Nunca logré entender, por más que se me explicaba, por qué una empresa que cotiza en bolsa pega un bajón, en un momento determinado, a pesar que continúa vendiendo, produciendo productos, y obteniendo beneficios. De repente a algún especulador le da por pulsar el botón del pánico, y en ese mismo día, la empresa en cuestión, a pesar de estar como siempre, se va al garete.

Dicen que la economía es una cuestión de confianza, pues mire usted, ¡para eso no hay que ser un mago!, todo es cuestión de confianza en la vida, de fe, diría yo. De ser las cosas de esta manera, la economía es como la política, es una cuestión de confianza, así un partido político, para ganar las elecciones, debe obtener la confianza de sus electores para llevar a cabo su programa de gobierno. Bien, esa es la teoría de la confianza, lo curioso es que a la vista de la realidad diaria, más bien creo, que la política y la economía se basan en la mentira, en el oscurantismo, y en desafiar, no ya permanentemente la confianza del público, sino su ignorancia.
Los políticos del mundo mundial, especialmente los españoles coinciden en creer firmemente que los ciudadanos son tontos e ignorantes, y por ello prefieren ocultar la verdad y decir a todos lo que quieren oír, muy a pesar de que posteriormente harán los que más les convenga. Con esto de la crisis económica encontramos un ejemplo palmario; el presidente Zapatero firme en sus convicciones, se niega permanentemente en explicar la situación crudamente a la población. Zapatero permanentemente lanza mensajes de confianza en el futuro, dignos del ingenuo que nunca fue, soslaya constantemente la cruda realidad, y por supuesto no ofrece ninguna receta sólida más allá de los argumentos melifluos y sentimentales. Pienso yo que el personal, acostumbrados día tras día a levantar España, a tratar con bancos, a pagar recibos, alimentar hijos, educarlos, es decir; a comportarnos como ciudadanos responsables, merecemos para obtener nuestra confianza la verdad desnuda ,y las soluciones, las haya o no, pero bien claras. La confianza se genera con la verdad cristalina, lo que estamos viviendo es promover la ignorancia y la mansedumbre a cambio de palabras. Los economistas y banqueros actúan más o menos como los gobiernos, desde sus despachos emiten mensajes crípticos y vacíos, considerando que mantener a la clientela en la oscuridad es la mejor de las políticas. Por tanto yo les digo una cosa, esto no es ni economía, ni política, simplemente es la filosofía impuesta del engaño como medio para mantenerse en lo alto del tablao, es el producto evidente de la ignorancia elitista, y que siempre tiene el mismo fin, errores que se podían haber evitado en caso de haber practicado una política de transparencia y CONFIANZA. Sí, la confianza es algo mutuo, si tú me la pides ha de dármela también, como los buenos negocios es un proceso de intercambio satisfactorio para ambas partes. Un banquero no confía en su cliente a la hora de conceder un préstamo y pide garantías leoninas, sin embargo ruega confianza ciega en su gestión. Del mismo modo el político pide confianza, sin mostrarla en el elector, y acude al engaño permanente.

Propongo, como parte de la solución a esta crisis, un cambio estructural, de acuerdo que no soy economista, pero a la vista de la que han liado poco podemos confiar en su sabiduría y valor. Como digo, creo que parte de la salida al problema se encuentra en generar un nuevo modelo de relaciones, que más allá del marketing y la palabrería barata y falsa, se base en generar relaciones de confianza ciertas, basadas en la verdad, en la sinceridad. Entiendo que esta propuesta es una revolución, dado que en la práctica supone transformar completamente la mentalidad de los dirigentes políticos y económicos, de las relaciones mercantiles, de las propias relaciones con la polis. Propongo que el supuesto papel decisorio que nos corresponde como consumidores y ciudadanos, sea respetado desde las grandes instancias de manera real, y no solo en apariencia. Se precisa de un nuevo código de relaciones, y que este sea respetado vehementemente.

Pienso que esta renovación en las relaciones, fundamentadas en el respeto mutuo, puede traer la tan necesaria confianza frente al fingimiento en el que vivimos todos. Los engaños de nada sirven, pues la realidad siempre termina saliendo a la luz, esto es un axioma, y por ello la política de la ocultación de la verdad, del engaño, y tanta estrategia barata no trae más consecuencias que los lodos en los que nos encontramos en este momento. Unos principios y valores fuertes, de los que tanto oímos en discursos, pero puestos en la práctica son el activo más ventajoso para una buena economía y una política efectiva y saludable. No en vano, en la sinceridad siempre se encuentra la solución para generar una relación de confianza. Esta nueva filosofía supondrá evidentemente la desaparición de personajes que a estas alturas no son reciclables, como es el caso de los Zapateros y Rajoy, pero a la larga tendrá efectos muy sanos para el común de los mortales, y en este caso la que importa, como siempre, es la mayoría. Por cierto, esta filosofía, para el que no lo haya entendido, se basa en el humanismo cristiano, nada nuevo bajo el sol, todas las recetas están escritas tiempo ha.

lunes, 15 de diciembre de 2008

El pandemonio de Izquierda Unida


JOSE MANUEL ARECES
Izquierda Unida, tras dos meses de debates, ha logrado elegir por muy estrecho margen, a un nuevo representante “federal”. Esta coalición debería llamarse la de los supervivientes, porque lleva de capa caída más de una década, y apenas si vemos posibilidades de que levante cabeza, pero ahí siguen.

Su nuevo líder ha comenzado con el pié izquierdo como es costumbre, y ha lanzado duras acusaciones para justificar la patética representación parlamentaria que gozan. Según el señor Cayo Lara, que así se llama el nuevo responsable federal, la culpa de las desgracias de su partido viene de la injusta ley electoral que beneficia con sus votos a PP y PSOE, nada que decir de los nacionalistas. Parece ser que este señor no comienza su andadura con voluntad de enmendar errores, pero no es de extrañar, es la personalidad comunitaria que acompaña a estos supervivientes del caduco y defenestrado marxismo más cerrado.

Parece ser que nada tiene que ver la política errática de este partido con su incapacidad de levantar su techo, por no decir subsuelo electoral. Me parece que probablemente las causas podamos encontrarlas, tal vez, en la desastrosa gestión estratégica y política de la pandilla que aglutina la coalición, a saber en el último recuento aglutinabanse en este batiburrillo: Marxistas, estalinistas, trotskistas, eco comunistas, eco regionalistas, neo nacionalistas, federalistas y demás grupúsculos infames que pueblan la extrema izquierda. Pudiera quizás ser otra causa a sumar a su desgracia la cohabitación que mantienen en el país vasco con los nacionalistas más radicales, y por ello sus degeneradas manifestaciones en contra de la ilegalización de la formación terrorista ANV. No se puede morder la mano que te dá de comer.

Izquierda unida, es desde hace décadas, la apoteosis de la contradicción, se dicen demócratas, luchadores por la libertad, amigos de los oprimidos, y jamás levantaron un dedo en favor de los presos cubanos, nunca les oí criticar a la Venezuela chavista, o protestar contra el régimen de los ayatolás iraníes. En lo referente a política internacional , estos viejos siervos de Moscú, solo saben de críticas a los estados unidos, al capitalismo y todo lo que conlleva. Se fingen ecologistas pero practican la circulación en coche oficial de gran cilindrada, se creen solidarios y apenas si levantan el dedo en la defensa de sus conciudadanos vascos. Izquierda unida y su mayor activo, el partido comunista, tienen un melocotón ideológico que los mantiene viviendo en el pasado y son incapaces de ofrecer soluciones a los ciudadanos dignas del siglo XXI, ese es su gran problema, que nadie les cree, ni puede tomarles en serio.

Para colmo de males, esta coalición, por mucho que ahora critique al PSOE, no para de hacerles el caldo gordo, suministrando votos y apoyos por aquello de la hermandad de la izquierda. Así los socialistas gobiernan en muchos lugares de España gracias al voto cómplice de los comunistas, todo ello a cambio de sueldos, tajada en los presupuestos, coche, escolta y barra libre de mojitos. Al final, fuera de discursos demagógicos que ni ellos creen, lejos de retóricas decimonónicas, estos pajaritos, lo único que aspiran es al pesebre institucional como todo político que pisa esta tierra. Por tanto que este tal Cayo Lara, deje de expectorar fantochadas y sea consecuente, que no reclame cuotas cuando bien agradecido puede estar a que el PSOE les deje vivir, porque en cualquier país moderno y democrático estarían condenados a la clandestinidad más absoluta.

Hace mal en morder Cayo Lara la mano de su amo, aunque probablemente todo sea una pose de cara al respetable, con el único fin de arañar cuota de poder y dineros para no tener que ganarse la vida trabajando como el común de los mortales. Izquierda unida no es más que una marca útil para aglutinar el voto más radical de la izquierda y mantenerlo bien controlado a favor de los deseos de su amo. Da pena ver como todavía hay ignorantes que se tragan las promesas de estos líderes trasnochados simplemente por dejarse etiquetar en unas siglas que ya nadie cree.

El probelma reside en que el caracter sectario de los pobladores de la extrema izquierda, les hace inmunes a los argumentos, la razón, y desde luego la información veráz. Esta manada vive en un getho ideológico, en un páramo cerrado a las ideas renovadoras, y dentro de su burbuja ideologica. Para ellos la felicidad pasa por viajar a Cuba con el fin de hacer turismo revolucionario, y de paso beneficiarse a alguna jinetera, o hacer brindis con mojitos, por asesinos en serie como Santiago Carrillo, Josif Estalin o el Ché Guevara, y lanzar odas a una república salvaje, felizmente fenecida, de la que los españoles nos libramos gracias a Dios, porque de lo contrario muchos hubiésemos nacido en el gulag, estudiado en la revolución cultural y padecido la peor de las dictaduras que puede sufrir el ser humano, la anulación absoluta del alma.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Matando Borbones y quemando libros


JOSE MANUEL ARECES
Observen los lectores, que en este caso me produce cierto dolor gástrico salir en defensa de nuestro jefe de estado, pero por el hecho de serlo, uno como el soldado viejo, le guste o no, con razón o sin ella, ha de salir en defensa de su capitán general a pesar de todo lo que sea. Como digo contra el enemigo extranjero soy capaz de defender hasta a Zapatero, por aquello de que, entre mientras, es mi presidente. En este caso la causa está justificada, porque efectivamente es un enemigo de España, uno que se autodenomina extranjero, quien ha lanzado una más de sus diatribas reaccionarias y maoístas contra el ocupante del palacio de la Zarzuela. Y por ahí, si que no (como se dice en Madrid). Mire usted señorito Tardá, que ni me quema la constitución, por embalsamada que esté, ni le admito que mande al paredón al Borbón, ni se me meta usted con España. Porque a pesar de estar menguada, triste, indolente, tiznada, oprimida, mal gobernada, y peor constituida; es mi España, y no la suya, que usted es de fuera, tal como se declara.
Le ruego al menos cierta gallardía, la misma que exhibe como buen radical a la violeta cuando se ve rodeado de los suyos en su país imaginario, y por tanto no venga luego a Madrid a decir eso de donde dije Borbón, me refería a Felipe el quinto. Al menos un poco de gónadas, hombre. Me consta que andaba usted de lo más emocionado en esa emulación, que sus compañeros neonazis, realizaron de la señalada noche en que sus antecesores alemanes se dedicaron a hacer pira con todo libro no aprobado, en la Bebelplatz de Berlín, pero mire eso fue un 10 de mayo, no el 6 de diciembre. El algodón no engaña, y si le aprietas a un nazionalista se te echa a llorar como una amapola, en el caso de un nazionalista catalán es mejor apretarle por la bolsa (de los dineros), antes que la de los testículos.
Así que le voy a hacer un par de recomendaciones para su uso inmediato:
Primero.- Cese en vivir a costa de la nómina del congreso de los diputados de ESPAÑA.
Segundo.- En caso contrario no muerda la mano que le da de comer.
Tercero.- Márchese a su país, y a renglón seguido le doy las instrucciones para encontrarlo: Lléguese a Barcelona, vía Red Nacional de Ferrocarriles Españoles, o sea ADIF, o bien vuele con IBERIA (usease HISPANIA, ergo ESPAÑA), a saber líneas aéreas ESPAÑOLAS. Llegado usted a Barcelona, mire usted a su alrededor, al sur verá Tarragona, allende el mar, las Baleares, hacia occidente Lérida y al norte Gerona, bien, sépase usted en España aún, por tanto para continuar su periplo, líese un hatillo y échelo al hombro, tome la carretera que lleva al norte, atraviese los pirineos, y tal vez a partir de ahí, pueda usted empezar a buscar su país imaginario.

martes, 9 de diciembre de 2008

Cobardía y orines


JOSE MANUEL ARECES
El jefe de los grupos de ETA, Aitzol Iriondo, se orinó en los pantalones al ser detenido. La valentía de este gudari, de los de toda la vida, se le fue, al parecer, por la vejiga. Es evidente que cuando se está dentro del infierno vasco, rodeado por tus amigotes de camada, lanzando cócteles molotov a los autobuses, destrozando cajeros y mobiliario urbano, te sientes muy valiente. Cuando vas a la espalda de un anciano, y le descerrajas dos tiros en la nuca, o vuelas el coche de un escolta, te sientes muy valiente. Pero el día que la Benemérita te coloca y te enchiquera, ay, ese día te falla la vejiga, porque ante tus ojos solo pasan los buenos ratos que vas a vivir en chirona.
No te preocupes hombre, que ya se ocuparan tus amigos de celda, las gestoras pro-amnistía y demás banda, en mantenerte la moral bien alta, harán lo posible porque tu mente no trascienda al mundo real, fuera de los muros que vuestros ideólogos han construido para vuestro espíritu. Te esperan muchos, y muy buenos años de tu vida a la sombra, sacándote la carrera by de face en la UPV sin mover un libro. Dentro de 20 años, que el tiempo no es nada, saldrás a la calle y podrás ir al Batxoki a contarle tus batallas a jóvenes como lo eras tú entonces, jóvenes que emocionados escucharán tus gestas, y en breve pasarán a engrosar las filas de las bandas callejeras, para al poco, también terminar enchironados. ¿Qué sentido tiene tu lucha entonces?, ¿Qué has logrado?, lo único que has conseguido con tu vida desperdiciada y las que te has llevado por delante, es que tus ideales e ilusiones se marchen por la pata abajo envueltas en orines.

sábado, 6 de diciembre de 2008

La partida de mús vasca


JOSE MANUEL ARECES.
El reciente asesinato de Ignacio Uría ha mostrado a las claras y muy gráficamente hasta que punto un ser humano medianamente normal no puede hacer una vida en las provincias vascongadas.

No es una sociedad normal aquella en la que una persona por sus ideas debe salir a la calle escoltada por un guardaespaldas, tampoco lo es aquella sociedad en donde un grupo, supuestamente minoritario, se dedica como los indios, a impedir la llegada del ferrocarril, llegando hasta el punto de matar a sus constructores. El grado de embrutecimiento de dicha sociedad, cuando cierra los ojos ante la evidencia, hace de oídos sordos a la verdad, y da la espalda a su propia libertad, es una muestra de servilismo y sometimiento que raya la inhumanidad.

La actitud de la mayoría de los vascos ante el irrespirable entorno que les rodea, merece acciones drásticas para salvar, no ya sus vidas, sino sus almas, y en especial el futuro de sus hijos. Algunos medios y muchos políticos vernáculos se empecinan en mostrar una imagen de normalidad ante el mundo que es falsa e irreal. Como me decía ayer el psiquiatra Juan Matías Santos, tanto en Cataluña como en las vascongadas se vive dentro de una situación irreal. Imaginemos solo por un instante, una especie de burbuja, y en ella a cientos de miles de personas, viviendo todos bajo un pesado sistema cuyas garras alcanzan los informativos diarios, el cine, los comics, la educación, las literatura, la historia; absolutamente todos los aspectos de la vida diaria. Una sociedad en la que matones de barrio se pasean por las calles a sus anchas, y cuyos actos más se asemejan a los de la cosa nostra que aun partido político.

Vienen a mi memoria los años de acero y oscuridad del régimen nazi en Alemania. Millones de ciudadanos viviendo con los ojos cerrados ante un sistema donde la religión, la historia, la filosofía, incluso la geografía, eran moldeadas a su gusto, por unos reducidos grupos dirigentes iluminados con una ideología delirante. El poder de influjo sobre las masas ha sido caso de estudio universal, solo basta el poder absoluto y crear las condiciones ambientales necesarias para someter la voluntad de las personas sencillas, mediante el miedo, la mentira y la propaganda hasta doblegarles y convertirlos en autómatas programados. Este es el caso que se vive en las vascongadas. Un gobierno que lleva ejerciendo su poder absoluto desde hace tres décadas, en connivencia con otros micropartidos de su misma prole ideológica, hacen y deshacen al margen de las leyes estatales, y en virtud de una ley electoral trampeada ejercen una presión constante sobre el gobierno nacional para aumentar su poder, actuar al margen de la ley, subvierten la realidad y incluso sodomizan moralmente a dichos gobiernos nacionales, todo ello en virtud de un poder que les podría ser sustraído de inmediato con un solo acuerdo de los dos partidos nacionales mayoritarios, Es de locos ¿verdad?.

No les hablo de una novela de Orwell, ni del régimen nazi de la Alemania de los años treinta, les muestro la realidad del que se ha venido en llamar “el infierno Vasco”. La muestra más gráfica del embrutecimiento y sometimiento, cuasi bobino, de este pueblo se refleja en la cruel fotografía lanzada por las páginas del diario el mundo ayer viernes. En dicha fotografía podemos ver , a través de una ventana, como si fueran las paredes transparentes de la burbuja vasca, a los compañeros de mus de Ignacio Uría, autómatas y vacíos de toda condición humana, jugando su partida de mus como si nada hubiera pasado. Probablemente si sus ojos lograsen traspasar el cristal, y ver la acera regada con la sangre de su vecino asesinado, pudiera representar para ellos la nada, tal vez el recuerdo vago de un rostro, quizás es como el que ve una matanza en una película; nada se siente, solo es eso: cine. Es difícil de comprender, pero es una realidad patente, vivida a diario.

Urge, por el bien de España, desperezar de una vez, no ya a la sociedad vasca, sino a los políticos españoles, al aborregado pueblo español, y acudir en defensa de una patria enferma, algunos de cuyos miembros están cuasi paralizados, gangrenados, y dicha gangrena se extiende por amplios territorios. Estamos ante una enfermedad, y como todas precisan de tratamiento. Aquí no basta ya con hablar de sacar a ANV de los ayuntamientos, el cáncer es más profundo y está arraigado. Se precisa un tratamiento de choque brutal, que frene las ambiciones desmedidas y lunáticas transformadoras de la sociedad española, regida por los separatistas, y admitida desde 1979 por el común de los cobardes partidos nacionales. España es una familia desestructurada, una sociedad acomodada a la alucinación, y se precisa un procedimiento de limpieza y restauración de valores, una política de unidad nacional que nos saque de este limbo impuesto e impostado en el que vivimos desde hace décadas, porque de no actuarse ahora, que ya se palpan las consecuencias de tantos errores políticos, los resultados en tan solo diez años, a buen seguro que serán absolutamente desastrosos para la nación.

Urge hacer desaparecer las comunidades autónomas desde la perspectiva política que han generado los nacionalismos separatistas, se precisa desterrar a la ilegalidad todo rastro de partidos antiespañoles. Hemos de condenar al ostracismo más absoluto ideas corruptoras, asumir un estado fuerte, encarcelar a todo opositor a la realidad, condenar sin paliativos, y de facto, a todo elemento que haya contribuido a enfermar a las sociedades vasca, gallega y catalana. Me da igual que alguien me pueda tachar de extremista, pues si a la lectura de estas líneas, a la vista de la realidad cruenta y palpable, alguien está en la posición de aseverar, que no existe ningún problema, es que se trata de otro corruptor que se beneficia ilícitamente de la desgracia de una sociedad. Hemos de hacer entrar al estado con todos sus poderes de excepción en estos territorios, y limpiar completamente todo rastro y miembro destacado de estas bandas genocidas, apátridas, e iluminadas que gobiernan el destino de cientos de miles de personas encarceladas en un cruel sistema, que cercena completamente los atributos que caracterizan a los seres humanos, convirtiéndoles en una comunidad de esclavos sin remedio, ni libertad, ni un futuro personal digno. Hay que acabar con esta dictadura del terror, y hemos de hacerlo con los mismos medios que emplea.

No basta ya con los estériles brindis al sol de políticos cobardes y peleles sobre unidad de los demócratas, luchas comunes inexistentes y fuentes con chorrito. La democracia está enferma, en peligro serio, y el riesgo de conflicto es inminente. Un estado responsable ha de actuar cuando tan solo uno de sus miembros y sus derechos individuales están en peligro, esta es una máxima que en conciencia jamás se debe dejar de lado, en este caso el estado es culpable del abandono a su suerte de cientos de miles de ciudadanos en pro de un experimento criminal, cuyas consecuencias son más que evidentes. Ninguna de las democracias a las que pretendemos igualarnos permitiría desmanes de este color, y ante el peligro de desestabilización, siempre se cuenta con los medios para imponer la ley mediante el uso de la fuerza. Democracia es un concepto tan vapuleado en este país, que apenas si ya nadie sabe lo que significa, pero una cosa si está meridianamente clara, y es que la democracia ha de ganarse, defenderse, limpiarse, y mantenerla con el uso de la razón y las armas si fuere preciso. Atrás han de quedar los tiempos de los gobernantes blandos y permisivos, que en beneficio propio, comulgan con ruedas de molino con tal de mantener sus posaderas calientes y el bolsillo pleno de seguridad. Se impone la necesidad imperante de sacar del baúl del olvido principios universales, verdades inalienables, y acciones radicales.

El que niegue la realidad no hace más que postergar la crisis, la política de pacificación hace más agresivo al agresor, y el tiempo juega siempre a favor de aquel que posee un plan sistemático, y a largo plazo. Este ha sido el caso de los nacionalismos frente al estado español. España como nación precisa de un plan de rescate, de un destino comúnmente aceptado y perfectamente homologable a su entorno natural e inmediato, para asegurar su supervivencia en el contexto histórico.
Recordaré una vez más el poema de Martin Niemöller, un pastor alemán encarcelado de 1937 a 1945 por el gobierno de Hitler.

"Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".


Aprendamos las lecciones inapreciables que nos ofrece la historia, defendamos lo que poseemos ahora que es tiempo, porque tal vez mañana estemos solos, es probable que ya nada, absolutamente nada, podamos hacer.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Todo comenzó quemando libros...



JOSE MANUEL ARECES
Esto de la memoria histórica de Garzón y Zapatero está sacando a lo mejorcito del pesebre nacional-socialista. Así ese símbolo arquitectónico del marxismo que es el Círculo de Bellas Artes en Madrid (antigua cheka durante la guerra civil) ha sido reciente testigo de la parición entre sus muros de uno de los más voluminosos fantasmas de nuestro pasado reciente.



La memoria histórica no solo nos trae los crímenes del franquismo sino también tortuosos y vociferantes personajes como es la musa de la mujer modelo marxista, Cristina Almeida. La abogada, que llevaba un tiempo retirada, a regresado a la escena pública para ocupar un amplio puesto al frente de la falange de artistas del pesebre que ha salido al grito de ¡defendamos a Garzón!.
La ex dirigente comunista ha manifestado con su habitual tono contenido que lo que hay que hacer es dedicarse a quemar los libros de historia de Cesar Vidal y Pío Moa que pueblan las estanterías de El Corte Inglés. Lo cierto es que esta mujer tiene razón, no basta con el trolerío que nos meten diariamente en periódicos y teles afines al régimen, no es suficiente el lavado de cerebro de la asignatura para la educación de la ciudadanía, pues en verdad algún español pueda escaparse de esta magna obra de lavado de cerebro colectivo. Por tanto quememos los libros, apliquemos las llamas purificadoras a todo aquello que suponga un atentado intelectual contra el régimen. Poco le faltó a la musa del marxismo revolucionario que proponer la creación de un cuerpo de bomberos para quemar los libros y estaríamos rememorando la novela de Ray Bradbury, “Fahrenheit 451”. Me parece recordar también, que los pares del socialismo español, en la Alemania de los años 30 del siglo pasado, calentaban las frías noches con enormes hogueras alimentadas con libros no permitidos.
Vistos quedan los ramalazos liberticidas del pesebre sociata, lamentablemente y como siempre, la gente parece no querer enterarse de estas cosas y prefieren seguir anestesiados, brindando con champagne o cerveza de barril en tanto nos abocamos sin remedio al abismo de la crisis económica y el fin de la democracia. El pueblo español solo quiere engordar la barriga, y en tanto duerme la siesta, deja sus asuntos en manos de la satrapía socialista. El que escribe estas líneas bien puede ser tachado de aguafiestas y cenizo, pues hasta uno mismo se plantea en ocasiones, y a la vista de la cruda realidad, si no resultará más práctico dejarse llevar por el sueño de Baco, y dormir entre los benditos brazos de la feliz ignorancia. Al fin y al cabo, ni la propia oposición institucional hace nada por cambiar las cosas.