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viernes, 26 de noviembre de 2010

Del sacrificio




JOSÉ MANUEL ARECES.- Editor Periódico Liberal, El Reformista

Jose Luís Rodríguez, a la sazón Presidente del gobierno, anda estos días de campaña electoral por su amada Cataluña, ¡que visca el Barça!. No sabemos bien si su presencia al lado de Montilla es un favor o una condena segura al desastre. De todos es bien conocido, que cuando Zapatero apoya a un candidato, este se dirige irremisiblemente al desastre, la lista de ejemplos es larga. Es probable que nos encontremos ante una especie de vampiro que absorbe completamente las energías, el talento y la fortuna de aquellos en los que pone su mirada.

Algo parecido sucede con España, desde la llegada al gobierno de este elogio a la mediocridad y la simpleza más absoluta, tanto paisaje como paisanaje han quedado desolados, nos ha dejado vacíos, exprimidos, cabreados y exhaustos, lo que se dice en pelotilla picada.

Ahora Zapatero vuelve a sacar en su mesianismo, no sabemos ya si cínico o surrealista, el concepto de patriotismo como amenaza al que discrepa. Oponerse a sus medidas de desgobierno, discrepar de sus posiciones, simplemente pensar diferente, es un acto de anti-patriotismo con consecuencias graves en la imagen de España de cara a los mercados. Así piensa este adalid de la democracia. Cosas del pensamiento único.
Toda palabra o gesto de este hombre, termina siempre buscando el enfrentamiento, generando el odio, y propugnando la persecución del disidente. Digno de la mejor escuela estalinista. Si Beria o la pasionaria levantasen la cabeza derramarían lagrimones producto de la emoción ante este su retoño.

Zapatero exige el sacrifico de todos sus súbditos en el altar de sus vanidades socialistas, todo en virtud de un patriotismo mal entendido, como decía Samuel Johnson: -El patriotismo es el último refugio de los canallas-. El patriotismo es una forma de amor, amor a la patria, a sus tierras y a sus gentes, al devenir y al porvenir de la nación. El patriotismo, como todo amor exige sacrificios, es cierto, pero somos de la convicción que para predicar hay que dar ejemplo. No se puede exigir sacrificios al prójimo para el enriquecimiento propio, no se puede hacer sacrificar miles de pequeñas empresas por no pagar las deudas de entidades públicas, no se tiene fuerza moral para exigir sacrificios congelando las pensiones, cuando con otra mano derrochas el dinero de todos en festejos irrelevantes, sindicatos inútiles, memorias históricas y campañas de educación sadomasoquista. Para exigir hay que dar ejemplo. ¿Y qué mejor ejemplo, que sacrificarse uno mismo por la mayoría?. Estamos convencidos, que si en un alarde de patriotismo, Zapatero sacrifica su puesto y su gobierno, convocando elecciones generales, para que el pueblo opine en estos momentos de emergencia nacional, le hará el mejor de los servicios al país. Pero lo cierto es que las cosas nos son así. El patriotismo de Zapatero se basa en el egoísmo y no en el amor. Confío, no ya en que las urnas hablen en su contra cuando corresponda, sino que sea llevado ante los tribunales por su irresponsabilidad y sus mentiras. No merece menos.

Para el que les escribe estas líneas, pensar que nos queda año y medio largo de gobierno con este personaje, le entran ganas de hacer la maleta y tomarse unas largas vacaciones en el extranjero. Pero, como señalaba Joaquin Leguina recientemente, o plantamos cara o perdemos estamos vendidos, es cierto, huir es de cobardes. Nuestra obligación cívica, nuestro deber como ciudadanos, no es resistir solamente, sino oponer la razón frente a este profeta de saldo, buscar el enfrentamiento ideológico permanente, hurtarnos a sus amenazas, actuar como hombres libres y mostrar permanentemente al común que no solo está desnudo el rey, sino que además se está llevando la ropa de todos nosotros.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Necesitamos un gobierno de concentración nacional




JOSE MANUEL ARECES DE ÁVILA.- Editor Periódico liberal, El reformista

“Solo podemos permitir hablar de patriotismo a aquel político que esté dispuesto a sacrificar su beneficio por el bien nacional, dando cabida a los que son mejores y no a los que mejor le aplauden”
En 1940 Inglaterra se enfrentaba a una crisis bélica de proporciones catastróficas. Como consecuencia de las brutales e irreales condiciones del tratado de Versalles y de la política pacifista de los gobiernos de entreguerras, Europa se abocó al imperio del totalitarismo y la guerra sin cuartel. Fracasado el gobierno pactista del enjuague de Munich, liderado por Neville Chamberlain, Winston Churchill accede al poder, y su primera decisión es que no puede afrontarse la crisis desde la perspectiva de partido, con unos fines electorales que primen sobre el supremo interés nacional, y que condicionen las medidas extraordinarias que se precisaba tomar. Churchill convocó a una coalición de partidos y personalidades independientes, de tal manera que los mejores representantes del imperio enfocasen sus energías a un solo fin, ausentes de intereses y banderías.

España en estos momentos es el crisol de una crisis dramática, la tormenta perfecta; la conjunción de tres terribles crisis, la económica, la moral o de valores cívicos y una crisis institucional que nos aboca a la ruina nacional y al caos institucional y territorial. Todos los defectos y errores de los últimos 35 años se han coaligado para pasar factura en un solo plazo a la nación española. La conjunción de intereses de políticos profesionales, sindicalistas y aventajados diversos, así como las cesiones constantes de soberanía de unos ciudadanos ausentes de sus obligaciones y derechos, han contribuido a que la presente crisis sea perfecta por las consecuencias que vamos a sufrir.

Nadie está exento de responsabilidad, nadie está libre, la culpa salpica en todas direcciones, pero no nos tiene que preocupar tanto pensar en adjudicar tales culpabilidades, sino en buscar soluciones efectivas. Aquí hay que plantar cara a la realidad cruda, asimilarla y ponerse manos a la obra. No consideramos preciso entrar en los detalles de la crisis, para conocerlos pues solo es preciso leer los miles de artículos escritos en los dos últimos años. Hablemos de salidas viables. Como señalábamos anteriormente la responsabilidad de esta situación hemos de compartirla todos a partes iguales y las soluciones han de ser compartidas del mismo modo.

España precisa de numerosas reformas, con carácter de urgencia, medidas impopulares, dignas de una guerra. Se precisa una reforma constitucional, renovar la ley de partidos y la ley electoral, hacer que la democracia sea efectiva, cosa que no hemos disfrutado desde el año 1976, por mucho que se quiera decir lo contrario. Hemos de reducir el tamaño del estado y convertirlo en una administración al servicio real del ciudadano, adelgazar la nómina pública, retornar competencias al gobierno de la nación, restablecer el equilibrio de los mercados internos, eliminar chiringuitos públicos que no playeros, liquidar el estado de corrupción institucional y civil, devolver al la sociedad el impulso y la soberanía en la dirección de la economía, en la elección directa de sus representantes y en la participación en la grandes decisiones que afectan a la nación. Hay que reformar en profundidad la educación y devolver el derecho de elección a la familia, el estado solo debe garantizar el acceso de todos a educarse pero no al adoctrinamiento ideológico dictado por el mandamás de turno. Se precisa el imperio de la ley para todos, frente al imperio del intervencionismo. Debemos lograr la separación efectiva de poderes, eliminar la intervención de los partidos en casi todos los aspectos que rigen a la sociedad, reducir el déficit público y sanear el gasto, e implicar a la ciudadanía en valores positivos y universales democráticos, concienciarlo en cuanto a que el estado no es proveedor de trabajo ni de regalías, responsabilizar al ciudadano en derechos y deberes, y no solo contemplarlo como mero financiador de la corrupción política y los desatinos de líderes iluminados de formaciones políticas opacas e inaccesibles.

Para afrontar estas reformas radicales solo es posible, como señalábamos anteriormente, tomar medidas de excepción, lideradas por los mejores de entre los ciudadanos y ausentes completamente de la influencia de los espurios intereses partidistas y de facción, y de los intereses localistas. Son medidas que solo pueden pilotarse desde la unidad nacional y lejos de los intereses territoriales y pueblerinos que solo traen desgracia, pobreza, envidia, odio y una división del todo insana.

Precisamos de un gobierno de concentración nacional formado por nuestros mejores expertos y profesionales, un gobierno patriótico en el sentido estricto, un gobierno provisional en cuanto a su permanencia en el poder y lo más importante; un gobierno ajeno a los intereses partidistas, cuyos intereses electorales se sitúan siempre claramente por encima de las medidas drásticas que se precisa adoptar y van en contra de los intereses generales.

Solamente un gobierno que se ausente y distancie de los objetivos de partido puede afrontar con garantías los grandes objetivos de una profunda reforma institucional y económica que devuelva la libertad y la soberanía a la nación, y nos devuelva al rumbo de prosperidad, felicidad y desarrollo que todo pueblo merece.

La nación ha de exigir a sus políticos un gran sacrificio, a cambio de los que ha de asumir cada ciudadano, no es viable que la mayoría cargue con las consecuencias de los errores de unos pocos, esta es tarea de todos, y no es de recibo esperar las reformas de manos de los que son responsables de los problemas creados. Miente cualquier candidato que se postule a las próximas elecciones generales y que pretenda ser adalid de unas posible salida a la crisis, miente también cualquier candidato que pretenda hacernos creer que solo se precisan medidas en la economía, y miente, créanme, cualquier candidato que pretenda hacer dicho camino con su partido en solitario. En las próximas elecciones voten solo por aquel que ofrezca espacio en su gobierno a los mejores sin importar la procedencia o el partido. Solo podemos permitir hablar de patriotismo aquel político que esté dispuesto a sacrificar su beneficio por el bien nacional, dando cabida a los que son mejores y no a los que mejor le aplauden.

Se precisa un amplio movimiento ciudadanos, por encima de ideologías y partidismos, que exija estas reformas, que exija a los políticos, que no son sus verdaderos representantes, que allanen el camino cuanto antes a estas propuestas, porque el tiempo corre en nuestra contra. Es un iluso quien pueda pensar que este sistema se puede mantener más tiempo con solo ver unos leves repuntes en las cifras del empleo, o en balances económicos. O se acometen reformas del sistema en profundidad o simplemente estaremos añadiendo un parche más a la vía de agua de la nave nacional.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Crisis de gobierno, Zapatero prepara un gabinete digno del ocaso de los mediocres




JOSE MANUEL ARECES.- Editor Periódico Liberal, El reformista

La vieja guardia felipista toma el poder, desaparecen Igualdad y Vivienda, y De la Vega sale del gobierno mientras Pajín pierde el control en el aparato del partido.
Según desvela el diario gubernamental El País esta mañana, Zapatero prepara de manera inminente una amplia remodelación del consejo de ministros. Aprovechando la salida de Corbacho de la cartera de Trabajo, Rodríguez Zapatero prepara el relevo e incluso la supresión de algunas carteras según se desprende de la información publicada esta mañana por el diario de Prisa.

Según informa el rotativo próximo al PSOE, la ex comunista y ex alcaldesa de Cordoba, Rosa Aguilar, entraría como ministra de Medio Ambiente, Rubalcaba se vería premiado, nada menos que con la Vicepresidencia primera del Gobierno, en sustitución de Teresa Fernández de la Vega. El Cántabro seguiría manteniendo en sus manos el control de la Policía política desde el Ministerio del Interior, con el claro objetivo de seguirla utilizando a favor del partido del gobierno para las ya muy próximas elecciones regionales y municipales.

Zapatero hace un guiño al sindicato del partido poniendo a uno de sus hombres al frente de la cartera de Trabajo. UGT aporta su granito de arena con la figura de Valeriano Gómez, el liquidador de la estafa de la cooperativa de viviendas PSV.

El socialista vasco, Ramón Jauregui, se haría cargo del Ministerio de la Presidencia, y a Trinidad Jiménez , como ya es tradición, se la recompensa por los servicios prestados tras una derrota en Madrid, como Ministro de exteriores en sustitución del desastroso Moratinos.
Sin lugar a dudas entre las sorpresas más llamativas se encuentra el posible acceso de Leire Pajín a la cartera de Sanidad. Llama poderosamente la atención que una persona de gran inexperiencia en la gestión, como es la de Benidorm, acceda a una cartera tan importante, aunque puede entenderse que desde la llegada de Zapatero al poder, el Ministerio de Sanidad, se ha convertido en un resorte exclusivamente político para lanzar cortinas de humo, practicar el sectarismo y lanzar llamativas campañas destinadas a hacer ingeniería social. La entrada de Pajín no puede entenderse de otra manera.

Otra de las sorpresas, es la desaparición de los Ministerios de Igualdad y Vivienda cuyas competencias serán asumidas por Sanidad y Fomento respectivamente. Existía un fuerte clamor político y popular reclamando la desaparición de ambas carteras, por su inoperancia absoluta, estos Ministerios siempre fueron dos comisarías políticas sin que se haya conocido de su existencia más que costosas campañas de imagen.

La lectura política de estos cambios nos desvela que el peso del poder recaerá en miembros de la vieja guardia felipista, como son Rubalcaba y Jáuregui. Este cambio de rumbo da a entender que la negociación con ETA precisa del control de dos pesos pesados, conocedores de este entorno, pero también puede estar marcándose una tendencia en cuanto a la sucesión de Zapatero. El Presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, se hará con el control del aparato del partido tras la caída de Leire Pajín. Iglesias es uno de los hombres promoconados por José Blanco, con lo que es evidente que el de Lugo seguirá imponiendo su control.

lunes, 24 de mayo de 2010

Un sistema insostenible





JOSE MANUEL ARECES.- Editor El Reformista

“El grado de intervención del estado es directamente proporcional a las demandas sociales”

Llevamos años hablando de las necesarias reformas estructurales que precisa el estado (nos referimos con ello a todas las administraciones públicas), España ha vivido desde la transición y la formación de las primeras comunidades autónomas en una extraña ilusión colectiva. Este fenómeno se vio agravado con el imparable crecimiento de las administraciones regionales, las duplicidades de servicios públicos, las contrataciones masivas de empleados públicos, la apertura de parlamentos regionales, sedes de consejerías y otros organismos y ante todo la pléyade de políticos en nómina. Cualquier profesional de la política en un ejercicio de demagogia barata, tal vez como José Bono cuando piensa en su patrimonio alegaría que España jamás ha gozado de tanta libertad, corregimos, España jamás ha tenido tantos políticos, primos-hermanos, vecinas de arriba, hijas de padrino, afiliados al sindicato, paisanos del pueblo, sobrinos de mi banquero y ligues varios en la nómina de la administración, o sea eso que pagamos usted y yo. La libertad es una cosa, y las administraciones públicas otra bien distinta.

La llegada de los fondos de cohesión europea supuso otro gran paso en la construcción del fenómeno de alucinación colectiva que vivimos, una cascada de millones se deslizó entre los dedos de nuestros administradores públicos y fluyó en todas las direcciones posibles menos la del progreso real de nuestra nación. Gran parte de ese dinero se dirigió raudo a la construcción de miles de centros culturales, edificios emblemáticos, auditorios, polígonos industriales vacíos en sitios inaccesibles, casas rurales, farolas de diseño, jardines rococó, estatuas horrendas, y fuentes con chorrito. Pan y circo, humo y sombras, mucho arte y ocio, y muy poca chicha.

Paralelamente al brutal crecimiento de las administraciones públicas y los cientos de chiringuitos subsidiarios y subsidiados, los políticos descubren que el manso pueblo no para de reclamar soluciones a toda clase de problemas, y ni cortos ni perezosos, crean departamentos, áreas, subdirecciones generales, institutos y fundaciones para atender todas estas “demandas sociales”, cuanto más grande es el animal burocrático, más insaciable se vuelve, hay que contratar técnicos para supervisar la calidad de la levadura de las panaderías, especialistas en la reproducción del pino piñonero, estudiosos de la lengua vernácula de turno, asistentes sociales para observar el grado de aplicación de grasas en escuelas infantiles, y el señor que cuida la fuente con chorrito. Políticos y empleados públicos aseguran su puesto de trabajo mientras la propia sociedad participa demandando a la administración dinero para cualquier problema que le surja. ¿Qué se cierra una empresa porque no vende?, a los trabajadores hay que darles cursos gratuitos, pasta y un seguro dental, ¿Qué los señores y señoras con dudas quieren un cambio de sexo?, el estado se lo paga, no se preocupe usted. Y así la burbuja crece y crece y todos y cada uno de nosotros hemos criado a una bestia enorme, una bestia que tiene hambre y a muchas personas que mantener. Cada organismo contrae unas obligaciones funcionales de servicio, cuyas prestaciones a su vez se convierten en derechos inalienables del pueblo llano, y la cuenta sigue subiendo. El pueblo piensa, ¿Qué más da?, si paga el estado. El administrador de turno piensa por su parte, he de subir los impuestos.

Este, al que algunos llaman el estado de bienestar, es el más injusto de todos, porque ciertamente unos bien están, otros están fenomenal, y una gran mayoría ha de trabajar para sostener a la pléyade de servidores públicos, a la masa informe de beneficiarios, a la par que mantener su hogar, pagar el recibo de la luz, comer, y si es posible ir de vacaciones. Como no llegamos a fin de mes, para pagar la subvención de la casa rural de Eufrasio, que aparte nos cobra la estancia como está mandado a precio del Ritz, hemos de acudir al crédito. La burbuja sigue creciendo imparable.

Los españolitos de a pié solo votan a aquellos que más regalos prometen, y por ello el arte de ser político en estos tiempos se ha convertido en el arte del regalo y la promesa fácil. Llamamos administradores públicos a señores que se dedican a mantener una red clientelar particular aparte de regular todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida. De hecho hemos creado una norma para lo que llamamos la sociedad del bienestar, “El grado de intervención del estado es directamente proporcional a las demandas sociales”.

La libertad, y la democracia, no suponen, aunque al pueblo llano se le haya educado de esta manera, ni más burocracia, ni más impuestos, ni más regalitos, ni tan siquiera más supuestos derechos irreversibles. Democracia es el gobierno del pueblo, la soberanía popular quita y pone gobiernos, democracia significa que cualquier ciudadano aspire, en igualdad de condiciones, y sin merma por su origen o ideología, a ostentar un cargo público. Democracia implica que los ciudadanos participan en el gobierno de la cosa pública con derechos y con obligaciones. En España tenemos un sistema con tintes democráticos, donde unos pocos gobiernan partidos políticos con miles de afiliados, pero donde la democracia interna no existe. En España grupos de intereses como los medios de comunicación, algunos empresarios y en especial la banca financian las campañas políticas de los partidos, y a posteriori pasan factura. En España, la soberanía popular se ejerce mediante el voto, el voto del pueblo llano es una cosa que se deposita en una urna cada cuatro años, y a partir de ese momento, el pueblo llano no dispone de más instrumentos para acudir a sus representantes y hacerse oír que esperar a las elecciones siguientes.

En resumen podemos culpar a los profesionales de la política de muchos de nuestros males, pero en esencia, la propia sociedad está tan corrompida como sus propios gobernantes. El imperio romano cayó principalmente por una crisis económica brutal. Pues los gobernantes dilapidaban la mayor parte del tesoro en regalar comida y espectáculos a los ciudadanos. Pan y circo a cambio de nada de preguntas, con el pueblo contento el gobernante de turno hacía y deshacía a gusto. Ayer como hoy.

Un vaticinio, y perdonen la claridad en los términos: nuestro sistema se va al carajo. Esto es insostenible, no se van a poder pagar a un tiempo, y con los ingresos disponibles y futuribles, deuda, pensiones, prestaciones de desempleo, coches oficiales, más organismos públicos, empelados del erario, sindicatos del régimen, chiringuitos, levantamiento de tumbas de rojos o azules, campañas de vacunación del perrito, el estudio de la cría de la rana toro, casas de acogida para inmigrantes, cursos de formación para sexadores de pollos y la fuente con chorrito. Es imposible porque el dinero no llega para todo, y lo que es más importante, por una cuestión conceptual, el estado no puede administrarnos nuestra vida. Hay una parte que corresponde a la sociedad, y hay que reeducarla en este sentido. El estado no puede buscarte trabajo, no te puede buscar novia, no puede cambiarte el sexo, no debe educarte, ni debe pensar por ti.

Es imperativo comenzar a marcar líneas rojas por todas partes, al estado hay que marcarle sus límites de áreas intervención, unos topes de crecimiento y especialmente unos máximos de endeudamiento, contrataciones, etc. A los ciudadanos como señalaba antes, hay que reeducarles y que sepan que tienen en gran medida que buscarse la vida por su cuenta. ¿Qué quieren montar un equipo de futbol?, busquen el dinero, ¿Qué quieren organizar la cabalgata del orgullo gay?, vendan lotería. ¿Quiere un piso nuevo?, ahorre. Todos debemos sacrificarnos en pro de la felicidad, una vida mejor y demás deseos bellos. Pero a costa de trabajo y esfuerzo, de imaginación y tesón, esa es la libertad, decidir que quiero y pugnar por ello. El estado ha de garantizar la igualdad de oportunidades, en la medida de lo posible, y los ciudadanos desenvolverse por sí mismos. Hay que hacer borrón y cuenta nueva, presupuesto base cero y comenzar de nuevo. Debemos aligerar carga todos en conjunto y resetear nuestra concepción del país en el que vivimos, de lo contrario mañana habremos de echar el cerrojo en esta piel de toro y pasar a ser un protectorado de otra nación por no saber gobernarnos con prudencia, sensatez, esfuerzo y trabajo.

viernes, 14 de mayo de 2010

Generosidad y patriotismo, elecciones ¡¡YA!!



JOSÉ MANUEL ARECES.- Editor Periódico Liberal – El Reformista

Zapatero y su harca están dejándose las uñas, agarrándose como pueden al sillón, mientras el viento huracanado de la crisis se lleva por delante a España.

Consideramos, en honor a la verdad, que como venimos reclamando hace años, la política debe dignificarse. No vale mentir descaradamente, pues es un insulto a la inteligencia colectiva, tampoco sirve que te pillen con la mano en la hucha y continuar viviendo del erario público, no merecemos esto. Se precisa dignidad y honorabilidad en el ejercicio del cargo, y desde luego lo que no es posible, de ninguna de las maneras, es seguir aferrado al escritorio cuando eres responsable de los siguientes hechos certificados:

Engañar al electorado en campaña negando la existencia de una crisis. No tomar medidas de ninguna clase y continuar con un gasto público exagerado para mantener apoyos parlamentarios a cualquier costa. Falsear los datos del paro y enmascarar a un millón de desempleados como estudiantes en formación. Acusar al Partido Popular de los males de la economía, después a la banca, luego a los mercados y finalmente a los especuladores, negando siempre la mayor ante el respetable. No se está en disposición de continuar en el cargo cuando deposita todo el peso de las medidas anti crisis en los más desfavorecidos, el mismo que decía que no tocaría el gasto social, y al día siguiente se gasta 700.000 euros en dádivas. No merece seguir en el cargo cuando mantiene ministerios y asesores que el propio parlamento le ha instado a suprimir.

La honra, y el patriotismo, cualidades a las que tanto alude el Presidente del gobierno, exigen que en primer lugar tome el toro por los cuernos, con las siguientes e impopulares medidas: reducir el déficit de las comunidades autónomas y ayuntamientos por decreto, antes que sacrificar a los más débiles, porque eso entre otras cosas es de cobardes. No puede tener al frente de sanidad a una Ministra que cada vez que habla hace que suba el precio del pan, con las medidas anti tabaco y los hosteleros por poner un ejemplo, o ahora quitándole la sal a lo que no tienen ni para un huevo frito. No se puede tener a un vicepresidente tercero del gobierno que se dedica , ¿a qué se dedica Chaves?. No se puede tener dos Ministerios como son el de Igual dá y Vivienda, que no tienen una utilidad clara más allá de la pura propaganda. No se pueden tener 600 asesores en nómina para no hacer nada bueno por este país, NADA.

Con un millón y medio de familias que no tienen ingresos no se pueden ir de viaje a África a repartir regalitos ni un ministro, no se pueden organizar exposiciones, saraos, ni admitir obras faraónicas como la del Palacio de San Telmo. No se pueden repartir más de 300 millones de euros a unos sindicatos que no sirven para defender a los trabajadores.

En fin, Zapatero no dispone de las más mínima autoridad moral para quedarse con sus secuaces, ni un minuto más, al frente del gobierno para causar más problemas, porque cada día que pasa nos hunde más en la miseria como nación. El reo no puede ponerse al frente del pelotón de ejecución, es de cajón de madera de pino. Decía esta tarde María Teresa Fernández de la Vega, que no se pueden convocar elecciones anticipadas porque aún queda mucho por hacer. Los temblores que he sufrido al imaginar lo que les queda por destrozar han sido cuasi convulsivos.

El etcétera es tan largo que considero tenemos argumentos suficientes para exigir al Presidente del Gobierno las siguientes medidas patrióticas de urgencia nacional:

Convocatoria inmediata de elecciones generales, así como su dimisión irrevocable como candidato para ningún cargo público por su partido a las siguientes elecciones.

Petición de disculpas ante los ciudadanos por los perjuicios causados.

Renuncia a sus derechos como ex Presidente del Gobierno.

De no ser tomadas estas medidas y vista la pasividad por parte del Partido Popular, cuyo Presidente no dispone de los redaños suficientes para plantear una moción de censura, es preciso que todos los españoles salgamos a las calles y exijamos día tras día la dimisión del José Luis Rodríguez Zapatero hasta que este caiga.

martes, 9 de marzo de 2010

A vueltas con el IVA



Zapatero se ha sentado en el cómodo sillón de la televisión pública para ser entrevistado por tres amables funcionarios de la casa que temerosos han facilitado al Presidente toda clase de cómodas preguntas. En casa juega a gusto hasta el Real Madrid, y si no que se lo pregunten a Florentino. La verdad es que uno es aficionado a la política y me tragué la entrevista de principio a fin, pero como siempre sucede con este personaje, el que escribe estas líneas comienza por el color blanco para ir pasando al rosado y finalmente al colorado conforme escuchaba una tras otra las soporíferas respuestas, las indignantes mentiras y los alucinantes argumentos del personaje que habita en la Moncloa.

Tal vez uno de los más espeluznantes argumentos que me alteraron los niveles gástricos en dicha entrevista fue sin duda la justificación de la subida del IVA. Zapatero ni corto ni perezoso afirmó ante los telespectadores, que el atraco a mano armada que supondrá dicha subida, permitirá pagar el subsidio a 500.000 desempleados. ¡Toma Nisperos Julián!. Con los pelos como escarpias este autónomo no puede más que temblar ante el descaro de este tipo, máxime pensando que el argumento facilón lo escribió de puño y letra, a buen seguro, el pope de la UGT, Cándido Méndez, ¡otro gran economista!.

Subir el IVA es generar pobreza, contrariamente a lo que expuso días antes, esa señora a la que llaman Vicepresidenta económica (lo de económica, creo que es un adjetivo y no una función, porque al presi su trabajo le sale regalado), una tal Elena Salgado, cuyo mayor logro en Sanidad fue la ley del tabacazo, que casi arruina a miles de hosteleros. Esta señora que asevera, con gran desparpajo, que la subida de dos puntos del IVA no repercutirá en la economía, pues es algo apenas perceptible. Señora económica, permítame que le señale un par de cosas; dos puntos de bellón, en el momento en que más cuesta hacer negocios y cobrar para las empresas, nos supone encarecer precios o reducir márgenes, dos puntos supone atacar a la cesta de la compra, a los gastos fijos familiares y promover la economía sumergida, dos puntos señora económica, suponen dos pasos agigantados hacia el abismo del incremento de la pobreza.

Señor Zapatero, usted no puede justificar por otra parte a donde va dirigida la subida del IVA, y lo que es más importante no puede usted tratar a los parados cono los analfabetos funcionales, que en gran número usted precisa como votantes, de ninguna manera. Como señala Bernardo Rabassa hace un par de días en un excelente artículo; -a la subida del IVA le responderá el descenso del consumo, al menos del legal, aumento del mercado negro, el correspondiente aumento de la presión fiscal que puede llegar al 60% del PIB, no se crearan empresas nuevas-.

Añado, a las evidentes consecuencias que señala Rabassa, si no se crean empresas, tampoco se genera empleo, y si este no crece aumenta la lista de parados con lo que el estado aumenta su gasto en prestaciones, o sea, miel sobre hojuelas. Las subidas de impuestos solo traen paro, pobreza, injusticia social y generan a su vez más aumentos. La subida de impuestos supone menos libertad, incrementar organismos persecutores y un monstruo que no deja de crecer. Las Crisis traen inevitablemente, según la práctica, el crecimiento del estado para aportar soluciones erroneas y costosas, solo que pasada la crisis, el estado no vuelve atrás, no regresa al status quo, los organismos creados se mantienen y generan otros nuevos, así hasta alcanzar los niveles de España, donde no podemos sostener el leviatán de 18 administraciones públicas cargadas de funcionarios ociosos, políticos en busca de soluciones peregrinas y los consiguientes gastos inasumibles.

Hemos de poner un límite, alzar una barrera, y hacer que las imparables aguas de la marea generada por el crecimiento del estado, regresen atrás. Dejemos que el mercado se regule, absorba mano de obra, cierre las empresas que no funcionan, abra otras nuevas, y así podremos salir de la crisis. No precisamos orientaciones económicas alucinantes, ni leyes sostenibles, ni otras paparruchas caras e imposibles, el único papel del estado en estos casos ha de ser encogerse, reducir gasto, eliminar empleo público y reducir impuestos. Cualquier retraso en este aspecto o medidas contrarias, aseguran a nuestros bolsillos un largo paseo hasta poder finalmente otear la luz al final del tunel.

sábado, 13 de febrero de 2010

La hora de la verdad para Rajoy



JOSE MANUEL ARECES.-
Cerramos la semana de este segundo año triunfal de la crisis zapateril con una serie de noticias, que no precisamente por relevantes, sino más bien por repetitivas y machaconas, auguran más de lo mismo para los meses restantes si Dios no lo remedia.

España en crisis, no ya económica, sino institucional. Mentideros, tertulias y columnas periodísticas han dado mucho eco a las palabras de Juan Carlos de Borbón sobre la conveniencia, y casi la necesidad, de un gran pacto de estado que permita afrontar la salida de la crisis económica. Esta llamada del Jefe de Estado, evidentemente dictada desde la Moncloa, ha intentado levantar de sus sillones a sus señorías, los mandamases del PP, y enfrentarles de nuevo a sus complejos patrióticos, ¿el objetivo final?; el apoyo sin fisuras a cualquiera de las locuras que puedan pasar por la fértil mente del inquilino del Páis de las Maravillas, a la sazón Presidente del Gobierno de España, un tal Rodriguez, ya saben. Por su puesto en el PP las reacciones han sido las esperadas, con casi seis puntos de ventaja en las encuestas, y un Rajoy que se cree la reina del baile, la respuesta evidente es haga usted el trabajo y húndase con su orquesta. Reacción lógica por otra parte, los socialistas si no se salen con la suya acusarán de antipatriotas a los populares y mientras aquí no pasará nada nuevo y refrescante. Una movida más de las muchas que ya conocemos, la cuestión es rellenar titulares, distraer la atención del personal e ir entreteniéndole en tanto venga el milagro.

En el PSOE, en concreto los Rodriguez y su círculo asesor, no piensan ejecutar medidas impopulares salvo caso de extrema emergencia nacional, llámese 6 millones de parados, y en el Partido Popular solo quieren movimientos a dos años vista. Rajoy ha sido claro en su habitual y cómoda postura de hombre que espera el maná; ni moción de censura ni nada que suponga esfuerzo o posible merma de imagen personal. Entre los muchos complejos que adornan a los dirigentes populares, que no a su fantástica militancia, se encuentra el temeroso recuerdo de la moción de censura de Hernández Mancha. Rajoy piensa para sí mismo, que vive demasiado bien como para permitirse perder dicha moción. Por lo contrario, el que les escribe estas líneas opina que en esta grave situación de emergencia nacional, se precisan al menos gestos de valor, pasos adelante, propuestas de gobierno concretas y serias, en definitiva cierta gallardía por parte del que es, no ya el principal partido de la oposición, sino la clara alternativa de gobierno a la vista de los sondeos. En esta ocasión el famoso juego de los tiempos de Rajoy no viene al cuento, no es cuestión de supuestos intereses tácticos, no señor, es cuestión de que se ha de trabajar por y para el pueblo español, se trata de patriotismo y se trata también de vergüenza torera, de honra, se trata en fin, de lanzar el guante a las narices del oponente. La cuestión no es ganar o perder la moción de censura, sino echarle lo que el señor Rajoy no tiene ,y darle al señor Zapatero hasta en el carnet de identidad, como vulgarmente se dice. Porque a veces más vale perder en un acto de honor, en virtud de la nación, que mantenerse a base de pullas fútiles a la espera de las elecciones generales.

Puede que resten dos años aún para dicho encuentro electoral, pero España lleva otros tiempos, aquí la necesidad acucia y exige medidas. Más vale honra sin barcos que barcos sin honra señor Rajoy, rajao le llaman ya en los mentideros. La moción de censura es un gesto de cara a los españoles para, sabiéndose perdedor en votos de sus señorías, hacerse a cambio con los votos de la calle, que son los que al final contarán. Como se puede ver, el supuesto sacrificio bien merece la pena. Ese gesto tiene varios efectos posibles, levantará los ánimos de su muy afligida y desorientada militancia de una parte, y de otra proporcionará esperanzas, ilusiones, y la firme convicción a los votantes, de la existencia de una alternativa firme y comprometida, liderada por un hombre que antepone los intereses de los ciudadanos a los intereses tácticos del partido, y muy especialmente de su melifluo y gris liderazgo. Para este gesto imprescindible, que las críticas circunstancias exigen, se precisa de un hombre a la altura de las circunstancias, por ello lo que se pregunta la gran mayoría de la derecha, y muchos posibles votantes, es lo siguiente: ¿tiene usted lo que hay que tener señor Rajoy, o solamente es otro político del montón?.

Puede que su gris talento no pueda verlo, pero esta es su oportunidad señor Rajoy, y estas, tienen la mala costumbre de no presentarse por dos veces. Esta es su hora de la verdad.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Medidas anticrisis



JOSE MANUEL ARECES.-
Seamos mejores para vivir mejor, es una consigna que llevo lanzando desde éstas páginas desde hace tiempo, a la vista, no ya de lo que se nos avecina, sino de lo que tenemos encima. La crisis se hace presente en nuestras vidas en cada esquina. No voy a enumerar sus efectos, pero sí quiero centrarme en los que se producen a causa de las medidas suicidas tomadas por el gobierno.

Zapatero piensa, como han hecho tantos gobernantes hoy bajo tierra, que la suerte puede tentarse una y otra vez, pero a todos nos llega un momento en que el esfuerzo, el trabajo y el tesón han de suplir la ausencia de dicha suerte. Pero Zapatero no es de los que trabajan, nunca lo ha hecho en su vida, y no sabría por dónde empezar, es así de triste. Este Presidente que, por el azar o el voto equivocado de millones de españoles, nos ha tocado espera no ya que se le aparezca la Virgen del Camino, sino que además todo quisque le saque del agujero en el que él nos ha metido, otra cosa no sé, pero cara dura no le falta.

Zapatero espera que los españoles continuemos consumiendo al mismo ritmo y que asumamos la excesiva carga impositiva con que nos ha sobrecargado, como si nada, tal cual nuestros ingresos fueran los mismos, Zapatero espera que las empresas sigan contratando al mismo ritmo que en tiempos de bonanza a pesar de la subida del IVA, los impuestos a carburantes, Etc. Zapatero en fin confía en el borreguil y manso espíritu del pueblo español para que nos sobrepongamos y además proporcionemos más fondos para dilapidar en superfluas y excesivas medidas electoralistas. Zapatero confía en su Baraka y espera que todo esto no le traiga ningún coste. En mis años de vida he visto muchas cosas, y sé que prácticamente todo es posible en este mundo, con lo que a lo mejor no anda tan desencaminado el presidente al apostarlo todo a la espera de que el temporal amaine para aparecer luego como el salvador.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Zp, no estás solo



JOSE MANUEL ARECES.-
A la vista que durante toda la semana distintos medios facciosos informaban al público, en relación al abandono de varios ex-ministros, y altos cargos, de sus puestos y escaños, como una reacción en contra de la no política económica de un tal Rodríguez, hoy el partido del poder se ha reunido en Ferraz para hacerle la ola y decirle que no está solo. Es curioso esto de las escenificciones parece que los expertos n comunicación del PSOE no se dan cuenta que con estos gestos no hacen más que magnificar el rumor y aportrle cierto peso.

Contemplar a una camarilla de políticos profesionales, que no tienen a donde ir, y más importante, no poseen de qué vivir fuera de los pasillos del poder, no aporta nada de peso a la espècie en cuestión. Esos mismos amiguetes que hoy brindan todo su cariño al Presidente sin sustancia, mañana, si es preciso, abandonarían el barco como los roedores de su especie de darse el caso. Política obliga, y la honra no es precisamente una de las virtudes que adornen a los profesionales del PSOE. Si un día las cosas se tuercen, a pocos imagino haciéndose la foto para negar la mayor. Creo, no obstante, que la noticia de la semana está del lado del reclamo lanzado a los cuatro vientos por parte del Presidente de le CECA, demandando un adelanto electoral, a la vista, no ya de la crisis en la que nos vemos inmersos, sino más bien del oscuro panorama que nos pintan las acciones suicidas y lejos de toda realidad que nos ofrece el Presidente Rodríguez. Estas medidas, como la subida de impuestos, el gasto desbocado, la falta de planes concretos, el sinsentido y la improvisación del increible residente menguante, fuerzan, no solo a la fuga de cerebros y personajes de cierto restigio, sino al alzamiento generalizado de los poderes facticos con el objetivo de evitar el desastre.
En fin, la foto de hoy en Ferraz, no supone más que un reconocimiento que justifica lo mal que estan las cosas, y el miedo que se maneja en los circulos del poder. Atentos a las maniobras de los felipistas, los realmente cercanos a los poderes reales en España, porque se huele a golpe de estado y cambio de rumbo.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Acontecimiento planetario



JOSE MANUEL ARECES.-
Coligo que el acontecimiento planetario al que se refería Leire Pajín hacía referencia al pedazo de crisis en la que nos ha metido Zapatero, y especialmente la subida de impuestos; esa sí que va ha ser un acontecimiento universal, porque a nadie en este planeta, con dos dedos de frente, se le ocurre pensar en empobrecer más a un país en una huída hacia adelante, que bien nos puede recordar a la orquesta del Titanic, que a unas medidas para estimular el empleo. No cabe duda que Leire es adivina o incluso pitonisa, y es evidente que la de Benidorm vaticinaba el planetario escándalo que supondrán los efectos de dichas medidas de desgobierno.

martes, 20 de enero de 2009

España en el rincón de la historia



JOSE MANUEL ARECES.-
Esta tarde Barack Obama jura el cargo como cuadragésimo cuarto Presidente de los Estados Unidos de América, ante sus ojos se abre la que, para bien o para mal, será una nueva etapa de la historia mundial. En medio de una crisis económica que va a arrasar una parte de su gran nación, Obama se ha sentido consciente del peso del poder por el que tanto ha pugnado, pero tiene la fortuna de contar con un pueblo consciente de sus deberes. Hoy todas las cadenas de televisión gubernamentales españolas han retransmitido el acto de toma de posesión, en el que hemos asistido a unas escenas, ¡tremendas escenas!, de masas populares acompañando a su nuevo líder.

Estados Unidos marca irremisiblemente la pauta al mundo con sus fortunas y desgracias, igual que en su momento el imperio romano lo hizo con el mundo conocido; solo una nación con sentido de destino en la historia es capaz de transformar ese mundo. No sé cómo se habrán sentido los progres demodés españoles, al ver a un pastor evangélico elevar sus plegarias a los cielos por su patria y por el mundo, por la paz, en un profundo y emotivo ruego de energía, de aciertos, para el que es hoy, el hombre más poderoso del mundo. Este reverendo protestante es amigo de Obama, y curiosamente se opone al matrimonio homosexual y al aborto, cosas que el progrerío de aquí no debe cuadrar muy bien en sus estrechas mentes, cuando definen a Obama de hombre de izquierdas. Y es normal esta falta de entendimiento de la cultura estadounidense, porque allá el estado nunca está por encima del hombre, nunca se eleva sobre la nación, es ella, la nación militante quien siempre sostiene al estado. Paradojas que ningún izquierdista reaccionario español logrará entender. La nuestra, España, es una nación demolida, dividida, egoísta e injusta consigo misma, una nación sin fe en el futuro, sin amor por el trabajo, indolente, y absolutamente carente de capacidad de sacrificio, España está destinada, en esta fase de la historia, a ser cola de ratón.

Envidio pues, sanamente, la fe de un pueblo, y creo que será capaz de bandear la crisis, porque ésta no es un fenómeno natural sino humano, y por tanto aquello que han hecho los hombres, otros pueden deshacerlo, con buena labor, ánimo, sacrificio, y patriotismo. Son lecciones que nos da la historia.

Entre tanto a la cola de los cambios que han de producirse, en un rincón de la historia, se encuentra un país llamado España. El nuestro, es un país donde la nación se desintegra como concepto, diluyéndose en pequeñas taifas. Un país en el que el candidato separatista de Galicia dedica los euros de su partido a lanzar un video electoral en el que se muestra como Asterix, oponiéndose al imperio español, un país donde el ministro de economía más mentiroso de la historia, tira la toalla frente a la batalla de su vida, pero resiste en el cargo. Es este un país, donde cada región lucha por despedazar los restos de la tierra común, y matan por obtener, y dilapidar, unos menguados fondos que son imprescindibles para salvar el barco.
Para el que no se de cuenta, lo diré con claridad meridiana: estamos ante la mayor crisis de nuestra historia, y no me refiero a la económica, hablo de una crisis de valores profunda y oscura, una crisis de fe en el futuro, la peor que puede sufrir una nación. España se hunde más y más en el fondo del abismo, nuestro gobierno, siempre lo he dicho, es fiel reflejo de una sociedad que ha perdido principios y valores, que no tiene fe en su destino como pueblo, que ha perdido la identidad, la honradez, y la vergüenza torera. Esto es España, ¡pasen y vean!.

Llegados a este punto de nuestra larga historia común unos optan, como las ratas, por abandonar el barco, otros como el gobierno, por hundirse con él, ya nadie piensa en el rescate, en afrontar el levante, en plantar cara al temporal. Aquí nadie quiere pelear, afrontar el destino con gallardía, defender su libertad. Siento envidia cuando oigo de los labios de un Presidente, un discurso digno de un general antes de la batalla, poco me importa si lo cree o no, nada me importa en verdad. A buen seguro cuando Obama dice: "Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad por parte de algunos, pero también por el fracaso colectivo en tomar las decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era", queda claro que implica a la nación, y la hace partícipe de su destino, es evidente, que no puede por menos, sentir el peso de la historia sobre sus hombros. En España, no conozco en el gobierno al político que se atreva decir a sus conciudadanos: “Tenemos que levantarnos, sacudirnos el polvo y empezar, de nuevo, a construir América”. Desgraciadamente España, y los españoles estamos tan hastiados de nuestros políticos, y de nosotros mismos, que una ola de cinismo nos embarga negándonos toda esperanza de reparación.

Para hacer historia hay que tener sentido del destino, fuerza interior, valor, fe, capacidad de sacrificio, y en ocasiones, negar la oportunidad al desaliento. En la España del siglo XXI lo único que negamos es la realidad, con un Presidente Zapatero escondido en su pensamiento Alicia, con una serie de paletos, y egoístas barones regionales, que no ven más allá de su ombligo, y con un pueblo, que antes practica la solidaridad en Kenia o Palestina, que entre sus propios compatriotas.
Dice mi amiga Esther que algo de los valores del ser español debe quedarnos en la sangre, espero que sea así, ruego por ello. A título individual si conozco muy buenos españoles, pero en el orden colectivo, miro a mí alrededor, y solo veo egoísmo y ceguera por doquier. España ha dormido la siesta holgando de las subvenciones del estado, sisando a los congéneres, y mandando a foráneos a hacer el que es nuestro trabajo. Ya ni tan siquiera somos capaces de engrosar las filas de nuestros ejércitos, todo los subcontratamos, hasta el patriotismo.

No sé cuánto pueda quedar en nuestras venas de conquistadores, almogávares, cruzados, marinos de Lepanto, soldados viejos del tercio, misioneros en destinos imposibles, héroes de Baler. Los asturianos que tocaron arrebato la orden de la reconquista, viven hoy de sus prejubilaciones, agarrados a una botella de sidra, abrazados al olvido. Los vascongados que hicieron más pequeño el mundo, y parieron Castilla, hoy retornan a la era de las cavernas. Los aragoneses y catalanes que sometieron el sur de Italia y Bizancio, pelean por un litro de agua del Ebro, y los castellanos que plantaron cara a media Europa, y la pusieron bajo sus abarcas, abandonan sus tierras, y miran a esa misma Europa, en busca de un mísero subsidio. Temo a los griegos cuando traen regalos, decía el poeta, el peor regalo que se ha podido dar al pueblo español se llama subvención, nos han descastado, hemos perdido nuestra fiebre, nuestro coraje a favor de cuatro cuartos de vellón, estamos más capados, como pueblo, que un capón de Villalba. Nuestra capacidad de lucha, nuestra moral, están por los suelos, bien sabe mi querido Carlos Patricio, que ningún ejército, que ningún pueblo, pueden jamás avanzar en tales circunstancias hacia su destino, nos hemos resignado a que nos den el viático como nación, en espera de la extremaunción del destino.

Solo una cosa nos puede salvar de este sino pesaroso, y es la poesía, son las palabras, son los conceptos cargados de certeza, es la fe en el futuro. Precisamos de hombres y mujeres que se levanten a sí mismos con su esfuerzo, que no necesiten de zancadillas en su mérito, son personas independientes y con credo, con voluntad de luchar. Necesitamos de menos zalameros y cobardes, no precisa España de tanto hipócrita y fariseo, España necesita que le digan las verdades a la cara, sin titubeos, sin adornos. No nos hacen falta más sacamantecas y haraganes, no queremos más marketing electoral y gastos superfluos en autobombo. Esta España solo sabe, puede, y debe encarar el destino con modestia, con austeridad, como es nuestra tierra, pero con tronío. Alguien debe haber en algún rincón que sepa sacarnos de esta apatía, de este pasotismo destructor y nihilista, removiendo nuestras tripas con redobles de tambor, con palabras que huelan a futuro, a esperanza, que traigan la fragancia de la primavera, palabras llenas que no vacuas, frases con sentido, cargadas de verdad, palabras que sepamos creer sin duda alguna, palabras de las que elevan los corazones. No precisamos promesas de subsidios, precisamos palabras que nos devuelvan la dignidad y la fe en nosotros mismos. Mañana puede ser un buen día para poner un anuncio: "Nación demanda urgentemente líderes en su rescate. Situación muy grave, perdida de fe colectiva. Se valorará experiencia en el sector privado, valor y energía, fe y tesón. Abstenerse funcionarios y políticos con más de un años en el cargo. Remuneración a convenir, imprescindible vehículo y vivienda propios, pagamos gastos de manutención y desplazamiento".

España, aunque no lo quiera ver, está ante una nueva frontera, de la nación depende encarar el inevitable correr de la historia labrando uno u otro destino, de la actitud de todos nosotros depende. Les remacho de nuevo, con el que va a ser el lema que leerán en estas páginas con asiduidad en el futuro próximo, y que finalizaba nuestro anterior artículo: Seamos mejores para vivir mejor. Buenas noches y buen futuro, compatriotas.

sábado, 17 de enero de 2009

Citas


En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra.
Eugenio Trias

Ventajas que extraer de esta crisis


JOSE MANUEL ARECES.-
Los efectos de la tan cacareada crisis han comenzado a instalarse en nuestras vidas, nos acompañan a tomar el café de la mañana, nos saludan en las noticias del día, se emboscan tras el precio de los alimentos, el recibo de la luz, y en muchos casos, nos llevan a pasar largos ratos a la cada vez más gruesa cola del paro. Me van a permitir que por una vez pugne por escapar de esta sensación universal, de temor y depresión colectivas, hoy voy a mostrarme optimista.

Probablemente se deba a que uno ha sufrido unas cuantas crisis, propias y ajenas, por lo que hemos aprendido a controlar el miedo, al phobos que los griegos-espartanos aprendían desde niños a dominar, para presentar batalla. En la lengua de la china, de cultura milenaria, la palabra crisis es ambigua, significa riesgo y oportunidad; hoy quiero hablarles de oportunidades.

Atrás han quedado los artículos que uno mismo, modestamente, y otros más dignamente, hemos publicado en los dos últimos años avisando, a quien quisiera escuchar, que vivíamos tiempos de fingido esplendor, rodeados por el oropel de una prosperidad vana e irreal. Se ha advertido a un gobierno sordo, loco, e irresponsable: cuasi suicida, que se actuara urgentemente, que esto iba a estallar. Hemos señalado por activa y por pasiva, la larga marcha cuesta abajo, y a velocidades de espanto, hacia un abismo en el que ya nos estamos instalando, nada se pude hacer ahora por evitarlo. Pensemos por tanto en cómo salir del abismo, porque señores, de todo se sale en esta vida, simplemente es una cuestión de actitud y enfoque, de esfuerzo colectivo en individual. Como en la parábola del burro que cayó en un pozo, solo hay dos opciones: dejarse enterrar con la tierra, que a paladas te lanza tu amo, o sacudírtela, e ir ascendiendo poco a poco sobre ella, para recuperar la libertad.
La crisis se ha instalado en nuestras vidas, esto es un hecho tozudo e irrefutable, nada podemos hacer por evitar su llegada, ni tan siquiera valen lamentos, hay que afrontar la realidad y estar prestos a desafiarla, a sacar lo mejor que nos trae, y cambiar las cosas para que no se vuelva a repetir por un largo tiempo. Se precisa del esfuerzo colectivo, porque en estas hemos fallado colectivamente, tanto este gobierno radical e iluso, como una banca irresponsable e incompetente, un estado de las autonomías insostenible para nuestros bolsillos, peonadas, prejubilaciones multimillonarias, precios de escándalo en la vivienda, admitidos por un mercado iluso, que creía que vivíamos en un país rico, gastos personales y familiares dignos, de no ya de una clase media, sino de un opulento Craso, y tantas cosas más. Hemos vivido en una fábula, las recientes décadas de fingida prosperidad en este país de tamaño medio, nada de la octava potencial mundial, han potenciado y multiplicado todos y cada uno de nuestros defectos estructurales, han aumentado el tamaño de nuestras fallas, y en ello hemos colaborado todos y cada uno de nosotros.
España, desde la entrada en la UE, se ha creído de repente parte de la primera división, y como le ha pasado a cualquier modesto equipo de futbol que llega a tales posiciones, si no cuenta con la infraestructura, los jugadores, y la financiación necesaria, no dura más que una temporada, como mucho dos. Así ha sucedido, no hemos trabajado por mejorar, por innovar, por aprovechar los fondos estructurales y de cohesión de la UE, no hemos luchado por mejorar nuestra balanza comercial, hemos sustentado nuestra riqueza sobre legiones de mileuristas, de inmigrantes, hemos renunciado a determinados empleos para nuestros hijos, hemos derrochado a manos llenas, como posesos, gastando imprescindibles fondos públicos en cursos de formación inútiles, en fuentes con chorrito y jardines de diseño, árboles de navidad de Ágata Ruíz de la Prada, en crear cientos de polígonos industriales vacíos, en vanidad, y lo peor , es que esta euforia nos ha hecho egoístas, desmedidos, y fanfarrones. Más de uno de los lectores puedan enfadarse, pero créanme este ejercicio lo he repetido una y otra vez conmigo mismo, he precisado de él para acordarme de quien soy, en donde vivo, y así poder extraer soluciones que me sirvan para encarar el futuro de manera exitosa. Se precisa un ejercicio de autocrítica para volver a la realidad, medir nuestras verdaderas fuerzas, asumir los errores, y fijar una estrategia de vida nueva.

Las crisis nos traen lo mejor y lo peor de nosotros, y de nuestra actitud depende escoger. Lo peor de nosotros lo hemos señalado anteriormente: hemos vivido un dulce espejismo, pero como dice el refrán, más dura será la caída. En estos momentos solo nos queda levantarnos, actuar con juicio y ponderación, no dejarnos llevar por la depresión y actuar. La crisis nos va a obligar a vivir modestamente, a mirar con ponderación cada euro que empleemos, a sentir el peso de la responsabilidad sobre cada uno de nuestros actos, esto es muy bueno, porque esta vuelta a la realidad nos hará mejores. Precisamos de los únicos valores que nos pueden salvar, aquellos precisamente que dejamos de lado con una sonrisa, en la anterior y loca belle époque de prosperidad insensata.

Claro está que este cambio ha de ser colectivo, y en nada nos beneficia este gobierno que aún metidos en un hoyo, nos quiere enterrar aún más gastando a manos llenas en unas inútiles, corruptas, y carísimas autonomías, para satisfacer las demandas de otros políticos igualmente manirrotos en su mayoría, derrochando los imprescindibles créditos para familias y empresas (dinero nuestro) en sacar del problema a la Banca que lo ha generado, y ese dinero no está fluyendo a nuestros bolsillos. Nos van a crujir a impuestos, cuando justamente precisamos lo contrario para poder ascender esta larga cuesta. De poco sirve que seamos responsables con nuestro erario personal, cuando el colectivo, sigue en manos de los irresponsables que nos han traído a esta deriva. La sociedad debe actuar en dos direcciones, en lo personal transformarse retornar a los valores que nos permitan llevar una vida próspera, que no onerosa, y de otra debemos exigir los valores de la sociedad en nuestros políticos, pues estos han de ser fiel reflejo de nosotros, al contrario de lo que ha sucedido en las últimas décadas, cuando ellos mismos con nuestra aquiescencia, han marcado el ritmo a la sociedad. Se precisa por tanto un cambio radical, ante el embate de lo que tenemos encima solo queda formar en cuadro, apretar los dientes y los pies al suelo, mirar a los ojos al futuro, y actuar con decisión.

Los valores de libertad individual, buen juicio, sacrificio, responsabilidad, solidaridad bien entendida, una cierta valentía, compromiso en lo político, patriotismo realista, ahorro, moderación en el gasto, amor por la verdad y honradez; son precisos para salir adelante, y aquel que juzgue todo esto con ironía y cinismo, no va a lograr otra cosa que hacerse con un dudoso patrimonio, que la cruda realidad nos ha demostrado a donde lleva. Seamos mejores para vivir mejor; es el lema de la nueva vida, de la nueva sociedad que precisamos.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Todo comenzó quemando libros...



JOSE MANUEL ARECES
Esto de la memoria histórica de Garzón y Zapatero está sacando a lo mejorcito del pesebre nacional-socialista. Así ese símbolo arquitectónico del marxismo que es el Círculo de Bellas Artes en Madrid (antigua cheka durante la guerra civil) ha sido reciente testigo de la parición entre sus muros de uno de los más voluminosos fantasmas de nuestro pasado reciente.



La memoria histórica no solo nos trae los crímenes del franquismo sino también tortuosos y vociferantes personajes como es la musa de la mujer modelo marxista, Cristina Almeida. La abogada, que llevaba un tiempo retirada, a regresado a la escena pública para ocupar un amplio puesto al frente de la falange de artistas del pesebre que ha salido al grito de ¡defendamos a Garzón!.
La ex dirigente comunista ha manifestado con su habitual tono contenido que lo que hay que hacer es dedicarse a quemar los libros de historia de Cesar Vidal y Pío Moa que pueblan las estanterías de El Corte Inglés. Lo cierto es que esta mujer tiene razón, no basta con el trolerío que nos meten diariamente en periódicos y teles afines al régimen, no es suficiente el lavado de cerebro de la asignatura para la educación de la ciudadanía, pues en verdad algún español pueda escaparse de esta magna obra de lavado de cerebro colectivo. Por tanto quememos los libros, apliquemos las llamas purificadoras a todo aquello que suponga un atentado intelectual contra el régimen. Poco le faltó a la musa del marxismo revolucionario que proponer la creación de un cuerpo de bomberos para quemar los libros y estaríamos rememorando la novela de Ray Bradbury, “Fahrenheit 451”. Me parece recordar también, que los pares del socialismo español, en la Alemania de los años 30 del siglo pasado, calentaban las frías noches con enormes hogueras alimentadas con libros no permitidos.
Vistos quedan los ramalazos liberticidas del pesebre sociata, lamentablemente y como siempre, la gente parece no querer enterarse de estas cosas y prefieren seguir anestesiados, brindando con champagne o cerveza de barril en tanto nos abocamos sin remedio al abismo de la crisis económica y el fin de la democracia. El pueblo español solo quiere engordar la barriga, y en tanto duerme la siesta, deja sus asuntos en manos de la satrapía socialista. El que escribe estas líneas bien puede ser tachado de aguafiestas y cenizo, pues hasta uno mismo se plantea en ocasiones, y a la vista de la cruda realidad, si no resultará más práctico dejarse llevar por el sueño de Baco, y dormir entre los benditos brazos de la feliz ignorancia. Al fin y al cabo, ni la propia oposición institucional hace nada por cambiar las cosas.

viernes, 18 de noviembre de 2005

Apuntes sobre la crisis del petroleo


JOSE MANUEL ARECES

La actualidad nos está sirviendo para darnos cuenta, como en otros tantos casos, de lo que nos cuestan los bienes y servicios por los que pagamos diariamente. Una muestra es todo el lío montado, en lo que va de año, con los carburantes. Todos nos estamos viendo afectados de una manera u otra, pues nuestra capacidad adquisitiva merma ante la extraordinaria alza de los precios de los combustibles. No se trata solamente de la gasolina, sino del gasoleo de calefacción, el gas, y finalmente todos los productos, pues bien su producción, o transporte, dependen en mayor o menor medida de los combustibles. Este problema, aun siendo de rabiosa actualidad no es nuevo, y conviene que hagamos un pequeño repaso sobre otras crisis que han sufrido los mercados de combustibles, pues la historia puede que nos ayude a comprender en gran medida la situación actual.

Prácticamente todas las actividades industriales y domesticas están influidas por los derivados del petróleo, no solo los combustibles, sino muchos productos se fabrican con sus derivados. Todo el mundo necesita del petróleo. En una u otra de sus muchas formas lo usamos cada día de nuestra vida. Proporciona fuerza, calor y luz; lubrica la maquinaria y produce alquitrán para asfaltar la superficie de las carreteras; y de él se fabrica una gran variedad de productos químicos, textiles y otros de uso diario. El petróleo es la fuente de energía más importante de la sociedad actual. Pensar en qué pasaría si se acabara repentinamente, hace llegar a la conclusión de que se trataría de una verdadera catástrofe: los aviones, los automóviles y autobuses, gran parte de los ferrocarriles, los barcos, centrales térmicas, muchas calefacciones... dejarían de funcionar. Además, los países dependientes del petróleo para sus economías entrarían en bancarrota.

Actualmente, el agotamiento de las reservas de petróleo constituye un grave problema, pues al ritmo actual de consumo las reservas mundiales conocidas se agotarían en menos de 41 años. Por ello, los países desarrollados buscan nuevas formas de energía más barata y renovable como la energía solar, eólica, hidroeléctrica..., mientras que los países productores de petróleo presionan para que se siga utilizando el petróleo pues si no sus economías se hundirían.

Aún así, a medio plazo, la situación no parece tan alarmante, pues hay que tener en cuenta que los pozos no descubiertos son sustancialmente más numerosos que los conocidos, aunque no sea ésta una opinión unánime. En zonas no exploradas como el mar de China, Arafura, Mar de Béring, o la plataforma continental Argentina podrían encontrarse grandes reservas.
Los dueños de la situación
El cártel de la OPEP fue creado en 1960 por 5 países productoras (después aumentado hasta 13) con la lógica y sana intención de aumentar sus ingresos y hacer causa común contra el oligopolio formado por las llamadas "siete hermanas", nombre conjunto por el cual fueron conocidas las seis principales compañías petrolíferas Norteamericanas más la Shell, anglo-holandesa. Frente a estas "hermanas" los países productores se sintieron como autenticas "Cenicientas". Durante muchas décadas aquellas habían manejado todo el negocio del crudo a su antojo, imponiendo su voluntad a los auténticos dueños del petróleo, los países asentados sobre los yacimientos. Hubo en aquellos años un exceso de oferta y las compañías bajaron unilateralmente los precios hasta menos de un dólar por barril, lo que afectó negativamente a las economías emergentes de los países productores. En la vida, y también en los negocios, los abusos terminan por pasar factura y el negocio del petróleo no fue diferente. Imitando a lo que hizo México a finales de los años 30,los miembros de la OPEP - después, poco a poco, seguido por las demás productoras - nacionalizaron los pozos recuperando su propiedad. Las compañías petrolíferas se convirtieron de propietarios pagando un impuesto/royalty, en inversores en infraestructuras, gestores de extracción y administradores de comercialización del crudo. En vez de pagar un royalty, ahora son ellos los que reciben una parte (grosso modo, un 40%) de los ingresos de la comercialización, en pago de sus servicios. También hay otros países productores de petróleo a los que se les llama “independientes”, entre los que destacan el Reino Unido, Noruega, México, Rusia y Estados Unidos. Este último es el mayor consumidor de petróleo, pero al mismo tiempo es uno de los grandes productores.

La primera gran crisis energética empezó en octubre del año 1973 parcialmente por culpa de la guerra árabe-israelí. Los países árabes productores de petróleo bajaron su producción y embargaron el suministro a Estados Unidos y Holanda. La guerra fue la razón aparente, pero por debajo hubo algo mas, algo nunca suficientemente explicado. La primera generación de jóvenes árabes educados en Occidente (con MBA y todo) empezó a ocupar puestos de responsabilidad, y estos ya sabían que los ingresos de las Administraciones occidentales (especialmente en Europa) por los impuestos especiales sobre hidrocarburos fueron infinitamente superiores a los ingresos por venta de crudo de los países productores. Como en tantas otras ocasiones, la voracidad fiscal (casi siempre un invento de Administraciones socialistas y después imitado por otros) de Occidente nos ha jugado - y sigue jugándonos -una mala pasada. En esta primera crisis el precio del petróleo crudo se multiplicó por 8.Un aumento espectacular si tomamos en cuenta que el recorte en la oferta representaba menos que un 7% del suministro total. Si los usuarios, los operadores y los Gobiernos, hubieran mantenido la calma y recortado moderadamente el consumo, la crisis se hubiera quedado, probablemente, en agua de borrajas. Pero, al contrario, todos se dejaron llevar por el pánico, convirtiéndose el mercado del crudo en una auténtica subasta con pujas desenfrenadas. Con el tiempo la cosa se calmó "gracias"(sic) a la recesión económica provocada por las subidas del precio del crudo y la consiguiente bajada de la demanda.
En 1978/79 se repitió la misma historia, esta vez por culpa de la revolución iraní que provocó una caída de la producción iraní de crudo hasta niveles casi nulos. Otra caída en la oferta, otro pánico, otras pujas descomunales y, como resultado lógico, otra subida desorbitada de los precios de crudo. A finales de 1980 el precio era 15 veces superior al de 1972. Otra recesión económica y volver a empezar. Esta vez el mercado se debilitó no solamente por la bajada de la demanda, sino también por la conservación de energía y el crecimiento significativo de la oferta procedente de países ajenos a la OPEP.

A comienzos de 1986 el precio del barril de crudo había bajado a 10 dólares. A partir de allí ha habido altibajos entre 10 y 20 dólares- con un repunte hasta los 25 dólares durante la guerra del Golfo Pérsico- y después un paulatino descenso hasta los 10 dólares/barril de hace poco más de un año. El resultado de aquel descenso exagerado ha sido la actual - y tercera- crisis energética. El precio de 10 dólares/barril del año pasado significaba que - en dólares constantes - el barril de crudo era más barato que en el año 72, y si aquel precio provocó la crisis del 73, no hay que sorprenderse que el precio del año pasado ha provocado la crisis actual. En estos momentos y tras la segunda guerra del Golfo Pérsico (Irak uno de los mayores productores mundiales y actualmente su capacidad es mínima) el precio se sitúa en los 62 dólares/barril.

La clave de la demanda de crudo se centra en aquellos países con importante actividad industrial y crecimiento económico. En el último periodo, Estados Unidos protagonizó un 'ciclo dorado' en su economía, que en combinación con el despegue de economías como Rusia, India y China, lograron mantener en un ritmo acelerado en el consumo energético. Estas naciones, en conjunto con los llamados 'Tigres Asiáticos" -Corea del Sur, Singapur-, ha llevado a niveles récord el aumento en el consumo. Su industrialización y el acelerado crecimiento económico que han experimentado hace crecer sus requerimientos energéticos de manera implacable. Creo que a estas alturas a todos nos queda claro que en el contexto de la economía mundial, el asalto a Irak se debió a algo más que a la lucha contra Sadam Hussein. Estados Unidos y aliados necesitaban asegurarse una importante cuota sobre las reservas de petróleo ante la brutal demanda que experimenta oriente, especialmente China.
Son países con pocos recursos energéticos, una demanda en alza, y sobre todo, con una liquidez impresionante, que les permite pagar precios mas altos que los que las economías de los países de nuestro hemisferio pueden permitirse. Sumemos a esto el hecho de que dictaduras como Irak o regímenes populistas como Venezuela, cuyas economías no gozan de gran eficacia y se basan en la corrupción y el clientelismo, precisan de dos elementos, liquidez en grandes cantidades y armas. China es la respuesta ideal para estos regímenes. Dos más dos son cuatro: La guerra de Irak es un movimiento de fichas geoestratégico, una toma de posiciones estratégica mediante el uso de la fuerza sobre el control recursos básicos antes que la competencia. Esto no es nuevo en la historia de la humanidad. Atentos a Irán y a Venezuela en breve tiempo.

El lado de la oferta carece de posibilidades de crecimiento al tiempo que sufre más conflictos laborales y de violencia geopolítica. La guerra que se desató en el Irak, los atentados terroristas en Arabia Saudí, son algunos de los contratiempos que experimenta el bombeo de crudo. El año pasado comenzó a experimentarse una reducción en la oferta del energético. Venezuela e Irak vieron caer su producción en 230.000 y 690.000 barriles diarios, respectivamente. Ante esta situación, la OPEP aumento su producción en 1,88 millones de barriles, apoyándose en Arabia Saudí. Este país, clave dentro de la organización, aumentó su producción en más de 1 millón de barriles y logró cuota récord en sus últimos 22 años.

Por otra parte, la producción petrolera fuera de la OPEP creció en 830.000 barriles diarios, por debajo de los 1,33 millones que aportaban en 2002. Sin embargo, este nivel superó su promedio en los últimos 10 años. Rusia apoyó este incremento sustancial en la oferta con un aumento de 840.000 barriles. También México y Canadá, que no pertenecen a la OPEP, participaron de éste avance, ya ambos aumentaron su oferta en más de 100.000 barriles diarios en 2003.
La reducción en la oferta de países no miembros de la OPEP se debió en gran parte por la disminución de la producción de Estados Unidos y Reino Unido que vieron caer sus cuotas diarias en 170.000 y 220.000 barriles, respectivamente.

Todo esto demuestra que nuestros políticos son capaces de no ya de tropezar dos veces en la misma piedra, sino, en su infinita sabiduría, repetirlo todas las veces imaginables. Lo sensato hubiera sido que los precios tan exageradamente bajos del año 99 hubieron disparado todas las señales de alarma en la UE (Europa se juega mucho más que Estados Unidos) y que estas hubieron dado lugar a una negociación seria con la OPEP para llegar a un acuerdo para estabilizar el precio del barril de crudo alrededor de los 18/19 dólares, con un aumento anual según la inflación media en Occidente. Este precio hubiera sido aceptable para las dos partes, y llegar a un precio estable es perfectamente posible desde el punto de vista técnico.
La OPEP y los operadores, conjuntamente, son perfectamente capaces de "afinar" la oferta diaria hasta tal punto que las variaciones en el precio serian casi imperceptibles; subiendo la oferta un poco un día y bajándola el día después.

No hay ninguna razón insuperable que impida que la oferta y la demanda estén siempre, con diferencias insignificantes, a la par. Un acuerdo así tendría indudables ventajas para las dos partes. A los países de la OPEP-y los demás países productores- les garantizaría unos ingresos más o menos constantes con solamente ligeros altibajos - muy importantes para países que tienen en el crudo su mayor, si no única, fuente de divisas - y a los países consumidores les daría la oportunidad de racionalizar sus gastos energéticos.

No obstante este arreglo no sería suficiente por si mismo para estabilizar los precios de venta al público de los carburantes en unos niveles razonables y no inflacionarios, hará falto algo más. Los verdaderos malos de la película no son ni la OPEP (simplemente defienden sus ingresos) ni las compañías petrolíferas, sino las Administraciones Públicas de los países consumidores occidentales con su increíble afán recaudatorio en base de Impuestos Especiales sobre Hidrocarburos (IEH). Esto se puede demostrar a simple vista.

El precio del crudo ha aumentado desde Marzo del 99 un 200% (grosso modo y redondeando) en dólares y - aplicando la caída del Euro frente al dólar- un 250% en Euros. Al mismo tiempo el PVP de la gasolina súper y del gasóleo A (automoción) han subido respectivamente un 25% y un 41%. Queda bastante claro que el precio del crudo no es el factor más determinante en el PVP de los carburantes. Los factores más determinantes son la combinación de los Impuestos Especiales sobre los Hidrocarburos con el IVA. Para que vean claramente el impacto de estos impuestos sobre el precio final les refiero al siguiente cuadro:

Tipo PVP99 PVP00 IHC PC IVA16% I.T. I. PVP I.PC C.T
GasolinaSúper 120 150 67,5 36 16,5 84 70% 233% 30%
67,5 61,5 21 88,5 59% 145% 41%
GasóleoA 85 119 45 28 12 57 67% 200% 33%
45 58 16 61 51% >100% 49%
Cifras en Ptas./litro. IHC=Impuesto sobre Hidrocarburos. PC=Precio base carburantes.
IVA=16% sobre (PC+IHC). IT=Impuesto Total. I.PVP=Impuesto como % PVP
I.PC=%Impuesto sobre PC. C.T= %PC de PVP.

El PC que hemos descrito como "Precio base combustible" tiene 3 componentes:
1)El precio del crudo por litro.2)Transporte del crudo, refinación y transporte de los subproductos.3)Distribución nacional, transportes locales, márgenes comerciales.


Esto es historia
En Marzo del 99,con el barril de crudo (159litros) a 10 dólares y el dólar a unas 160 pesetas, el precio del crudo por litro salió casi exactamente a 10 pesetas. El PC de 36 pesetas se dividía -según los 3 apartados- en 1)10 pesetas 2) 13 pesetas y 3) 13 pesetas. Desde entonces el componente PC de la gasolina súper ha subido 25,5 pesetas y podemos decir con total exactitud que este aumento se debe exclusivamente al subcomponente 1). Simplemente hay que aplicar el aumento del 250% (en Euros/Pesetas) a las 10 pesetas de Marzo 1999.También podemos afirmar que las compañías petrolíferas españolas no mintieron cuando decían que no habían aumentado sus ingresos por márgenes comerciales sobre la refinación, la distribución y la comercialización de combustibles. Es verdad que como explotadores de pozos de petróleo sus ingresos han aumentado vertiginosamente, pero esto es otra historia.

Los impuestos sobre Hidrocarburos tienen la tendencia a desdibujar el mercado de una forma sorprendente según la clasificación de los productos. Dos casos curiosos son el Gasóleo B (Pesca) y el Queroseno (Aviación). Como los dos son exentos no solamente del Impuesto sobre Hidrocarburo sino también del IVA, la subida del precio del crudo les ha tocado de lleno, y las subidas en el PVP han sido del mas de 100% (un aumento del 250% del componente 1). Algo parecido ocurre con el Gasóleo B (Agricultura) y C (Calefacción), los dos tienen un IHC bajo (13,1Ptas. /litro) y un IVA del 16%. Como es lógico el impacto de la subida ha sido inferior a la de los dos ejemplos anteriores pero sigue siendo muy superior a la de la gasolina y del gasóleo A, del orden del 80%.

Como ya hemos dicho antes, negociar un acuerdo a largo plazo- sensato y interesante para las dos partes- directamente con la OPEP (e indirectamente con todos los demás países productores) es absolutamente esencial para poder estabilizar el precio del crudo, y debía de haberse hecho hace ya años. No obstante, para garantizar a los usuarios precios económicamente viables, habrá que complementar tal acuerdo con una política fiscal activa y flexible. Los Impuestos sobre Hidrocarburos en la Unión Europea son además de abusivos (en promedio el triple de los vigentes en Estados Unidos) totalmente inflexibles.

Centrémonos en un ejemplo de la importancia de estos impuestos y el del margen de maniobra que aportan a los gobiernos: Hace pocas fechas el gobierno negoció con las comunidades autónomas la supresión de la deuda sanitaria y un nuevo sistema de financiación, bien, prácticamente el 90% de los 1500 millones de euros que se aportaran a la sanidad proceden de impuestos sobre los carburantes. Es el dinero fácil de los gobiernos. Pero nosotros como consumidores/usuarios del estado de bienestar, debemos ser realistas y pensar que nos conviene más, pues todo lo que recibimos lo estamos pagando con creces. Debemos decidir si queremos un padre/estado subvencionador de todas las actividades de la vida, o un sistema ágil y libre que nos permita maniobrar con nuestros ingresos y decidir en que los empleamos.

Una política energética/fiscal adecuada es de importancia vital para la economía. La subida del precio del crudo ha dado al traste con la previsión de inflación para este año, ella sólita. La subida del crudo forzará al alza todos los precios energéticos, y habrá un efecto multiplicador a través de toda la economía. Tratar de contrarrestar este efecto subiendo la tasa de interés como ha hecho el BCE es totalmente contraproducente. Estas medidas solamente tienen sentido cuando el aumento de inflación es debido al recalentamiento de la economía, pero como esto no es el caso, subir la tasa de interés solamente agrava el problema ya que esta subida es por sí inflacionaria. Si las mensualidades de las Hipotecas suben, se puede generar el tipo de inflación que a la larga puede provocar un estancamiento y hasta una recesión (la deuda hipotecaria de empresas y familias españolas se situaba, en febrero de 2004, en 602.259 millones de euros). Por estas, y otras muchas, razones, bajar el IHC, o por lo menos convertirlo en flexible, tendría efectos muy saludables.

Los agricultores, los pescadores (sic), los transportistas y otros están pidiendo a gritos y en manifestaciones, una bajada del IHC. También, y con bastante lógica por cierto, lo esta pidiendo la OPEP (recuerda que estos impuestos en el fondo tuvieron que ver muy mucho con las crisis anteriores). Hoy los agricultores cortan las carreteras, ayer los pescadores los puertos y anteayer los transportistas desabastecían nuestros mercados de abastos. La reacción de los políticos socialistas ha sido de manual, ceder, a cambio ya lo cobrarán al consumo, el dinero vuelve siempre a casa cuando hablamos de impuestos. Si incrementan los ingresos de estos sectores, ya lo gastarán como consumidores, Mr. Solbes nunca pierde.

La reacción de los ecologistas (y de muchos medios de comunicación) es también antológica. Dicen, más o menos, lo siguiente: " De cara al futuro no se debe hacer nada que incentive el uso de un producto caro, no renovable, y contaminante". Ya sabemos que un impuesto que originalmente fue inventado para asegurar la financiación necesaria para la construcción de carreteras (un timo que se hizo evidente con la aparición de las carreteras de peaje) fue convertido en un supuesto "impuesto ecológico" (otro timo). El concepto mismo es el resultado de un desconocimiento total del funcionamiento de la industria petrolífera (los profesionales del ramo sí lo saben pero ni se molestan en explicarlo; contra los mitos no se puede luchar). Vamos a tratar de explicarlo:
En la refinación del crudo salen en primera instancia, y de forma inevitable, tres productos básicos: gasolina, nafta y queroseno. Al final del siglo XIX la gasolina formaba el 25% de todo el proceso de refinación, lo que creó un enorme problema para las refinerías ya que por entonces- antes de la aparición de los coches- este producto no tenía ninguna aplicación. Cómo el almacenaje era imposible no había más remedio que hacer una quema controlada y continua (¡ la contaminación es anterior a los coches!).La aparición de los coches y su vertiginoso desarrollo posterior no solamente solventó el problema sino exigió tal aumento de producción de gasolina, que, hoy en día, aplicando nuevas técnicas de refinación la cantidad de gasolina por barril ha aumentado hasta el 45%. Un parte importante del resto va destinado a la industria petroquímica. Esta industria es por mucho la parte más positiva de todo el ramo petrolífero, creando miles de productos -desde asfaltos, a plásticos y medicinas- para mencionar solo algunos de los más conocidos- sin cuya producción la vida moderna sería impensable. Como esta industria es una de los más pujantes y vitales, esta en continua expansión, lo que implica, indirectamente, la producción de cada vez más gasolina.

El lector entenderá el enorme dilema; con la técnica de refinación actual una restricción al consumo de carburantes, por precio o de otras formas, crearía unos enormes sobrantes de gasolina totalmente inmanejables e incontrolables. La única manera de romper tal dilema seria unas restricciones simultáneas tanto al consumo de gasolina como al consumo de productos petrolíferos por parte de la industria petroquímica. Esto tendría incalculables e inaceptables efectos económicas. Como vemos hay muchos cabos que atar antes de poder solucionar los problemas del crudo. ¿Soluciones?, como meigas: haberlas, haylas.

Al principio ya hemos mencionado la importancia de llegar a acuerdos sensatos y duraderos con la OPEP (en representación de todos los países productores), pero mientras tanto habrá que cambiar la filosofía del IHC. No es cuestión de abolirlo, ni de bajarlo definitivamente, sino crear una escala inversa donde un aumento del precio del crudo va emparejado con una bajada del IHC- y a revés- con el único objetivo de estabilizar los PVP. Ejemplos:

1)Gasolina: Para estabilizar en este momento los precios de la gasolina súper en Ptas.125 habría que bajar (temporalmente) el IHC de 67,5 a 42,5.
2)Gasóleo A: Hay que estabilizar los precios a 90/litro con una bajada del IHC de 45 a 20.
3)Gasóleo B (Agrícola): No hay ninguna lógica en dar, a priori, un tratamiento fiscal diferente a la agricultura que a la pesca. Al contrario, aquella es mucho más importante para la economía nacional que esta. Para la agricultura habrá, temporalmente, que eliminar tanto el IHC como el IVA.
4)Gasóleo B (Pesca): El único caso donde habría, otra vez temporalmente, que aplicar un subsidio.

Los casos 3 y 4 podrían perfectamente ser financiados con un "windfall tax", al estilo estadounidense, a las compañías petrolíferas. Un "windfall tax" es un impuesto especial sobre beneficios frutos del azar, o sea la parte de los beneficios que no son el resultado normal del buen hacer de la compañía. Podemos calcular que con el crudo a 30 dólares/barril, el 60% de los ingresos de las compañías petrolíferas por la explotación de sus "propios" yacimientos" es beneficio puro y extraordinario. Sería perfectamente legitima de aumentar los impuestos corporativos sobre esta trama del 35% al 70%. De esta forma los beneficios empresariales después de impuestos por este concepto se multiplicarían solamente por 3 en vez de por casi 9. Con este impuesto se podrían financiar lo expuesto en los puntos 3 y 4, y además parte de los puntos 1 y 2.

Ya sabemos que el Gobierno no esta dispuesto a hacer nada de esto, bajo el pretexto de que no se pueda ir en contra de las reglas establecidas por la Unión Europea. Pero estas reglas no son, o por lo menos no deberían ser, sagradas, y ya veremos si van a aguantar la fuerza de los acontecimientos. De todas formas, no creo que nadie podría impedir rectificar lo más nefasto del sistema, lo de "impuestos sobre impuestos". El IVA se aplica ahora a la SUMA del precio base de los carburantes y los impuestos sobre hidrocarburos. Aplicando el IVA solamente al precio base, los PVP bajarían un promedio de un 7%. (Para darse cuenta lo que significa el IVA aplicado a los impuestos sobre hidrocarburos, imagínense la aplicación del IVA al ¡ IRPF!).

Creo que ha quedado claro que los menos culpables de la crisis energética actual son los países de la OPEP. Como es bien sabido, la demanda solamente tiene que ser ligeramente superior a la oferta para que los precios suban vertiginosamente. El exceso de demanda es tal que en este momento faltan petroleros y capacidad de refinación para hacerlo frente, con el resultado de que los precios de los productos refinados suben mas deprisa que el precio del crudo en sí.

El abaratamiento exagerado del crudo durante gran parte de la década de los 90, puso en suspense toda la inmensa labor de ahorro energético y de desarrollo de fuentes alternativas hecha durante los 80. La idea de que Occidente hubiese puesto a la OPEP de rodillas y que se hubiera asegurado de crudo barato para las próximas generaciones demostró ser totalmente ilusorio. Gracias a este tipo de idioteces hemos perdido 10 preciosos años y esperamos que la factura no vaya a ser demasiado alta. Se esta diciendo ingenuamente que la inflación por el precio del crudo solamente represente una quinta parte del total. Será la inflación directa, porque la indirecta esta a punto de estallar. Los agricultores, los pescadores, los transportistas, las compañías de aviación (con un aumento del 100% en el coste del queroseno) etc. etc. no van a tener mas remedio que aumentar sus precios, y no nos olvidamos de la industria petroquímica. Para dar solamente un ejemplo: las previsiones son que muy pronto el precio de los plásticos va a aumentar hasta un 70%. La inflación indirecta atribuible al precio del crudo puede doblar, si no triplicar, todas las previsiones del Gobierno.

Ya hemos apuntado más arriba las medidas (o por lo menos algunas) que los países de la Unión Europea deberían adoptar a corto plazo. Vamos ahora a considerar lo que habría que hacer a largo plazo, y sin dejarse influir por futuras bajadas en el precio del crudo.

1)Restricciones sobre el uso de hidrocarburos: Ya que el crudo es un producto finito y no renovable (los yacimientos existentes se agotarán a finales del siglo XXI a niveles de extracción actuales) y considerando la importancia de la industria petroquímica, es de locos malgastar la mayoría de la producción quemándolo en la locomoción y la calefacción. Habrá que imponer restricciones al uso de la gasolina y el gasóleo A para usos no profesionales, posiblemente con un sistema de cupones de racionamiento. En las ciudades, por lo menos la mitad del uso de los coches privados es completamente innecesario,y su limitación eliminaría además gran parte de los problemas de tráfico, de aparcamiento y de polución y estimularía el uso del transporte público.

Es interesante el experimento desarrollado en Lyon, Gijón o Córdoba: El servicio Cyclocity es un sistema de alquiler gratuito de bicicletas que JCDecaux pone a disposición de los Ayuntamientos de aquellas ciudades de cuyos servicios de mobiliario urbano es concesionario sin coste alguno para las arcas municipales. En España funciona en Gijón y en Córdoba donde JCDecaux ha instalado 64 y 35 bicicletas respectivamente. El objetivo es que el usuario se desplace en bicicleta por la ciudad, esta experiencia podría funcionar bien en pequeñas ciudades.

2)Cambios en la técnica de refinación: Simultáneamente las refinerías tendrán que cambiar su técnica de refinación para bajar la cantidad de gasolina creado en el proceso, paulatinamente, desde el 45% actual hasta el 25% de principios de siglo, para de esta forma evitar la formación de enormes depósitos inmanejables de gasolina. Con el tiempo habría que desarrollar tecnologías nuevas para poder eliminar la gasolina como subproducto del proceso de refinación.

3)Estimular el hidrógeno como carburante alternativo: Las grandes compañías petrolíferas están investigando hace ya años la producción y aplicación de hidrógeno para la automoción. La Shell tiene un laboratorio en Amsterdam exclusivamente dedicado a esta tarea, y piensa propagar el eslogan:"El agua se convierta el hidrógeno, que se convierta en agua, que se convierta en hidrógeno.........". (Se cuenta desde hace ya tiempo una historia apócrifa según la cual la Shell compró en los años treinta la patente de un motor de agua (sic) de un inventor holandés.)La existencia misma de un "Foro Internacional sobre Energía de Hidrógeno" demuestra que el proceso esta muy adelantado, y su no-aplicación tiene que estar muy relacionado con el problema de las refinerías en lo que se refiere a la producción infrenable -con el sistema vigente- de gasolina.

4)Estimular el desarrollo y uso de coches eléctricos, binarios, de hidrógeno o biodiesel para el tráfico urbano.

5)Convertir la investigación sobre plantas nucleares de "fusión" en uno de los retos principales de la humanidad.

6) Implantar sistemas de cogeneración y energías renovables en las industrias y comunidades de vecinos o pequeñas poblaciones.