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jueves, 28 de enero de 2010

El guirigay del cementerio nuclear



JOSE MANUEL ARECES.-
Asistimos una vez más a uno de esos patéticos debates, donde tanto se aprecia la falta de pudor de nuestros políticos, y el nulo interés que poseen por lo que realmente conviene a los ciudadanos. El debate se ha suscitado a cuenta de la necesaria construcción en nuestro país de un cementerio de residuos nucleares, y se ha montado un guirigay de dimensiones épicas, se lo aseguro. El, en su día, Ministro de Industria, José Montilla, firmó dicho proyecto como prioritario mas, lo que son las cosas, casualmente hoy la población de Ascó aspira como candidata a albergar en sus límites dicha instalación, y de repente este mismo señor Montilla que es hoy a la sazón, el Molt Honorable Presidente de la Generalidad Catalana, ha dicho que tararí que te vi al susodicho cementerio. Que la idea le parece estupenda, pero extramuros de Cataluña. Donde dije digo, hoy digo Diego, y mañana, solo Dios lo sabe. En medios políticos catalanes el consenso es más que sorprendente a este respecto y una formación pro energía nuclear como CIU, dice que naranjas de la china, que a ellos la pela y las inversiones sí, pero la basura para los charnegos.

Como en política van todos al lío como las moscas a la deliciosa miel, el debate se ha extendido por aquí y el más allá. El pasado 21 de enero el Ayuntamiento de Yebra, Guadalajara, decidió presentar también su candidatura para albergar el cementerio nuclear. Yebra tiene un sensato Alcalde del Partido Popular que ha pensado que los 40.000 euros diarios de bellón que se ofertan por dicha instalación, los quiere para su modesta vecindad, y ya está contando los puestos de trabajo con que beneficiar a sus convecinos. Pero como siempre alguien te aguará la fiesta, a este señor Alcalde, que toma decisiones en ejercicio de sus derechos, y se apoya en la ley y su corporación como es menester, ha venido a verle el espíritu de la contradicción y la acumulación de cargos, que es ni más ni menos que Doña Dolores de Cospedal, a la sazón Presidenta regional del PP Castellano-manchego y Secretaria general del PP nacional. Esta águila bicéfala, que como el Dios Jano posee dos caras y dos opiniones, según se tercie, aprueba una política de construcción de centrales nucleares como líder nacional y sin embargo su otra personalidad, la manchega para entendernos, salta al ruedo y como Don Quijote frente a los molinos, dice al Alcalde que nanai, que el cementerio no se planta en su pueblo, que se aguante las ganas, y a los vecinos que les busque trabajo en otro sitio, y que si el Alcalde se resiste, Dolores amenaza con tirar de expediente y lo manda al limbo de la política, o sea al grupo mixto. Bragada y astifina la señora bifronte.

Cómo podemos ver fuera de lo que son los discursos vacíos de contenido y sentido de cada cual, al final nuestros políticos son iguales, no importa el partido al que pertenezcan. Solo cuentan votos, apariencia, lo políticamente correcto, y apenas unas finas gotas de ideología para cambiar el tinte de cada cual. Pero de compromiso, de preocupación por los ciudadanos; cero patatero. El silente papel del votante de a pié consiste en ver, callar, encajar con resignación los golpes, y de paso acoquinar del erario familiar para financiar los desatinos de su representante de turno, Bonito panorama este que nos deja más secos que la mojama.

Llevamos años escuchando lo costosa que resulta la energía en este país, ¡qué nos van a contar a nosotros paganos profesionales!. Soportamos cada dos por tres el discurso cierto. que afirma que no es lógico comprar energía a Francia cuando podemos fabricarla aquí, pero el problema es, que nadie quiere construir centrales nucleares, y aún menos, nadie las quiere en la puerta de su casa. Las décadas pasan, perdemos competitividad, repartimos el sobrecoste a escote pericote entre cada ciudadano, y de paso benficiamos al vecino Francés, como siempre aquí no cambia nada.

Hora es que surjan políticos comprometidos, con palabra, y a ser posible, con sentido común. Si se defiende la energía nuclear hay que asimilar que esta genera residuos, y han de ir a alguna parte, verde y con asas. Para cuando lleguen las próximas elecciones y dichos políticos digan aquello de que tanto se preocupan por las familias, por nuestros bolsillos, y lo mucho que nos quieren de toda la vida, sirva el recuerdo de este guirigay nuclear para echar cuentas sobre lo que hacer con nuestro voto.

miércoles, 27 de enero de 2010

La herencia de Rajoy



JOSE MANUEL ARECES.-
Pude asistir la semana pasada a la constitución de una plataforma de afiliados y simpatizantes del Partido Popular de Madrid, con el fin de contribuir, desde las bases, a mejorar la democracia interna en el partido. Al acto asistieron compañeros de varias regiones, y pudimos disfrutar al comienzo, de unas interesantes conferencias ofrecidas por Ramón Peralta, Alejo Vidal Quadras y Santiago Abascal.

Los conferenciantes argumentaron con esmero sobre la necesidad de un importante cambio en la constitución, con el fin de frenar a los partidos nacionalistas y avanzar en el blindaje de competencias para el estado, soluciones todas imprescindibles para frenar la deriva crítica que ha adquirido nuestro país. A lo largo del acto todas las intervenciones fueron muy interesantes, pero en mi opinión, la parte mollar del evento se produjo durante las intervenciones que siguieron. La mayor parte de las intervenciones mostraron muy a las claras el enorme desconteto por parte de las bases hacia la deriva ideológica, la indefinición estrategica, y la escasa actividad efectiva en la oposición del equipo de Rajoy. Algunos de los presentes relataron casos verdaderamente vergonzosos para una comunidad política que se precie de democrática, casos como el de Carina Majías, diputada en el parlamento catalán, a la que sus compañeros dan la espalda de manera despectiva, absurda y flagrante, muestra de las disputas internas que asolan al partido en Cataluña, desde la imposición de Alicia Sánchez Camacho por parte de Rajoy para suprimir unas primarias que hubieran aportado nuevas ideas y savia fresca.

Las cacicadas siempre traen consecuencias, máxime cuando se trata con personas inteligentes, y más aún si son con luz y taquígrafos. Por supuesto que siempre existen seres mediocres, únicamente interesados en la soldada y el coche oficial, dispuestos a vender a su madre por un plato de aceitunas. Este tipo de gente no es una garantía de futuro para gobernar, pues carecen de principios morales sólidos propios, y se rigen únicamente por las encuestas, los intereses personales, y las órdenes de su amo. Nada que ver con lo que demandan los diez millones de votantes del Partido Popular. España necesita reformas, un rumbo claro hacia el progreso, libertad, seguridad jurídica y soluciones para los problemas reales. Contribuir a la persecución personal del que discrepa, dar la espalda al compañero que ya no es bien visto por la jefatura, laminar la moral del electorado y la militancia, sembrar la desorientación, o enterrar en vida al que sostiene unos principios, son muestras de la descomposición de un partido político, en este caso de sus líderes, que no deja de ser otra cosa que una comunidad de personas con unos fines ideológicos comunes, y que prestan en la mayor parte de las cosas, sus tiempo y hasta parte de sus haciendas a favor de una España mejor gobernada.

Considerar a un partido como un jardín de propiedad privada, es un ejercicio arriesgado que suele tener consecuencias desastrosas. En política, como en la vida, conviene no perder el norte, y también conviene saber donde se encuentra uno situado. El respeto por los afiliados, por los cargos públicos, sean humildes concejales o diputados, son normas básicas de comportamiento. No se puede actuar con impunidad, negando permanentemente la mayor y confiar en la suerte. En un partido de centro derecha, donde los votantes y afiliados son personas libres e independientes, con sólida formación, unos valores individuales y colectivos firmes, fundamentalmente provenientes del humanismo cristiano, no se puede actuar con imposturas más propias de esquemas marxistas y totalitarios.

Alejo Vidal que es un hombre muy consecuente, pero que tal vez lleva demasiado tiempo disfrutando de cargo público, trató de convencer a todas las personas, que en el foro antedicho, se quejaban con amargura del distanciamiento entre las bases y la cúpula nacional, que con la victoria en las elecciones todo tendría solución, que lo importante era frenar a Zapatero. El voto útil y la promesa eterna de una victoria electoral, ya no amansa ni convence en estos momentos a los que están sufriendo persecución interna, simplemente por defender las ideas del Partido Popular. La situación es muy grave, y el PP se ha convertido en una empresa, donde los ejecutivos tratan a los voluntarios como a empleados, donde no existe el respeto, ni tan siquiera el sentido común, y donde cualquier votante no es consciente en estos momentos de los propósitos o la cualificación de sus líderes. Como decía un asistente, "hay momentos en los que no se a que partido pertenezco".

En este encuentro se hablo de limitación de mandatos, de elección directa por parte de los afiliados de los candidatos, se propusieron muchas soluciones lógicas y ventajosas para mejorar la situación interna del Partido Popular. Confiemos en que puedan crearse más espacios de reflexión como este en otras provincias de España y se logre poco a poco hacer entrar en razón a una minoría de profesionales de la política, que piensan antes en sus prebendas, que en el bien común. Lo que está muy claro es que sin cimientos no se construye un buen edificio, y antes de ganar unas elecciones con candidaos de dudosos principios, se impone reformar en profuncidad el partido y apostar por la democracia interna. Si se ofrece regeneración política hay que predicar con el ejemplo, no con demagogia barata.

Tenemos por delante un congreso nacional donde poder enmendar errores, y evitar así que la herencia de Mariano Rajoy consolide la espiral caciquil y de injustas persecuciones que se ha desatado. Hacen falta líderes sensatos, menos duplicidad de cargos, que nos expongan a los desatinos como por ejemplo los de Cospedal; que a nivel nacional apoya la energía nuclear, y sin embargo, por un puñado de votos, arrincona a un alcalde de su partido e hipoteca alegremente el interés laboral de unos vecinos, para que en Castilla La Mancha no se instale un cementerio de residuos nucleares. Se precisa un partido donde cada lider regional no debata permanéntemente sobre el uso del agua, que es de todos, en función de los intereses locales. Se necesitan personas honradas, valientes, con sentido común, con humanidad y principios morales decentes para gobernar esta nación, personas que respeten la opinión del que discrepa, verdaderos demócratas. A Dios gracias, el Partido Popular cuenta con miles de hombres y mujeres así entre sus filas, la mayor parte de ellos hoy perseguidos con saña y envidia, pero bien dispuestos aún a traer esperanza, renovación, reformas y futuro para una España mejor. Solo precisan de igualdad de oportunidades para aspirar a ser candidatos.